Tomando fotos de edificios de la era comunista en su natal Polonia y más allá, Karol Palka intenta con acierto contar una historia sobre el poder y su impermanencia.

Nacida en 1991, la fotógrafa polaca Karol Palka estudió cine en la Universidad de Katowice y en la Escuela Wajda en Varsovia. Actualmente está trabajando en un doctorado en la Academia de Bellas Artes Jan Matejko en Cracovia, que espera terminar en 2021.

Su serie Edifice que aquí presentamos, documenta la descolorida grandeza de los edificios de la era comunista en su Polonia natal y en los países vecinos del Bloque del Este.

Interesada en el vínculo entre poder y arquitectura, visitó lugares con grandes ambiciones, como el mayor complejo de la industria siderúrgica de Polonia, la acería Nowa Huta en Cracovia. Anteriormente conocida como la acería Vladimir Lenin, este coloso industrial y el distrito circundante de Nowa Huta tenían la intención de ser la ciudad comunista modelo de Polonia cuando se construyó en la década de 1950.

La serie también presenta edificios menos conocidos, como el Hotel Polana, un retiro construido para los líderes del partido comunista por el antiguo gobierno checoslovaco en la cordillera de los Tatras. Otros retiros de la década de 1970 construidos en Polonia y la antigua Checoslovaquia ahora funcionan como hoteles spa alpinos, que ofrecen paz y decoración comunista original.

Las construcciones dan cobijo, seguridad y funcionan como un refugio, al mismo tiempo de brindar una sensación de fortaleza. Sin embargo, es un sentimiento engañoso, y el poder, contrario a la creencia de quienes lo ejercen, no se da durante décadas, sino solo por un momento.