Éramos pocos y Drake (31) no tuvo mejor idea que transformarse en un filántropo en una rara mezcla entre Bill Gates, Chapo, Julian Weich y Angelina embajadora de la ONU. El equipo de Drake tenía un millón de dólares en la mano de la discográfica para hacer el video de God’s Plan y según confirman en la intro, lo terminaron donando todo (la cantidad total donada fue de $ 996,631.90) en situaciones que fueron filmadas para el videoclip, donde se lo puede ver rapeando y derrapando como nunca antes.

El video dirigido por Karena Evans, es en su mayoría, imágenes bellamente grabadas de Drake regalando dólares por las calles de Miami Beach, supuestamente a extraños y abrazándolos mientras reaccionan como si hubieran encontrado más que la solución a sus vidas.

De esta forma, moviéndose en carritos de golf, primero donó $ 25,000 a una escuela secundaria en Miami, luego otorgó una beca de $ 50,000 a un estudiante de la Universidad de Miami y se metió en un supermercado con un megáfono y les regaló a la gente que estaba en el lugar $ 50,000 en gastos.

Después vino una historia digna de Home & Health, cuando conoció a Odalie Paret, una ama de llaves en Fontainebleau Miami Beach que viajaba cuatro horas en bus a su trabajo para mantener a sus cinco hijos. A ella le regaló un masaje en el spa del hotel, Lapis, y luego cenó en un restaurante. Luego la llevaron en auto a las tiendas de Saks en la Fifth Avenue, donde se encontró con el rapero canadiense y le dieron 45 minutos (y sin límite de dólares) para comprar lo que quisiera. La obsenidad se basa en detalles: del shopping se llevó un bolso Valentino de $ 2,000, cuatro perfumes y un collar de diamantes de 18 quilates de 6.000 dólares. Todo quedó perfectamente documentado en la cuenta de Snapchat de Drake, por las dudas.

El video es una sucesión de spots políticos, donde queda claro la peor parte de Drake en su necesidad de insistir en mostrarse entregando billetes y cheques gigantes a gente en la calle o en una escuela, que en definitiva son seis minutos de publicidad para su marca personal. En una publicación de Instagram del 15 de febrero, había dicho que el video fue “lo más importante que he hecho en mi carrera”.

Drake dijo que se sintió inspirado para tratar a Paret (la empleada del hotel) después de leer su historia en un artículo del Miami Herald en 2017, que ponía el acento en el aumento en los precios de alquiler que están empujando a más del 80 por ciento de los trabajadores empleados en Miami Beach (incluyendo aproximadamente 11,500 amas de casa) a vivir lejos de esa zona.

El Plan de Dios es una de las dos dos canciones nuevas lanzadas la semana pasada, como parte del EP Scary Hours. Su último mixtape, More Life , se había estrenado a principios de 2017. Más tarde anunció que se tomaría un tiempo sabático para centrarse en las aspiraciones personales. A principios de este año, abrió un restaurante.

El nivel de cinismo de cada escena filmada en Miami, donando dinero a estudiantes, o al equipo de básquetbol del Miami Beach Senior High School, entregando un fajo en efectivo a una familia sin hogar, hablan de cómo Drake entiende su momento socialista, cuando en realidad se trata de un millonario que regala dinero de un sello discográfico también millonario.

Ahora bien, aunque resulte vomitivo ver a un músico (y sobre todo a Drake) haciendo este tipo de puesta en escena, más músicos, artistas, empresarios, deberían regalar y compartir más su dinero, de esta forma explícita o sin cámaras. Y para eso no es necesario viajar a Miami.