Por Alicia Garza

Creé #BlackLivesMatter con Patrisse Cullors y Opal Tometi, dos de mis hermanas, como un llamado a la gente negra luego de que Trayvon Martin, un joven de 17 años, fuera juzgado póstumamente por su propio asesinato, y el asesino, George Zimmerman, no fuera encontrado imputable por el crimen que había cometido. Fue una respuesta al racismo anti-negro que permea nuestra sociedad y también, lamentablemente, nuestros movimientos.

Black Lives Matter es una intervención ideológica y política en un mundo donde las vidas negras son sistemática e intencionalmente apuntadas para su eliminación. Es una afirmación de las contribuciones del pueblo negro a esta sociedad, de nuestra humanidad y de nuestra resiliencia frente a una opresión mortal.

Nos embargó la emoción cuando trabajadores culturales, artistas, diseñadores y personas ligadas a las tecnologías ofrecieron su trabajo y su amor para expandir #BlackLivesMatter más allá de un hashtag de redes sociales. Opal, Patrisse y yo creamos la infraestructura de este proyecto de movimiento, desplazando el hashtag desde las redes sociales a las calles. Nuestro equipo creció gracias al exitoso viaje de Black Lives Matter, liderado y diseñado por Patrisse Cullors y Darnell L. Moore y organizado para apoyar al movimiento que está creciendo en St. Louis, Missouri, luego de que Mike Brown, un joven de 18 años, fuera asesinado por Darren Wilson, oficial de la Policía de Ferguson. Hemos llevado adelante conferencias nacionales enfocadas en tópicos de importancia crítica para la gente negra que trabaja duro por la liberación de nuestro pueblo. Hemos conectado a gente de todo el país que trabaja para acabar con las variadas formas de injusticia que impactan sobre nuestro pueblo. Hemos creado un espacio para la celebración y la humanización de las vidas negras.

El robo del trabajo de las mujeres negras queer

En la medida en que la gente puso la demanda de #BlackLivesMatter en las calles, los medios hegemónicos y las corporaciones también atendieron la llamada. #BlackLivesMatter apareció en un episodio de en una mezcla que contenía el escándalo racista de Paula Deen y la tragedia del asesinato de Trayvon Martin.

De repente, empezamos a cruzarnos con diversas adaptaciones de nuestro trabajo: , y muchas otras. Mientras se dice que la imitación es una de las formas más altas del halago, me sorprendí cuando una organización llamó para preguntar si podía usar “Black Lives Matter” en una de sus campañas. Estuvimos de acuerdo con la condición de que a) como equipo, preferimos no usar el meme para celebrar la prisión de un individuo y b) que era importante para nosotros que se reconociera la génesis de #BlackLivesMatter. Me sorprendí cuando dicha organización hizo exactamente lo contrario; luego, para justificarlo, dijeron que no habían usado “exactamente el mismo slogan” y que, por ende, consideraban que estaba bien tomar nuestro trabajo, usarlo como si fuera propio, no mencionar de dónde provenía y recurrir a él para festejar un encarcelamiento.

Me sorprendí cuando una institución comunitaria nos escribió pidiendo que le proveyéramos materiales y guías de acción para un evento artístico que estaban organizando titulado “Nuestras vidas importan”. Cuando les preguntamos por quiénes estaban involucrados y por qué sentían la necesidad de cambiar el reclamo y la convocatoria específica en torno a las vidas negras por “nuestras vidas”, nos contestaron que los artistas decidieron que era necesario ser más inclusivos con todas las gentes de color. Me sorprendí todavía más cuando, en la promoción de dicho evento, uno de los artistas conducía una entrevista que borraba completamente los orígenes de su trabajo, anclado en la labor y el amor de las mujeres negras queer.

Pausa.

Cuando organizas un evento/campaña/etcétera, basada en el trabajo de las mujeres negras queer y no las invitás a participar en el armado sino que les pedís que te provean de materiales e ideas para los siguientes pasos, estás poniendo en práctica el racismo. Es también heteropatriarcado. Los hombres heterosexuales, con o sin intención, han tomado el trabajo de las mujeres negras queer y eliminado nuestras contribuciones. Quizá si fuéramos esos carismáticos hombres negros que están marchando por estos días sería una historia diferente. Pero ser mujeres negras queer en esta sociedad (y, evidentemente, dentro de estos movimientos) tiende a igualar invisibilidad e irrelevancia.

