La marihuana, a pesar de sus conexiones históricas con el movimiento de contracultura amante del medio ambiente de la década de 1960, puede ser una planta extremadamente dañina para el medio ambiente. Varias investigaciones estiman que el cultivo de cannabis en interiores representa el 1% de todo el uso de electricidad en los Estados Unidos; cultivar cannabis al aire libre muchas veces involucra altos niveles de pesticidas, y la marihuana necesita tanta agua, que las plantas están drenando los ríos en California.

Una alternativa potencial amigable con el medio ambiente se presenta en el hallazgo de la levadura: los científicos diseñaron genéticamente los hongos microscópicos para crear todos los ingredientes psicoactivos cruciales de la marihuana. En un artículo publicado el 27 de febrero en Nature, ingenieros de la Universidad de California-Berkeley diseñaron moléculas de levadura para crear tanto THC (tetrahidrocannabinol, el principal ingrediente activo de la planta, que fue aprobado en los EE. UU. para tratar las náuseas causadas por los medicamentos contra el cáncer y para mejorar el apetito en pacientes con SIDA) y el CBD (otro cannabinoide de marihuana, que cuenta con la aprobación de la FDA para tratar una forma rara de epilepsia, incluidos sus efectos contra la ansiedad y el alivio del dolor).

La esperanza es que este proceso de fermentación permita a los fabricantes producir THC, CBD y cannabinoides raros que se encuentran en pequeñas cantidades en la naturaleza de forma más económica, eficiente y confiable que el cultivo convencional basado en plantas.

Al menos diez empresas ya trabajan para producir cannabinoides en levaduras, bacterias o algas manipuladas. Los investigadores han producido medicamentos contra la malaria con fines comerciales, así como opiáceos en el laboratorio, utilizando métodos similares cultivados con levadura. Pero la tecnología para hacer cannabinoides no está lista para el mercado. Estiman que pasarán otros 18 a 24 meses antes de que los cannabinoides sintéticos sean lo suficientemente rentables para venderlos a las compañías farmacéuticas o al público en general.