Existen momentos muy claros en los que uno siente y entiende que se plantean oportunidades, que se abren lugares para ocupar en los que la creatividad se vuelve identidad, en los que el intento y la intención vienen de más profundas reivindicaciones. Claro. Es que nada se puede solucionar en el mismo nivel de conciencia en el que fue creado decía el genio de Einstein, gran figura de las remeras hipster ahora. Daba para pensar en él, en esta frase y en esto de la sinceridad con lo genial, al salir del desfile de cierre de la 13era edición del Designers Buenos Aires.

Nuestra relación con las prendas nunca deja de ser algo muy personal, hasta muy íntimo, a través de un vinculo de identidad que también estimula nuestras sensaciones, y tal vez nos retrotraiga hacia mundos ya apropiados. A la hora de identificarse con respecto a nuestras pertenencias, nuestro estatus social, gustos y convicciones, la ropa se vuelve segunda piel. Prendas que abrigan, que nos protegen, permiten enfrentarse a la realidad y abordar lo cotidiano con menos inseguridades, hasta con estética personalizada y cierta búsqueda cada vez más política. Así de romántica y de combativa la moda se convierte en el mundo de lo bello, o de la reivindicación de lo bello. De lo bello pero no solamente y conviene recordar que las prendas inicialmente hechas a mano no dejan de representar productos de lujo. Pero hoy, qué sería el lujo? En este principio de siglo, desde dónde se despierta el lujo al revalorizar los saberes nacionales de sastrería y los oficios de lo hecho a mano, de la belleza de larga durabilidad?

Pocas veces se puede percibir y observar esta antigua idea de lo bello y del lujo, de la nobleza del oficio, volviendo a la correcta definición de la palabra nobleza, la cual significa inicialmente la capacidad de hacer cosas para los otros y para el bien común. De a poquito regresan estas nociones del lujo y de la belleza, ahora en búsqueda de sus raíces, de discernimiento y de más amplia democratización de una cultura opuesta a la del Fast Fashion, alejada de los objetivos de venta de las bajadas del Pret-à-porter.

En este sentido los United Creators presentados por la plataforma del Designers BA F/W 2018 vuelven a adquirir la sofisticación de lo exclusivo, halagando a la creación nacional, hasta ser lo más cool y/o lo más desestructurado que se pueda proponer en el escenario fashion argentino, deconstruyendo la modernidad a todos los niveles. Piezas únicas en donde se muestra el dominio de los materiales y de los procesos de creación y de transformación, tanto como la manifestación de la cultura popular a partir del diseño. Se trata entonces de plasmar cuerpos y formas en las que se pueden reconocer los ciudadanos de una región, y una riqueza que refleja a verdaderas situaciones de vida. En la pasarela de cierre del evento, los emergentes serían los últimos encargados de volver a promover habilidades muy especializadas y artísticas que tengan una historia real para contar y sobre todo, una identidad para reivindicar.

En la pasarela de los United Creators, de un extremo al otro, desfilaron mezclados futurismos y culturas antiguas, lo inédito y la memoria, rediseñando el chaos ambiente de la postmodernidad y desprendiéndose cada vez más de las influencias de cierto esnobismo europeo, japonés o norteamericano. Lejos del Fast-Fashion, el núcleo de esta nueva generación de creadores argentinos y emprendedores reside en el valor añadido, en la elaboración de colecciones que consideran plenamente la historia de un país y sus orígenes.

Conformada por las marcas Blackmamba Nous EtudionsVanesa KrongoldPablo BernardBoerr Yarde BullerHouse of Matching ColoursAlen, la selección de los United Creators nos contó una historia en la que reposan las creencias y las evoluciones de un pueblo, y el fuerte vínculo que tiene la creación argentina con sus raíces.

