No es coincidencia que la industria del porno haya adoptado la realidad virtual, decía Björk en una entrevista en 2016, unas semanas antes del estreno mundial de su nuevo trabajo donde esa tecnología iba a ser posible verla en 360 por los principales museos y centros de arte del mundo, incluído Buenos Aires con “Björk Digital” abajo de la autopista, en frente de la Usina del Arte, hasta diciembre.

Con un arrastre sostenido desde los 90, la artista islandesa ha evolucionado en ripios formados por ella misma en una complejidad cada vez más interesante por el nivel de multidisciplina alcanzado llevando a sus antiguos admiradores al futuro y recogiendo un montón de nuevos en el camino. Una pista de su evolución puede residir en sus colaboraciones con diseñadores, científicos, desarrolladores de software, compositores, creadores de aplicaciones y directores de cine.

Björk Digital, una exposición que comprende obras digitales y de video a gran escala e inmersivas, incluidos sus clips de realidad virtual para Mouth Mantra y Stonemilker, con su último disco Vulnicura que es el trasfondo es el final de su matrimonio en 2013 con el artista estadounidense Matthew Barney.

La exposición también incluye Black Lake, un video encargado por el Museo de Arte Moderno (MoMA) en Nueva York para su retrospectiva Björk (2015); replanteado en un espacio más grande, el trabajo se exhibe en pantallas gigantes y a través de 54 altavoces.

“Creo que nunca hubiera hecho lo del MoMA si fuera mi elección. Me sentí muy halagada de que me lo ofrecieran, en realidad. Klaus [Beisenbach] me lo ofreció muchas veces. Lo rechacé hasta que dije que sí. Fue una experiencia realmente educativa para mí, y sé que se hizo de su parte con todas las buenas intenciones. Aprendí más sobre mi universo. Me hizo descubrir, también, que me gusta este one-to-one que tienes cuando escuchas música con auriculares, o un álbum, en tu casa y lees las letras. Ese viaje uno-a-uno que atraviesas, esa narración de la música. Tal vez el elemento de la moda, también. Me importa, pero no me importa ni la mitad de lo que me importa la música y las imágenes. Quiero decir, ahí es donde está mi corazón. Además, la vida es corta, y necesito hacer cosas nuevas, simplemente hacer las cosas que estoy haciendo ahora, y no una retrospectiva. Si otras personas están interesadas en eso, estoy realmente agradecida, pero tengo que mantenerme enfocada en las cosas que estoy haciendo ahora”.

Desde el 20 de septiembre hasta nada menos que el 30 de diciembre se encuentra en la Ciudad de Buenos Aires la muestra de realidad virtual, que ya pasó por Tokio, Londres, Los Ángeles, DF México y Barcelona. “Cuando hacemos las exposiciones, lo llamamos ‘Björk Digital’ porque la gente puede venir con auriculares o el iPad, y tienen los instrumentos allí, y pueden probarlos, y pueden jugar todo el día. Estamos estableciendo una situación centrada en la interacción. Tratamos de hacerlo lo más inmersivo posible. En Australia, hubo 60 VR, y la gente estaba allí tomados de la mano y llorando”.

En 1976, Björk hizo su primera aparición pública en una radio islandesa, Radio One. Ella tenía 9 años. Luego lanzó su primer álbum, Björk , cuando tenía 11. Desde entonces ha sacado ocho álbumes como solista, más recientemente Vulnicura , en 2015. La evolución implicó un acercamiento a las nuevas tecnologías desde todo punto de vista.

“Para mí, la naturaleza y la tecnología representan la esperanza y un movimiento hacia el futuro. Siempre he sido así. Creo que tiene que ver con ser criado en Islandia. Ahora mismo estoy fuera de mi casa, y literalmente estoy caminando por la playa. Recuerdo que la primera vez que realmente me empezaba a interesar la tecnología iba al dentista. Estaba en una escuela hippie donde todo era muy de madera. Entonces ir al consultorio de un dentista, yo estaba como, Wow ¡Este es el futuro!. Debemos unir tecnología y naturaleza. Tenemos que hacer que coexistan, y tienen que poder trabajar juntos”.

