No todas son malas. En el último tiempo, la cultura alrededor del consumo de cannabis pasó del oscurantismo y el reggae a estar arriba de las tendencias a nivel mundial, como una de las alternativas para la medicina tradicional pero también con países que ven en la producción de esta hierba un negocio y una forma de generar comunidad.

Broccoli es, ante todo, el nacimiento de otra revista más sobre cannabis pero con la diferencia que fue creada por y para mujeres que aman el cannabis. Nacida en la ciudad de Portland (Oregon, US) de salida gratuita (gracias a los anunciantes que consiguieron y a la exposición mediática) con tres números por año, en su about dicen: “Broccoli explora y da forma a la cultura stoner moderna al mirar al cannabis a través de una visión que apunta al arte, la cultura y la moda”.

Compuesto por un equipo de mujeres con experiencia en publicaciones de publicidad y diseño, la revista deja en claro que con una mayor apertura del tema, hay más visibilidad para las marcas que adoptan lo que siempre fue cierto: que las mujeres también están en ese mundo. “A medida que la legalización se expande, me han entusiasmado muchas compañías que están dando prioridad a un buen diseño y productos con mayor empatía para el consumidor, muchos de las cuales son propiedad de mujeres”, dijo Anja Charbonneau, fundadora y directora creativa de la revista. Vogue. Y remata, “Nadie estaba hablando con este grupo masivo de mujeres que son creativas, motivadas, inteligentes y tienen muchos intereses fuera del cannabis”.

El Issue 01 intenta ser una declaración de principios en cada página, con historias que cubren todo, desde insectos psicodélicos hasta una monja Pop Art y la tradicional fabricación de velas mexicanas. La fotografía también se sumerge en sutilezas aunque no necesariamente caen en la literalidad que esta cultura (la del cannabis) suele atar cada vez que se habla del fenómeno.

Un territorio inexplorado parece ser el entorno preferido de Broccoli. Afortunadamente para sus lectores, a medida que el cannabis alcanza nuevos niveles de aceptación y crece la comunidad de mujeres creativas a su alrededor, hay mucho terreno por recorrer. La revista es una respuesta a la escena emergente de la marihuana en ciudades como California y Portland, donde el uso recreativo de la hierba se hizo legal en 2016. Desde entonces, ocho estados norteamericanos en total lo han legalizado para uso recreativo.

Una forma en que Broccoli hace esto es presentando personas -artistas, músicos, científicos- que no encajan en el molde del estereotipo del consumidor de cannabis mas cercano en el imaginario al hippismo. Para desmarcarse de esto, el primer número además presenta a los diseñadores coreanos Sundae School, y un artículo sobre la artista abstracta Hilma af Klint del siglo XX, cuyas pinturas se decía estaban inspiradas por espíritus.

Pero el proceso no estuvo exento de problemas: descubrieron que, aunque muchas mujeres respondieron positivamente a la revista, hubo algunas que no quisieron asociarse públicamente con la planta. “Esto también es una gran fuerza motriz de por qué estamos haciendo la revista, para cambiar la percepción del cannabis en general, para que las personas no tengan miedo de ser honestas acerca de su uso. La gente dice que su consumo puede hacerte paranoico, pero parece que su prohibición es un gran culpable de crear ese miedo y muchos más”.

En Argentina, la revista THC logró ser de las pioneras en tratar el tema del cannabis, de frente y como un producto cultural, aunque  su enfoque es muy literal y casi se acerca a un tutorial, tampoco pudo aún darle a la mujer un lugar más allá de los lugares comunes. La mayoría de sus portadas son hombres y las que aparecen mujeres se las presenta tipo Playboy.

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