Por Ricky Esteves

Si tuviéramos que hacer una lista, arbitraria, -cómo cualquier selección- de los intelectuales más prominentes de nuestro tiempo, estos cuatro nombres deberían estar incluidos. Slavoj Zizek, Toni Negri, Noam Chomsky y Georgio Agamben son tal vez los intelectuales más polémicos e importantes de nuestro tiempo. Sus ideas tienen gran peso e influencia sobre la forma que adoptan en la actualidad los movimientos radicales de resistencia al orden global del imperialismo y la sociedad del control. Zizek, Negri, Chomsky y Agamben no solo son influencias en los círculos académicos sino que también han tenido un efecto en el moldeado de los movimientos de resistencia al orden capitalista actual. Éstos intelectuales ocupan el centro de las reflexiones políticas de nuestro tiempo y sus ideas inspiran la acción de millones de personas que luchan por un mundo diferente. Las trayectorias académicas, políticas y de activismo de estos pensadores los hacen las figuras más influyentes de los círculos intelectuales y de las luchas políticas y sociales del presente.

Cada uno de estos pensadores realiza de forma singular su polémica crítica a la sociedad contemporánea desde una perspectiva única. Cada uno sostiene un pensamiento original y propone una alternativa particular a la sociedad capitalista post-industrial.

El pensamiento, obra, actividades, trayectoria política y vida privada de estos cuatro filósofos ilustran el porvenir de la humanidad y la condición de nuestro presente. Conocer las ideas fundamentales e historias de vida de Zizek, Negri, Chomsky y Agamben sirve para entender mejor los tiempos que vivimos y saber que nos puede deparar el futuro. Intentaremos presentar de forma sencilla el complejo pensamiento de estos cuatro intelectuales y relatar brevemente su vida y obra.

REGIA DIC BARDO

Pocos filósofos han recibido más atención que Slavoj Zizek. Se lo ha tildado de “estrella de rock de la filosofía” y mucha de su popularidad se debe a su extravagante vida pública. Un personaje polémico, extrovertido, muy prolífico -publica por lo menos un libro por año-, y ha captado la atención de los medios por cuestiones cómo estar de novio con Lady Gaga. Criticado por muchos por inconsistente y sofista, sigue siendo sin lugar a dudas uno de los pensadores más prominente de nuestro tiempo y ha logrado un reconocimiento sin precedentes para un filósofo. Profesor de prestigiosas universidades de Europa y Estados Unidos, posee una vida pública muy activa e interviene continuamente en conferencias y entrevistas televisivas donde siempre realiza declaraciones provocadoras. Un pensador cínico que afirma ser un “marxista de la vieja escuela” pero defiende (paradójicamente) -de forma exacerbada y crítica- el capitalismo y occidente.

Nacido en Eslovenia creció bajo el régimen comunista de ese país. Tras la caída de la Unión Soviética se postuló cómo candidato a presidente -por el partido liberal- en las primeras elecciones de ese país en 1990 obteniendo el tercer lugar.

Su pensamiento combina tres componentes fundamentales, la obra de Hegel (y el marxismo), el psicoanálisis y el cine. El esquema teórico de Zizek le permite realizar una crítica cultural a través del cine en tanto éste refleja nuestras identificaciones y la forma en que deseamos. Este enfoque poco habitual ha hecho que su pensamiento sea muy atractivo y de alguna manera accesible ya que ilustra muchos principios de la filosofía y el psicoanálisis a través de películas de cine. A través del cine -la cultura popular- Zizek logra explicar el pensamiento de Hegel y Lacan cómo formas en la que se expresa la fantasía inconsciente de la sociedad.

Un importante revisionista del término “ideología”, que considera central y afirma que secretamente opera contradictoriamente, haciendo que su negación sea la forma más efectiva de reforzarla. Plantea cosas cómo “La crítica a la ideología ha de desempeñar una operación en cierto modo análoga [al vacío]: si miramos el elemento que mantiene unido el edificio ideológico, su “fálica” y erecta Garantía de Significado, desde el lado derecho (o, con mayor precisión y hablando políticamente, izquierdo), podemos reconocer en él la encarnación de una falta, un abismo de sin sentido que abre el pleno significado ideológico”.

Los textos y argumentos de Zizek son complejos y muchas veces confusos. Acusado de inconsistente por una retórica compulsiva ha logrado señalar brillantemente las crisis del capitalismo actual sosteniendo que aún el capitalismo es la única salida y que el comunismo fue la gran tragedia del siglo XX.