Su interés por la realidad virtual se dio a partir de una colaboración con el artista Andrew Huang, con quien ya hizo varios videos. “Para mí, el interés en la realidad virtual ha sido un desarrollo gradual. Ha sido lo opuesto a Biophilia (su penúltimo disco), donde básicamente corté todo y creé un espacio nuevo, fui a una isla extranjera, y decidí hacer que todas estas plantas crecieran simultáneamente; la tecnología, la programación, la escritura musical, la escritura lírica. Cuando lo lanzamos, estaba listo en todos los niveles. Pero Vulnicura era casi lo opuesto, fue escrito muy rápido, y luego se filtró. Pensando en eso ahora, la filtración nos influenció de una buena manera. Estaba en un momento de mi vida en el que el único plan era que no había ningún plan. Solo tenía que ir con la corriente e ir totalmente con mi instinto. Si se siente bien, está bien. Si no, entonces, ya sabes, simplemente sal del mapa. Perdiste tu mapa, así que vete.

Y una cosa con la realidad virtual es que aprendes muy rápido: la RV no es solo realidad virtual. 360 es completamente diferente de la realidad virtual, y luego es ver cómo lo muestras en una cúpula, o lo muestras con un visor? Todo lo decidimos, yo y James Merry, mi director visual co-creativo. Fue realmente un desafío para los dos. Lo que decidimos hacer mientras esta tecnología todavía está en desarrollo, y aún se está descubriendo, pero la gente no sabe qué es, es simplemente utilizar esta búsqueda como un elemento. ¿Cómo cuelgas una canción en la pared? Cada video se ha hecho con diferentes tecnologías, diferentes temas, diferentes directores, diferentes problemas, todo. Fue un gran  intercambio entre personas”.

Hace exactamente nueve años, Audur Capital , una firma de capital de riesgo en Reykjavik, Islandia, había comenzado su segundo fondo de inversiones, llamado Björk, con 100 millones de coronas islandesas (aproximadamente $ 816,330 dólares) propiedad de Björk y la firma.

El fondo Bjork fue creado en ese momento para apoyar a empresas en etapa inicial concentrándose en la tecnología ecológica, con el objetivo de ayudar a estimular la recuperación de la economía de Islandia, que fue devastada por una crisis financiera en 2008.

“Bjork invierte en empresas que crean valor a través de la singularidad de la naturaleza y la cultura de Islandia”, según el sitio web de Audur. “El fondo invertirá en negocios sostenibles que creen valor mediante el aprovechamiento de los recursos únicos de Islandia, la naturaleza espectacular, la cultura vibrante y la energía verde”.

El próximo álbum de Björk, Utopia, coproducido por Arca, promete ser una nueva aventura electrónica exuberante y emocional. Y con la novedad de ser la primera en aceptar Bitcoins, ya disponible en preventa.

Con la asociación a la startup británica Blockpool para unir su próximo álbum a las criptomonedas y a la tecnología blockchain ledger que subyace en ellas, no solo podrán comprar el disco con criptomonedas (que por sí solo es una idea nueva), sino que también obtendrán 100 Audiocoins (una criptomoneda de dos años de garantía destinada a la industria de la música ). Con el tiempo, recibirán “recompensas criptográficas” al interactuar con Bjork y su música, incluso asistiendo a espectáculos en vivo. La idea de vincular a los fanáticos a los artistas con el paso del tiempo utilizando criptomonedas ciertamente sugiere que podrían estar en marcha nuevas y emocionantes posibilidades.

Las Audiocoins entregadas a los fanáticos de Björk(que totalizan un total de 19 centavos dólar en valor) se pueden convertir a otras monedas, si así lo desean. Para muchos, y esta es la otra parte interesante del trato, esta será su primera incursión en el mundo de la criptografía, y el equipo de Björk pretende que esa presentación sea lo más fácil de usar para todos.

Björk Digital permanecerá hasta el 30 de diciembre en Bajo Autopista, Dique 0, frente a la Usina del Arte (Agustín Caffarena 1, La Boca, CABA), de martes a jueves de 14 a 19, los viernes de 12 a 21 y los sábados, domingos y feriados de 10 a 21, con entrada gratuita.