Esperamos que aquellos que se benefician directa e inapropiadamente de la supremacía blanca intenten borrar nuestra existencia. Luchamos contra eso cada día. Pero cuando sucede entre nuestros aliados, nos desconcierta, nos entristece y nos enoja. Y es hora de tener una conversación política sobre por qué eso no está bien.

Estamos agradecidos a nuestros aliados que se han puesto de pie ante la llamada que dice que las vidas negras importan y que la han utilizado como una oportunidad no sólo para mostrar su solidaridad con nosotros sino para investigar las maneras en que el racismo antinegro se perpetúa en sus propias comunidades. También agradecemos a los aliados que se mostraron deseosos de construir un diálogo crítico con nosotros a propósito de estas dinámicas desafortunadas y problemáticas. Para aquellos con quienes no hemos tenido aún la oportunidad de involucrarnos a partir de las adaptaciones de la consigna Black Lives Matter, por favor, consideren los siguientes puntos:

Ampliando la conversación para incluir la vida negra

Black Lives Matter es una contribución singular que va más allá de los asesinatos extrajudiciales de gente negra a manos de policías y vigilantes. Va más allá del nacionalismo estrecho que puede prevalecer dentro de algunas comunidades negras, el cual se limita a convocar a la gente negra a que ame lo negro, viva negra y compre negro, manteniendo a los hombres negros heterosexuales al frente del movimiento mientras nuestras hermanas, queers, trans y discapacitados asumen roles menores o ningún rol en absoluto. Black Lives Matter afirma la vida de la gente queer y trans negra, de los discapacitados, de los negros indocumentados, de la gente con prontuario, de las mujeres y de las vidas negras a lo largo de todo el espectro de género. Se centra en aquellos que han sido marginalizados dentro de los movimientos de liberación negra. Es una táctica para (re)construir el movimiento de liberación negra.

Cuando decimos “Las vidas negras importan”, nos referimos a las maneras en que a la gente negra se nos priva de nuestros derechos humanos básicos y de nuestra dignidad. Es el reconocimiento de que la pobreza negra y el genocidio es violencia estatal. Es el reconocimiento de que un millón de personas negras encerradas en celdas en este país –la mitad del total de encarcelados– es un acto de violencia estatal. Es el reconocimiento de que el hecho de que las mujeres negras continúen soportando el peso de un ataque incansable sobre nuestros niños y nuestras familias es un acto de violencia estatal. Queers negros y gente trans soportando un peso único en una sociedad heteropatriarcal que se deshace de nosotros como basura al tiempo que nos fetichiza y extrae beneficios a costa nuestra es violencia estatal. El hecho de que 500.000 negros en los Estados Unidos estén indocumentados y relegados es violencia estatal; el hecho de que las chicas negras sean usadas como fichas de negociación en tiempos de conflicto y guerra es violencia estatal.

Gente negra que, viviendo con discapacidades o habilidades diferentes, soporta el peso de experimentos darwinianos auspiciados por el Estado que buscan meternos a los empujones en compartimientos de normalidad definidos por la supremacía blanca es violencia estatal.

Y el hecho de que las vidas de la gente negra –no TODAS las vidas– existan dentro de estas condiciones es consecuencia de la violencia estatal.#BlackLivesMatter no quiere decir que tu vida no es importante. Quiere decir que las vidas negras, que son consideradas sin valor por la supremacía blanca, son importantes para tu liberación. Dado el desproporcionado impacto que la violencia estatal tiene sobre las vidas negras, entendemos que cuando la gente negra en este país se libere los beneficios serán extensos y transformadores para la sociedad como conjunto.

Cuando somos capaces de terminar con la hipercriminalización y la sexualización, con la pobreza, el control y la vigilancia sobre las personas negras, cada persona en este mundo tiene mejores oportunidades de liberarse y mantenerse libre. Cuando la gente negra se libera, todo el mundo se libera. Esta es la razón por la que llamamos a la gente negra y a nuestros aliados a responder al llamado de Black Lives Matter. No estamos diciendo que las vidas negras sean más importantes que otras vidas o que otras vidas no son criminalizadas y oprimidas de diferentes maneras. Mantenemos una solidaridad activa con todos los pueblos oprimidos que están peleando por su liberación y sabemos que sus destinos y los nuestros están entrelazados.