Su postura radical es paradójica porque a pesar de su crítica defiende principios occidentales modernos fundamentales de filósofos cómo Kant y Hegel y la idea de que “el acto de mayor libertad es (…) asumir libremente lo que de otro modo es necesario (…) la actividad de someterse a lo inevitable, el modo fundamental de la pasividad del objeto, de su presencia pasiva es lo que nos mueve, molesta, perturba, traumatiza cómo sujetos.” algo contrario a cualquier propuesta de insurrección revolucionaria.

Sugerente y desconcertante, provocador y contradictorio, crítico y defensor del capitalismo Zizek se ha consagrado cómo un gran intelectual de nuestro tiempo con una gran obra -en varios formatos- que lo respalda. Ha sabido difundir su obra con mucho éxito no solo a través de sus libros sino también por medio de sus películas y distintas intervenciones en los medios que lo han hecho accesible al gran público.

Ha realizado tres películas, “The Reality of the Virtual” (2004), “Pervert’s Guide to Cinema” (2006), y “Pervert’s Guide to Ideology” (2012). También se ha producido una película sobre él titulada “Zizek” (2005) la cuál fue rodada gran parte en Argentina, país donde tuvo un gran recibimiento y donde conoció a su esposa, la modelo Analía Hounie.

Sus libros se pueden encontrar en cualquier librería del mundo y han sido traducidos prácticamente a todos los idiomas. Algunas de sus obras más destacadas son “El sublime objeto de la ideología” (1992), “El espinoso sujeto. El centro ausente de la ontología política” (2001), “Visión de Paralaje” (2006), “En defensa de la intolerancia” (2007), “En defensa de causas perdidas” (2011), entre muchos otros.

Aunque al terminar de leer un libro de Zizek uno puede sentir la sensación de no haber entendido nada su lectura es muy entretenida e inspiradora. Logra cautivar y hacer pensar más allá de los límites de lo convencional y ver el aspecto contradictorio del mundo que vivimos, mostrándonos sus amenazas sin exigirnos a actuar de forma seria al respecto.

Toni Negri

Es un filósofo italiano que en años 70 se encontraba activamente involucrado en el activismo de izquierda formando parte de grupos radicales cómo el movimiento autonomista y las brigadas rojas. Fué acusado y condenado a prisión por participar intelectualmente en el asesinato del entonces primer ministro italiano Aldo Moro por lo cuál cumplió 13 años de cárcel a pesar de su inocencia.

Se exilió en Francia donde fue recibido por Michel Foucault y Gilles Deleuze quienes se convirtieron -junto a Spinoza- en su mentores y principal inspiración de su trabajo. A partir de este encuentro Negri comenzó a reflexionar sobre la sociedad disciplinaria y del control, el biopoder y la multitud cómo sujeto emancipatorio.
Negri alcanzó notoriedad a nivel global en el año 2000 con el lanzamiento de su libro en colaboración con Michel Hardt “Imperio”. El lanzamiento de “Imperio” fué un importante acontecimiento político e intelectual por varias razones. Hacía una dura crítica -del en aquel entonces tan venerado- proceso de globalización y advertía que estábamos asistiendo al ascenso de una nueva lógica del imperio a escala planetaria. Hacía un llamado a la acción en contra de este proceso y hacía una propuesta estratégica de lucha política concreta: la insurrección espontánea. “Imperio” se distribuyó gratuitamente por internet, algo sin precedentes y que permitió que este libro estuviera al alcance de todo quien lo deseara conseguir.

Imperio” de Negri y Hardt anticipaba el final del optimismo de los años 90 y la llegada de un nuevo poder desterritorializado que controlaría y gobernaría nuestras vidas.

Negri y Hardt sostienen en “Imperio” que “La problemática del Imperio está determinada en primer lugar por un hecho simple: que hay un orden mundial. Este orden se expresa como una formación jurídica. Nuestra tarea inicial, entonces, es comprender la constitución del orden que hoy se está formando.” y que “este orden es dictado por un único poder y un único centro de racionalidad, trascendente a las fuerzas globales, guiando las diversas fases del desarrollo histórico de acuerdo con un plan consciente y previsor, algo así como una teoría conspirativa de la globalización”.

Negri anunció cómo el proceso de globalización desplazaría al Estado-Nación cómo principal agente de la política soberana de los pueblos: “El Imperio es el sujeto político que regula efectivamente estos cambios globales, el poder soberano que gobierna al mundo.” y que “el Estado-nación posee cada vez menos poder para regular estos flujos (de intercambios económicos) e imponer su autoridad sobre la economía”.

