Por Agustín Berro Madero

Dueña de una belleza exótica, ojos furtivos y una mirada speed, pícara y audaz a la hora de responder sobre cuestiones de la mujer y otros temas, Cumelén Sanz, es una actriz ascendente que se va haciendo un nombre en el teatro y cine argentino. Este año será parte de la nueva serie sobre el boxeador argentino campeón mundial, Carlos Monzón que tendrá su estreno en un festival de Francia a fines de este mes, en una co-producción entre el INCAA, Disney y Pampa Films. También forma parte del elenco para la tercera parte de El Marginal, la serie consagrada de Underground.

El primer flechazo de Cume con las artes dramáticas se dio con 15 años cumplidos. Su madre junto al ex marido tenían un galpón que alquilaban para ensayos y clases de teatro. Ezequiel Tronconi y Ezequiel de Almeida daban clases de actuación allí. Un día le dijeron si no se animaba a ir a una clase.

Y a mí siempre me había gustado actuar de chica, así que les dije que sí. Empecé con ellos y ese fue mi primer contacto con el mundo de la actuación. A mis 17 años, Ezequiel de Almeida estrenó su primera obra y fui asistente de dirección, además manejaba las luces y el sonido en las funciones. Ahí me di cuenta que la actuación era lo mío. Hice el ingreso al IUNA pero no entré. Me bajoneó bastante pero hablando con amigos actores me dijeron que no hacía falta entrar a la facultad para estudiar. Entonces empecé a formarme con Matías Feldman y Santiago Gobernori, donde estuve varios años, y empecé a hacer de forma paralela seminarios con Ricardo Barís, Norma Angeleri, Lili Popovich, por nombrarte a algunos.

¿Cómo te sentiste en el primer protagónico en cine, cómo fue trabajar con Agustín Adba en la dirección y hacer escenas de desnudo?

Fue hermoso, y divertido. Agus me dio mucha confianza a la hora de interpretar a Penélope y además me brindó toda la libertad para opinar sobre cuestiones actorales o técnicas en el rodaje. Me sentí acompañada por él y por todo el equipo. El hecho de hacer desnudos me daba bastante pudor, no sabía cómo lo iba a llevar, fue un gran desafío para mí. Pero él me ayudó muchísimo a sacarme la vergüenza y me sentí super contenida.

Sentí que Penélope era una versión mía pero mucho más liberal y con cero prejuicios. Tuve que buscar el personaje adentro mío, encontrar similitudes con ella, potenciarlas y dejarlas ser. Cuando llegué al rodaje no tenía el rol muy armado, sabía que tenía que ser lo más natural posible, y a medida que avanzamos con la filmación, y todas las situaciones que iba viviendo en las escenas, empezó a aparecer el personaje. Al tener una energía muy volátil, no quería llegar con algo tan estructurado. Envidio un poco la libertad que tenía el personaje y su capacidad de adaptarse a cualquier situación. Creo que pone a la mujer en un lugar de empoderamiento. Está en cada uno decidir sobre su cuerpo y sus actos como quiere, lejos de los prejuicios o las cosas impuestas por la sociedad o la familia. No importa si sos hombre, mujer, trans, juzgar me parece retrógrado. Hoy en día estamos luchando para que haya más igualdad. El mundo está cambiando y se está empezando a tomar conciencia de eso.

Corpiño Pompavana / Campera Soifer
Vestido Ay Not Dead
Vestido Ay Not Dead
Body Soifer / pantalón Las Pepas / botas Zara

¿El éxito de tu carrera depende mucho de la química con tus compañeros de trabajo?

La vida del actor es muy difícil e inestable. Sobre todo cuando no hay proyectos a futuro. La química siempre es importante para trabajar, hace que todo fluya con más facilidad pero creo que el éxito tiene que ver más con la perseverancia, la constancia y la confianza en uno mismo. Por eso es importante estar en movimiento. Entrenar, estudiar, generar proyectos propios. En esos momentos de incertidumbre hay que estar bien con uno y no desanimarse. Eso es el éxito para mí.

¿Sos muy solitaria en tu vida personal?

Para nada. Disfruto mucho de la compañía y siempre armo planes con distintas personas. Me encanta salir, ir al teatro, al cine o simplemente comer con amigos. Los vínculos son sagrados para mí, me hace bien compartir con otros. A veces pienso cómo sería mi vida si viviera lejos de mi familia, en otro continente. No sé si duraría mucho! Aunque en algún momento me gustaría experimentarlo y desafiarme.

Body Soifer
Buzo Ay Not Dead / pantalón Complot zapatillas Nike / cartera Marc Jacobs

Evitar la fama como actor es una tontería porque es simplemente inevitable. Es un subproducto de lo que hacen. ¿Te preocupa traicionarte, no ser la misma persona y que la fama te pueda corromper en un futuro próximo?

Creo que la fama golpea la puerta, uno elige si abrirla o no. Podes aceptar estar en un proyecto que sabes te puede dar más visibilidad, o no. Hay muchos actores que no son tan conocidos o “famosos”, y no por eso tienen menos trabajo o son menos respetados dentro del ambiente. Para mí, lo importante es poder sostener esta profesión a través del tiempo, sin perder mi esencia y la pasión por lo que hago. Si la fama me llega o no me llega, me parece irrelevante.

En una entrevista de 2015 decías: «Con este libro empecé a descubrir lo mágico del subtexto. Lo que se piensa o se siente, y no se dice, o se actúa de manera contraria. Varios cuentos de Carver los adaptamos a teatro en los talleres de actuación de Matías Feldman y Santiago Gobernori. Marcó un antes y un después en mi actuación. Eso de dejar ver sólo “la punta del iceberg”.» ¿Crees que parte de encontrarle un sentido positivo a la fama es justamente solo dejar ver la punta del iceberg de tu vida?

Hoy en día, en donde todo está tan visible e inmediato por el avance tecnológico y de las redes sociales, me parece bien resguardar ciertas cuestiones de la intimidad. Millones de personas se exponen día a día y eligen qué mostrar. Todos, consciente o inconscientemente, nos estamos preservando y estamos dejando ver solo la punta del iceberg.

 

TEAM CREDITS
Foto: Diego Triplab @triplab
Estilismo: Cami Sosa @bycamisosa
Asist de estilismo: Ivana Trigo @ivatrigo
Make Up & Pelo: Gaby Ipar @gabyipar