Emilio Valeros Perfumista de LOEWE

¿Cuál es el proceso de crear una fragancia a partir de una historia? En este caso: la mañana siguiente.

“Cada creación es una nueva aventura. Siempre comenzamos por la salida, que trasmite la primera impresión de la fragancia cuando se pulveriza sobre la piel. Después se construye el corazón, que es el encargado de dar carácter al perfume y, por último, las notas de fondo, que son las que lo fijan y ayudan a evolucionar a la dos anteriores. “

¿Cómo describes ese momento tan íntimo y único de “la mañana siguiente”?

“Yo creo que tal y como dices, es algo tan íntimo y personal que cada uno lo definirá a su manera… De lo que no hay duda es de que en “la manaña siguiente” hablamos de sentimientos encontrados, de momentos inciertos…”

¿Cuál es el mayor reto de crear no solo uno, sino dos aromas, a partir de algo intangible?

“Su similitud es muy importante por su alta concentración al 20% de aceites esenciales, cuando normalmente en perfumería suele ser entre el 15% y el 17%.”

“Ambas son fórmulas cortas de 40-50 componentes, teniendo en cuenta que el 50% de ellas es a base de Bergamota de Calabria (extraída directamente de la cáscara), Sándalo de la India como base (extraído del serrín de este árbol milenario) y la molécula de Almizcle blanco, siendo este una fórmula creada en laboratorio exclusivamente para LOEWE.”

“A partir de estos 3 ingredientes comunes se crean las dos fragancias. Su salida, sus notas de corazón y de fondo conversan, dejando claro que están hechas la una para la otra.”

¿Cuál fue tu primera impresión cuando Jonathan W. Anderson te planteó la idea de “la mañana siguiente”?

“Lo tuve claro desde el primer momento, necesitábamos crear unas fragancias que conversasen entre ellas, al olerlas al mismo tiempo, se detectase la coherencia de su composición, generándose un tercer aroma fruto de esta conexión química.

Una pareja puede usar ambos perfumes y existir una unión entre ellos sin ninguna discrepancia.”

¿Cómo fue trabajar con Jonathan W. Anderson?

“Fascinante! Jonathan Anderson tiene un talento increíble y dentro de su visión muy contemporánea de la moda, tiene un gran respeto hacia los “oficios” y la labor de los artesanos. Por eso creo que nuestro tándem fue idóneo.”

Anderson ha dicho que también quería estar involucrado en todo el proceso para crear una combinación de moda y perfumería, ¿cuál es tu opinión al respecto?

“Me parece que esa combinación moda y perfumería ha sido clave para crear algo tan especial como Loewe 001. Perfecta combinación de actualidad y de artesanía.”

Para Anderson, una marca de lujo tiene que convertirse también en un referente de la cultura. Con la experiencia que tienes es esta industria, y los años en los que has colaborado con LOEWE, ¿crees que sea posible que una firma de moda se pueda convertir en un referente cultural?

“El sentido del olfato es más que una experiencia biológica y psicológica. Desde mi punto de vista es también un fenómeno social y cultural.”

Las fragancias LOEWE 001 son también una celebración de un nuevo inicio, de una reinvención, pero que conservan también la gran tradición que tienen la firma. ¿Cómo se llega a un acuerdo entre vanguardia e historia?

“Desde luego LOEWE 001 significa un antes y un después, un cambio en la forma de percibir la marca. ¡El principio de lo que está por venir!”.

LOEWE 001 son dos fragancias universales. Una de ellas es más femenina y la otra más masculina, pero la mezcla de ambas crea una tercera. Cuéntanos cómo fue el proceso de creación de estos dos aromas.

“Se trata de una nueva fórmula de creación donde son tres los ingredientes protagonistas, siendo ellos el hilo conductor de las dos fragancias. Se trataba básicamente de encontrar ingredientes comunes que compartieran los dos perfumes. Finalmente fueron: Limón de Sicilia, Sándalo de la India y Hava Tonka, interpretando el 50% de la fórmula.”

¿Crees que LOEWE 001 sea un parte aguas dentro de la historia aromática de la firma?

“Dos fórmulas. Más de 100 componentes. 11 materias primas relevantes. 1200 horas de trabajo. Más de 24 meses de trabajo. 103 años…

Todo esto nos ha llevado a tener esta gran relación entre los dos universos de la marca: moda y perfumes.”

¿Cómo ha evolucionado la industria de la perfumería a lo largo de estas tres décadas?

“Puede parecer que el sector de la perfumería es muy estable porque los procesos de fabricación no han variado en exceso, pero el oficio está en constante evolución. Tal vez el cambio más destacable sea la aparición de grandes empresas de I+D que desarrollan nuevos olores y que, por lo tanto, aumentan nuestras posibilidades de desarrollo.

En Loewe, para todas nuestras las creaciones olfativas, mantenemos un hilo conductor del que nunca nos desviamos y que usamos como punto de partida: la tradición de una casa nacida en Madrid con unos valores muy asentados. Junto a esto sumamos el alto conocimiento de las materias primeras. Dedicamos mucho tiempo a su estudio y control de la calidad, factor diferenciador en Loewe Perfumes.”

¿Nos podrías adelantar algo de lo que estás desarrollando ahora?

“Suelo trabajar en varios lanzamientos al mismo tiempo… e incluso en fragancias que no se llegan a lanzar, pero con las que me divierto y aprendo mucho innovando con nuevas técnicas, ingredientes, etc…”

Has mencionado que los perfumes huelen diferente en cada lugar, si tuvieras que hacer un perfume para Argentina, ¿cómo sería?

“En general, ¡en países como Argentina les encanta todo lo que viene de España! Así que es fácil para nosotros … les suelen gustar notas gourmand como la vainilla y el caramelo y notas afrutadas como la fresa.

También les gustan fragancias “limpias”, fragancias frescas típicas de estos países. Tradicionalmente, nuestras fragancias más populares han sido fragancias florales como Quizás Loewe y aromas cítricos en zonas costeras como Solo Loewe y Agua de Loewe Ella “.