Este libro de filosofía tuvo por sobre todo e inicialmente un importante efecto político al inspirar a los movimientos sociales a lo largo del mundo pero tuvo cierta resistencia en círculos académicos.

Las ideas de Negri llegaron en un momento donde comenzaba a crecer el descontento social a nivel global cómo se pudo evidenciar en las protestas de Seattle en 1999 en contra la reunión de la Organización Mundial de Comercio (OMC).
Imperio” era un libro que anunciaba su época y colocaba a Toni Negri en un lugar importante entre los referentes de las luchas contra el sistema. Su propuesta era crear una nueva subjetividad capaz de dar lugar a un nuevo sujeto sujeto político de soberanía basado en la multitud, una pluralidad espontánea sin centro y autónoma capaz de de irrumpir en el espacio público mostrándose cómo fundamento de todo orden instituido.

Esta propuesta no solo fue criticada por los conservadores sino también por la misma izquierda, que consideraba estas ideas demasiado anarquistas y que atentaban contra cualquier forma de intervención política organizada cómo puede ser la de los partidos políticos.

Actualmente Toni Negri goza de una gran reputación cómo uno de los filósofos más influyentes de nuestro tiempo y su noción de “multitud” se ha convertido en una categoría fundamental en la discusión sobre las luchas políticas emancipatorias de nuestro tiempo.

En su obra se destacan, -además de su libro “Imperio”- “Del retorno. Abecedario biopolítico” (2003), “Multitud” (2005), y el “El devenir Príncipe de la multitud” (2014).

La obra de Toni Negri es provocadora pero directa y llana respecto del diagnóstico y propuesta de acción política que sostiene. Sus textos intentan despertar y afectar al lector con una descripción inapelable de las condiciones bajo las que opera el poder global que gobierna nuestras vidas.

Noam Chomsky 

no es propiamente un filósofo aunque se lo considera uno de los intelectuales norteamericanos más prominentes y controversiales de la actualidad. Chomsky es lingüista, profesor del prestigioso MIT, fundador de una de las corrientes más importantes en su campo dentro de Estados Unidos. Su trabajo más importante es “Aspectos de la teoría de la sintaxis” (1957) donde presenta los principios de la gramática generativa, corriente predominante en la lingüística norteamericana, -que influyó también- la teoría cognitiva en la psicología. La contribución de Chomsky en estos campos es enorme y su reconocimiento académico le valieron un gran prestigio en los círculos académicos a nivel mundial.

Pero Chomsky es reconocido hoy en día más por sus controversiales escritos políticos que por sus contribuciones a la lingüística. Paulatinamente los intereses intelectuales de Chomsky fueron virando de la lingüística a la política. Sus textos políticos expresan una mirada crítica de los Estados Unidos y su política exterior imperialista. Chomsky se dedica a denunciar la política criminal de Estados Unidos y su intervención en la política interna de muchos países organizando guerras y golpes de Estado para “defender sus intereses” en el mundo.

Ha escrito una importante cantidad de libros “incendiarios” sobre política en los que abordan cuestiones cómo la guerra, las pretensiones imperalistas de los Estados Unidos, la manipulación de la opinión pública a través de los medios y la propaganda, las desigualdades generadas por el capitalismo y la la carrera armamentista y la preocupación por la posibilidad de la extinción de la especie humana. El tono de Chomsky es fatalista aunque aún deposita esperanza en la bondad y compromiso de la gente para revertir la situación actual del mundo.

A pesar del gran prestigio de Chomsky cómo lingüista sus textos políticos no son considerados con seriedad en los círculos académicos tildándolos de “panfletarios” e “insustanciales”. Sus textos políticos relatan y describen de manera simple una historia de los Estados Unidos de opresión y desigualdad -hacia las minorías, cómo la gente de color, la clase obrera y el pueblo norteamericano en general-, cómo de violencia hacia otras naciones, con el fin de “defender” los intereses de una minúscula parte de la población que domina la mayor parte de la riqueza del mundo. Sus planteos provocadores cuestionan la democracia norteamericana afirmando que el poder en ese país se encuentra en manos, no del pueblo, sino de Wall Street y las grandes corporaciones, que junto a la complicidad de los políticos hacen uso del enorme poder militar de ese país para llevar adelante sus intereses a nivel global.