Y, para ser sinceros, es adecuado y necesario tener una estrategia y una acción centrada en torno a la negritud que excluya a otras comunidades de color (no negras) o a blancos, quienes deberán encontrar por ellos mismos un lugar y un modo de ubicarse en aquella estrategia. Es adecuado y necesario para nosotros reconocer el rol decisivo que las vidas negras y las luchas por la liberación negra han jugado como inspiración y referencia, práctica y teórica, de otros movimientos sociales para la liberación. Y si estamos comprometidos con un mundo donde todas las vidas importen, estamos llamados a apoyar al movimiento que inspiró y activó a tantos otros. Eso quiere decir apoyar y reconocer las vidas negras.

Los movimientos progresistas en Estados Unidos han cometido algunos errores desafortunados impulsando la unidad a expensas de una comprensión real de las diferencias concretas de contexto, experiencia y opresión. En otras palabras, algunos quieren unidad sin lucha. En tanto personas que tenemos nuestra mente puesta en la libertad, podemos aprender a luchar contra el racismo antinegro examinando las maneras en que participamos en él, incluso sin intención, en lugar de la agotadora y desconsiderada práctica de dibujar perezosamente paralelos de unidad entre pueblos con experiencias e historias ampliamente diferentes.

Cuando implementamos “Todas las vidas importan” para corregir una intervención específicamente creada para enfrentar la anti-negritud perdemos de vista las maneras en las que el aparato de estado ha construido un programa de genocidio y represión mayormente a costa de la gente negra, comenzando con el robo de millones de personas para que trabajaran gratis, para luego adaptarlo para el control, asesinato y explotación de otras comunidades de color o de inmigrantes. Perpetuamos un nivel de la dominación suprematista blanca cuando reproducimos el ya agotado enunciado de que somos todos iguales en lugar de reconocer que la gente no negra que es oprimida en este país es, simultáneamente, golpeada por el racismo y la dominación y FAVORECIDA por el racismo anti-negro.

Cuando dejás caer el “negro” de la ecuación sobre las vidas que importan, y fallás en reconocer que viene de algún lugar, prolongás el legado del borramiento de las vidas negras y las contribuciones negras a nuestro movimiento. Y considerá si, al eliminar el “negro”, no estás, con o sin intención, borrando a los negros de la conversación u homogenizando experiencias muy diferentes. El legado y el predominio del racismo anti-negro y heteropatriarcal es un eje que mantiene reunida esta economía. Y eso no es una analogía casual.

En 2014, el heteropatriarcado y el racismo anti-negro dentro de nuestro movimiento son reales y se dejan sentir. Nos está matando y está matando nuestro potencial de construir poder para un cambio social. Cuando te apropiás del trabajo de una mujer queer de color, cuando no lo nombrás o no lo reconocés o lo difundís como si no tuviera historia, estás llevando adelante acciones problemáticas. Cuando uso las poderosas exigencias de Assata en mi trabajo de organización siempre comienzo compartiendo de dónde vienen, la significación de Assata en el movimiento de liberación negra, cuáles son sus propósitos políticos y su mensaje y por qué es importante en nuestro contexto.

Cuando adoptás Black Lives Matter y lo transformás en otra cosa (si realmente sentís que tenés que hacer eso; ver más arriba los argumentos ya mencionados para no hacerlo), es políticamente apropiado indicar el linaje del cual tu trabajo de adaptación deriva. Es importante que trabajemos juntos en construir y reconocer el legado de las contribuciones negras a la lucha por los derechos humanos. Si adaptás el Black Lives Matter, aprovechá la oportunidad para hablar de su comienzo y de su contexto político. Dejá ver las vidas negras como una oportunidad de conectar luchas a través de líneas raciales, de clase, género, nacionalidad, sexualidad y discapacidad.

Y quizá, más importante aún, cuando la gente negra grita en defensa de nuestras vidas (que, de un modo específico, son sistemática y salvajemente apuntadas por el estado) te pedimos a vos, nuestra familia, que estés a nuestro lado afirmando las vidas negras. No sólo todas las vidas. Las vidas negras. Por favor, no cambies el eje de la conversación hablando de cómo tu vida también importa. Importa; pero necesitamos menos unidad diluida y más solidaridad activa y firme con nosotros, la gente negra en defensa de nuestra humanidad. Nuestro futuro colectivo depende de ello.

(*) Artículo publicado en el libro Nuevo Activismo Negro: lecturas y estrategias contra el racismo en Estados Unidos, de Ezequiel Gatto. Tinta Limón Ediciones. 

(**) Imágenes by Ina Lounguine, The Price of a Black Life in America.