Cornel West, nacido en Oklahoma, es además de uno de los filósofos contemporaneos mas relevantes, autor, crítico, actor (participó en Matrix) y un activista por los derechos de los negros en los Estados Unidos. West es profesor en la Universidad de Princeton donde enseña en el Centro de Estudios Afroestadounidenses. Tiene un podcast junto a Tavis Smiley, Smiley&West. Y es un apasionado del blues y el jazz.

“Un filósofo es un amante de la sabiduría. Implica una tremenda disciplina, un tremendo coraje el pensar por ti mismo, el examinarse a ti mismo. El imperativo socrático de examinarte a ti mismo requiere coraje. William Butler Yeats solía decir se necesita más coraje para examinar las esquinas oscuras de tu propia alma, que lo que requiere un soldado para luchar en el campo de batalla. El coraje para pensar críticamente. El coraje es la virtud habilitadora para cualquier filósofo, para cualquier ser humano, finalmente, creo.

Coraje para pensar, coraje para amar, coraje para tener esperanza.

Platón decía que la filosofía es una meditación sobre y una preparación para, la muerte. Y con la muerte, él no aludía a un evento, sino a una muerte en vida, porque no hay renacimiento, no hay cambio, no hay transformación, sin muerte. Y por lo tanto, la pregunta se convierte en ¿cómo aprendés a morir? Y por supuesto, Montaigne habla de eso en su famoso ensayo “Filosofar es aprender a morir”. No puedes hablar de la verdad sin hablar de aprender a cómo morir.

Yo creo que Theodor Adorno tiene razón cuando dice que la condición de la verdad es permitir que el sufrimiento hable. Eso le da un énfasis existencial. Entonces, estamos hablando realmente sobre la verdad como una forma de vida en oposición a la simple verdad como un conjunto de proposiciones que corresponde a un conjunto de cosas en el mundo. Los seres humanos somos incapaces de ganar algún monopolio de la Verdad, con V mayúscula. Puede ser que tengamos acceso a la verdad, con v minúscula, pero son afirmaciones falibles sobre la verdad. Podemos estar equivocados. Tenemos que estar abiertos a la revisión, etc.

Entonces existe un cierto tipo de misterio que va mano a mano con la verdad. Es por esto que muchos de los pensadores existenciales, sean religiosos como Meister Eckhart o Paul Tillich o sean seculares como Camus y Sartre, acentúan nuestra finitud y nuestra incapacidad de comprender plenamente la naturaleza última de la realidad, la verdad sobre las cosas. Y, por lo tanto, una vez que renuncias a la noción de comprender plenamente la forma en que el mundo es, tú vas a hablar sobre cuáles son los caminos que me posibilitan sustentar mi búsqueda de la verdad.

¿Cómo puedo sostener un camino, una senda hacia la verdad, un viaje a la verdad?

La conversación sobre la verdad va mano a mano con la conversación sobre el camino hacia la verdad. Y los científicos pueden hablar sobre esto en términos de inducir evidencia y extraer conclusiones fiables, y demás. La gente religiosa puede hablar de esto en términos de dejar de lado la arrogancia y el orgullo de uno de cara a la revelación divina y todo lo demás. Pero siempre están reconociendo nuestra finitud y falibilidad”.