Los diseños de Nous Etudions se distinguen mucho por el estructuralismo y la simetría que se evidencia en la cada colección de la marca. Se identifica también por la profundidad de los colores. También resalto lo romántico, lo fresco y los aspectos casi infantiles de la nueva marca House Of Matching Colours (HOMC), proyectando en pasarela una estética moderna y muy femenina, a la vez elegante y muy delicada. La marca se destaca claramente por la finura de sus colecciones y el trabajo de bordado que expresa.

Esto surge también desde la intención de un hombre, Guillermo Azar, quien desde hace más de 10 años, edita un espacio de moda enfocado sobre la creación argentina, apuntando a la calidad y al diseño nacional, e interviniendo hoy como una especie de anti-fashion week, lejos de la plataforma ya muy comercial del BAF.

Montado afuera, el lugar era al aire libre y el gran árbol se imponía en lo alto arriba del asfalto, encima de las escaleras por donde desfilaban las banderas y todo el valor agregado del Designers BA, remitiendo a la memoria, al orgullo nacional y al conocimiento que se manifiesta en cada creador.

Post evento, conversamos con Guillermo Azar, fundador y editor del Designers BA.

Guillermo, hablemos un poco vos. ¿Cómo fue tu vínculo con la industria?

Desde pequeño estuve relacionado con la moda, ya que mi papá tenía una empresa textil. En mis tiempos libres lo acompañaba y siempre alguna tarea hacía en la fábrica. A partir de allí comenzó mi apego a la industria y cuando arranqué la carrera de Ingeniería Industrial en la UCA, como hobbie, comencé a fabricar prendas para marcas reconocidas. La repercusión fue tan buena que armamos una PYME con unos socios, compañeros de la facultad, y seguimos ofreciendo y fabricando producto terminado a las marcas. Una vez afianzados con ese proyecto, lanzamos nuestra propia marca de ropa con mucho éxito.

De la moda lo que más me gusta es la diversidad de las propuestas. Hay para todos los gustos! Y eso es bueno. Pero respecto a mi historia con la moda, luego de tener nuestra marca durante varios años, lamentablemente tuve problemas con mis socios por la circunstancias en épocas difíciles de nuestro país y todo ello me llevó a cambiar el rumbo de mi vida laboral. Ahí es donde surgió la posibilidad de producir eventos y así comencé en el 2001 ininterrumpidamente hasta el día de hoy, gracias a Dios!

¿Cómo nació la idea de crear esta plataforma de los Designers BA?

Una vez realizados muchos desfiles y eventos relacionados con la moda, vi la necesidad de armar una semana que nos represente fuertemente ya que escuchaba a muchos de los diseñadores consagrados y referentes que no se sentían contenidos en ninguna de las plataformas de moda existentes. En ese momento fui a hablar con Jessica Trosman para contarle el proyecto. La convencí que presente su colección y realmente a partir de ello, Designers BA empezó a tomar forma y tener una grilla explosiva. La intención es tener la semana de moda mejor curada de la Argentina, seguir utilizando locaciones icónicas de Buenos Aires y poder comenzar a presentar Designers en diferentes países de América y potenciar a nuestros diseñadores.

¿Qué distinguiría a la creación de moda argentina, cómo ves su evolución?

Creo que la distinción pasa porque hay talento de sobra y muchos diseñadores están a la altura de cualquiera del mundo, con muchas menos posibilidades. Por eso varios Designers triunfan en el exterior también, vendiendo sus diseños en las mejores tiendas.

¿Pero ustedes, con qué criterios han seleccionados a los United Creators? 

Me gustó la propuesta de estos 7 diseñadores que trabajan en equipo y se potencian unos con otros. Lo analizamos con mi equipo y decidimos sumar a los ya consagrados, este grupo de diseñadores jóvenes con mucho talento y proyección.

¿En este momento tienen nuevos proyectos para el Designers BA?

Estamos armando Designers para algunos países de Latinoamérica, Chile, Perú, Colombia, en principio con el apoyo de American Express. Llevando diseñadores argentinos y obviamente tener los mejores diseñadores locales según cada ciudad. La idea es regionalizar la moda. Y varios proyectos mas que estamos evaluando. Ojalá podamos lograrlo!