Más allá de como se viralizó a través de primero el comediante Shiggy que convirtió la canción en un desafío de baile en Instagram con el hashtag #inmyfeelingschallenge, que registró cerca de 500,000 publicaciones y generó millones de visitas hasta el momento, Drake grabó un video aparte y oficial de In My Feelings, un short film de 8 minutos filmada completamente en Nueva Orleans.

A primera vista, el video podría tomarse fácilmente como un retroceso a los viejos videos musicales Ca$h Money y No Limit Records de los 90s y mediados de la década de 2000 que básicamente servían como una serie documental antropológica sobre esa ciudad. En In My Feelings Drake aparece usando dientes de oro, con pantalones fluorescentes de camuflaje naranja y rojo, iconografía de moda clásica de la escena de hip hop de Nueva Orleans. Drake parece realmente decidido a llevarnos de vuelta a los días de 400 Degreez.

Pero Drake no puede transportarnos allí porque los telones de fondo utilizados en esos videos de Ca$h Money ya no existen. Master P., Souljah Slim, Juvenile, Mystikal, Silkk the Shocker, Mia X y decenas de otros raperos de Nueva Orleans utilizaron todos los desarrollos de viviendas públicas como escenografía para sus videos. Los proyectos de vivienda de Uptown CJ Peete, también conocidos como “Magnolia”, fueron sin dudas su propio personaje en la mayoría de las mini películas de Ca$h Money; como fue el proyecto de Calliope para No Limit.

Pero ninguno de estos proyectos de vivienda sigue en pie. Todos ellos fueron reemplazados por casas adosadas de ingresos mixtos que se construyeron después de que un funcionario del gobierno federal y de la ciudad usó el huracán Katrina como una excusa para desmantelar viviendas públicas en la ciudad. Esta es quizás la razón por la que Drake filmó la mayor parte del video “In My Feelings” en el French Quarter. Entonces, no existe la nostalgia verdadera de volver a los días de “Ice Cream Man” y “Still Fly”, sino una falsa nostalgia y por cierto, turística, que no significa mucho para las personas y las culturas que definen el alma de la ciudad.

Hay otras escenas en el video de Drake que te recuerdan que esta no es la Nueva Orleans con la que creció Hip Hop. En lugar del Louisiana Superdome construido en la década de 1970 y destruido por Katrina en 2005, Drake presenta tomas del restaurado y corporativo Mercedes-Benz SuperDome.

Esto no es solo para criticar a Drake, pero vale la pena reconocer que hay un género de video musical de Nueva Orleans que elevó a sus habitantes y barrios más oprimidos y castigados. El nuevo video de Drake apenas registra una chispa con ese género.

Los videos No Limit y Ca$H Money desafiaron las convenciones al elegir mujeres que no solo rechazaban los estándares de belleza de MTV, sino también mujeres que a menudo se volvían invisibles en la sociedad cotidiana. Justo antes de esa época, la mayoría de los raperos y artistas filmaban videos en mansiones, en playas o en algún entorno que representaba la riqueza. No Limit y Ca$h Money eligieron filmar videos en los lugares que simplemente consideraban su hogar, independientemente de sus ingresos, y no como lugares de pobreza. Sus videos revelaron una dignidad que ya existía entre los marginados y en los lugares de Nueva Orleans, que de otra manera no serían vistos por el turista, el desarrollador y el voyeur.

Al igual que en God’s Plan donde regalaba para las cámaras dólares a gente pobre, Drake vuelve a pisar en falso más en un rol de actor/productor que de músico. Como si redujéramos La Boca a Caminito, In My Feelings se frena en la fachada y termina pareciendo más un video inmobiliario de Airbnb que un homenaje real a una subcultura que no se cansó de conquistar el mundo.

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