Una aproximación express a la inserción de la inteligencia artificial en nuestra sociedad.

Por Ramiro Rodriguez

La Inteligencia Artificial llegó a nuestras vidas hace ya algunos años. Hasta ahora le dijimos, y le seguimos diciendo, ok. Esta respuesta con un ok canchero, casi desinteresado, suele ir dirigida a una forma de IA más práctica y útil en lo cotidiano como Siri o Google Home, que hacen de nuestra rutina diaria algo más fluido y divertido. Pero ese ok, esa manera de aceptar la tecnología sin cuestionamiento y con una finalidad puramente utilitaria, está cambiando de forma notoria.

El 31 de mayo de 2017, el MIT technology review publicó un estudio basado en una encuesta hecha a los referentes internacionales de la Inteligencia Artificial. La investigación intentaba predecir cuándo la IA podría superar el rendimiento humano. Los resultados fueron plasmados en un un gráfico que muestra datos alarmantes: la IA está ganando mucho terreno en el mapa laboral, y supone ya un tipo de competencia para las personas. Los expertos predicen que para el 2024 las máquinas podrán oficiar de traductores e intérpretes, para el 2026 escribirán ensayos académicos y para el 2027 podrán conducir camiones. Un poco más adelante podrán también sustituir a los departamentos de ventas y escribir bestsellers. ¿Suficiente? No, ok.

El 9 de junio de 2016, Ars Technica publicó en youtube el primer cortometraje escrito por una IA. El corto se llama Sunspring y está protagonizado por Thomas Middleditch (Silicon Valley). El 25 de abril de 2017 publicaron It’s No Game, la segunda entrega protagonizada por David Hasselhoff. ¿Estamos presenciando la decadencia de una profesión de larga data en la historia del cine?

Sigamos. Hay ocupaciones como taxista, camionero, repartidor o técnico en reparaciones, que están en peligro de extinción. Al menos eso dicen Carl Benedikt Frey y Michael A. Osborne en una investigación que realizaron y convirtieron en una web donde podés ingresar tu ocupación profesional y estimar las posibilidades de que una IA ocupe tu puesto de trabajo. Lo alarmante es que, en Estados Unidos, el 47% de los empleos están en riesgo lo que haría subir enormemente los índices de desocupación.

¿Ya te dan ganas de comprar una escopeta para matar robots? ¿Y si te digo que en Kickstarter hay un proyecto que busca juntar fondos para el desarrollo de una IA capaz de generar un algoritmo aplicado a un gadget que reemplazaría la fotografía profesional? Dicho de otra manera, podrías comprar la capacidad de fotografiar como Mapplethorpe por unos pocos dólares. ¿Chau fotógrafos?

Dejame adivinar: estás googleando “escopeta barata”. Bueno, bajemos los niveles de ansiedad y empecemos a verlo de otra forma. Te digo, sin vueltas, que es momento de empezar a invertir tiempo y dinero en el sentido fruitivo de la vida. Empezá a disfrutar más de tu tiempo libre y a forjar proyectos desde otros lugares. Creo que es momento de repensarnos como seres humanos y como sociedad, de adoptar una mirada de contemplación y reflexión sobre la realidad.

En lugar de dar el ok a todo, pensemos: ¿la renta básica universal puede llegar a ser una posible solución? Empresarios como Elon Musk y Bill Gates sostienen que es una posibilidad real, dado que la producción autómata conduce a una baja en los precios de los productos y brinda riquezas exponenciales, de las cuales podría subsistir el sistema de renta básica.

O sea, se implementaría un impuesto a la IA que dejaría grandes ganancias a los Estados para distribuir entre todos los ciudadanos. Ojo, no es un subsidio, es un renta básica universal. Estos nuevos modelos económicos entran en escena precisamente en este contexto de debate sobre el futuro de la producción y las sociedades de consumo. La IA es la puerta a un nuevo paradigma que ya está abierta y por la que algunos ya estamos ingresando.

@_ramiror