Por Sofia Mishukix – @mishukix

El Enduro del Verano nace en Pinamar en 1992, uniendo dos disciplinas: motocross y enduro. Se corre en el circuito municipal de la Ruta 11 km 408, son 11 km y 6 vueltas por playa y dunas de hasta 40 metros. Desde el viernes o antes, gente y pilotos de todo el mundo van llegando, copando el predio y las ciudades cercanas, y Villa Gesell y Pinamar se transforman en una fiesta de motos.

Llego temprano, cámara en mano, borcegos, gorra, lentes de sol, bastante agua, adrenalina a full y a la pista! Miles de motos, carpas, equipos de apoyo, stands de marcas reconocidas, promotoras y sus sonrisas, alegría, nervios, color, sol pleno y mucho calor se entrelazan con el olor a nafta y el ruido de motores.

La gran fiesta ha comenzado, qué gran momento escuchar el encendido de las motos, todas a la vez, rugiendo, lanzándose a pista a fondo y dejando atrás una nube de arena. Cada día las disciplinas y las categorías participantes son distintas, las Clásicas aportan su onda, el Freestyle el peligro de sus saltos, y la carrera final su adrenalina y pasión. Son tres días agotadores pero a la vez que me llenan de una energía inexplicable, tres días de magia, de un estado casi en éxtasis.

Y llega el día final, la Gran Carrera. La largada es un mar de 1163 motos con sus pilotos, arrancando juntos y compitiendo salvajemente con un solo objetivo: ser campeón del EDV .

Los más de 140.000 espectadores a lo largo del circuito, en las tribunas, en los médanos, en la playa, alientan, gritan, se emocionan. Y luego de las 6 vueltas agotadoras, hay un ganador: el humilde y talentoso Dario Arco.

La ovación es impresionante, y él feliz, con su gran sonrisa vuelve a La Rioja llevándose el honor y la sensación de haberlo logrado.

 

Podés ver más del trabajo de Sofia en el EDV en este link.