Un espectáculo sin palabras, gozar incluso con eso de un modo perverso como si lo tecnológico fuera ya un toc entre nosotros. Con la excusa de un supermercado sin cajeros, Amazon inauguró un espacio que en realidad funciona como una cámara gessell, un panóptico de carga virtual con vigilancia extrema entre Black Mirror, Truman Burbank y 1984.

A fines de enero de este año, en pleno centro de Seattle, quedó inaugurada la primera tienda de Amazon Go, a solo media cuadra de las también ya inauguradas Esferas amazónicas. Para ingresar, es necesario tener un smartphone y descargar la aplicación Amazon Go y pasar luego el teléfono por un escáner. Una vez dentro, basta con ir por un sándwich o una barra de chocolate, y luego irse sin más. Unos segundos más tarde, un recibo de la compra caerá en el teléfono.

Amazon Go se basa en la eliminación de las cajas de pago. La idea es simple, pero la ejecución requiere enormes recursos para descifrar datos. En lugar de trabajadores que manejan cajas registradoras, tiene cientos de cámaras y sensores que monitorean constantemente el mundo dentro de la tienda, y a todos los que ingresan. Cada vez que alguien agarra algo de los estantes, Amazon Go lo sabe.

Quizás la principal diferencia con The Truman Show, es que en esa historia Truman no era consciente de la presencia de miles cámaras ocultas por todos lados que lo estaban filmando (vigilando) en una ciudad que finalmente era un set. El nuevo espacio que propone Amazon funciona como un set pero la gente ya sabe a qué experiencia se entrega y a diferencia de Truman, está deslumbrada por la tecnología, sin pensar en las consecuencias.

La primera tienda piloto de Amazon Go se abrió el año pasado solo para empleados. Aún no está claro qué planea hacer la compañía con el modelo. Pero es importante recordar que Amazon actualmente se beneficia más de la venta de almacenamiento y procesamiento de datos en la nube que de la venta de productos físicos. Esto, más que cualquier otra cosa, puede explicar la obsesión de Amazon con las pequeñas tiendas de ladrillo: se trata de demostrar una nueva tecnología invasiva, no extraer ganancias de barras de cereales y bebidas energéticas.

En plena inauguración, el arquitecto y activista Bill Ingram se paró frente a Amazon Go con un amigo, sosteniendo una pancarta pintada a mano que decía “SU FUTURO ES LA MIERDA TOTAL” (imagen de portada de este post). “¿Qué harán todos los cajeros, preguntó, una vez que sus trabajos estén automatizados? Uno por uno, eliminarán todos estos pequeños trabajos. Si a la gente le gusta ese futuro, supongo que pueden meterse en él”. Pero para mí, parece bastante sombrío”, explicó.

Ingram también está ansioso por la tecnología de vigilancia. Llevaba una máscara para esta protesta, debido a todas las cámaras y la tecnología de reconocimiento facial que hay dentro.

En un comunicado, Amazon enfatizó que la automatización en realidad estaba creando trabajo, enumerando los trabajos humanos que se realizan en el interior de la tienda: “Trabajando en la cocina y la tienda, preparando los ingredientes, el desayuno, el almuerzo y la cena, saludando a los clientes en la puerta, almacenando estantes y ayudando a los clientes”, dice la declaración. Pero sigue siendo muy inferior a la cantidad de paneles, sensores y cámaras que cuelgan de un techo que parece ser el de un estudio de TV.

Aunque según ellos no hay nada que temer de la automatización.”Consideramos la robótica y la automatización como una forma de hacer los roles más eficientes, para que nuestros empleados puedan cambiar su enfoque a una tarea más sofisticada”, dijo recientemente Nina Lindsey, vocera de Amazon.

Poner esta puesta en escena implica un trabajo sofisticado en administrar los sistemas de hardware, los sistemas de software y el flujo de datos en la nube. El desafío es que los cajeros desempleados probablemente no estén calificados para ese tipo de trabajo. Otros críticos han expresado preocupaciones sobre la posibilidad de tiendas robóticas: Amazon Go no acepta cupones de alimentos (en Estados Unidos es muy común y los entrega entre otros el Gobierno) y exigir que todos los usuarios descarguen una aplicación del teléfono vinculada a una tarjeta de crédito equivale a otro tipo de barrera para los que no poseen ese nivel de movimientos financieros.

Sin espacio para la interacción humana, además de la hiper vigilancia en el techo, se puede ver en estas fotos otra cámara o sistema de sensores que están metidos en cada estante de las heladeras en la tienda.

La Oficina de Estadísticas Laborales norteamericana dice que los cajeros son la segunda ocupación más grande, con 3,5 millones de empleados en todo EEUU. En los últimos años, la ciudad de Seattle ha visto un aumento dramático en la desigualdad de ingreso. La nueva tienda de Amazon podría parecerse a un faro brillante del futuro, pero también es un recordatorio de que bajo el tecnocapitalismo, ese futuro solo está reservado para los ricos, algo que las cámaras de la tienda de Amazon no pueden ver.

 

Previous articlePALACE SS18 BY JUERGEN TELLER
Next articleCALAMBRES EN EL ALMA
REGIA MAG
REGIA está compuesta por secciones cuidadosamente confeccionadas, con contenidos nuevos, seleccionados con rigurosidad y agrupados de manera clara y sólida. La visión editorial, más sofisticada y vanguardista, convive con el criterio estético y la curaduría que ya nos caracteriza como un medio transgresor y de culto.