Chomsky -junto a Howard Zinn (el famoso historiador recientemente fallecido)- es considerado uno de los más importantes referentes de la izquierda en los Estados Unidos y el resto del mundo. Un activista comprometido que continuamente realiza apariciones públicas en conferencias y debates tanto ante las masivas audiencias que lo siguen cómo en los medios de comunicación. Fundó Znet una plataforma para difundir sus ideas anarquistas radicales.

Sus libros y declaraciones le han valido que lo acusen de anti-americano, incluso su apoyo a la causa palestina le ha generado un gran rechazo por parte de la comunidad judía (a la cuál pertenece). Sin duda el enemigo número uno del stablishment norteamericano y un héroe del activismo y movimientos de izquierda a nivel mundial.

A pesar de la falta de densidad teórica de sus escritos políticos sigue siendo una mente lúcida que logra derrotar en todos sus debates a sus más acérrimos contrincantes. Sus apariciones públicas forman una parte muy importante de su actividad política.

Su profunda comprensión del lenguaje le brindan una mirada aguda para analizar cómo se manipula a la población a través de los discursos de la democracia y la libertad para justificar actos atroces contra otros países.

Aunque en términos estrictamente académicos -su trabajo político- es considerado de “agitador” más que de gran intelectual sigue siendo uno de los más importantes referentes del movimiento radical de izquierda en todo el mundo. Chomsky es un autor cuya lectura no presenta dificultades. Su escritura es clara y presenta sus ideas sin rodeos y de manera provocadora.

De su amplia bibliografía de escritos políticos podemos destacar, “El miedo a la democracia” (1992), “El nuevo Orden mundial (y el viejo)” (1997), “La cultura del terrorismo” (2003), “Piratas y emperadores” (2004), “Gaza en crisis. Reflexiones sobre la guerra de Israel contra los palestinos” (2011), y una amplísima listas de artículos en línea que se pueden encontrar tanto en Znet cómo en su página personal chomsky.info.

Georgio Agamben

Es una de las grandes eminencias del pensamiento contemporáneo y gran erudito. Éste filósofo italiano es una de las grandes mentes de nuestro tiempo y su obra es de una complejidad y refinamiento excesivo. Un pensador con un conocimiento abrumador del medievalismo que logra rastrear en el derecho romano arcaico la lógica política de occidente y la condición de lo humano y lo animal, cómo la disposición de la vida en los regímenes actuales. Un escritor muy refinado de fuentes inacabables que sostiene una mirada pesimista pero redentora de la política cómo dispositivo de sacralización de la vida. Influenciado por las ideas de Michel Foucault y Walter Benjamin se propone continuar el proyecto inconcluso de la biopolítica desde una mirada muy particular y arribando a diagnósticos y críticas muy polémicas sobre las condiciones del establecimiento de la comunidad en el presente. Sostiene que el modelo biopolítico del presente es el campo de concentración y propone nuevas bases para el establecimiento de la comunidad y la valoración de la vida humana.

Su prestigio intelectual -a pesar de su mirada crítica- le valen el más alto respeto y reconocimiento en los círculos académicos europeos ubicándolo por su obra cómo uno de los más grandes filósofos de ese continente y del mundo.

Su obra fundamental es un extensísimo libro de cuatro volúmenes titulado “Homo Sacer” (1995). Un magnánimo tratado de teoría política del calibre de los grandes filósofos del siglo XX cómo Heidegger (de quien fue alumno) pero que secretamente esconde una intención diametralmente opuesta.

Detrás de la elegancia, exhaustividad y precisión de un desarrollo desbordante de erudición hay una crítica incisiva que no es evidente, no se encuentra a simple vista, y requiere una exigente lectura para descubrirla. La reflexión de Agamben llega al extremo de preguntarse sobre el hombre cómo animal y el devenir de la humanidad. Su preocupación por la tensión entre el animal y el humano (que de manera separada son parte de lo mismo) creados por los dispositivos y tecnologías de la existencia en comunidad y cómo esta se apodera de la vida en central en su propuesta política. Agamben ha actualizado las preguntas fundamentales de la filosofía poniendo la vida y la existencia en comunidad en el centro del debate intelectual y académico sobre la política. Brinda una mirada actual y al misma tiempo clásica sobre lo animal, lo humano y lo político. Propone la “potencia” cómo categoría filosófica central de su reflexión: “(…) este concepto no dejó nunca de operar en la vida y el historia, en el pensamiento y el la práctica de esa parte de la humanidad que acrecentó y desarrolló su potencia al punto de imponer su poder sobre todo el planeta”.

En 1999 siendo profesor en Paris integró un grupo situacionista que proponía un programa radical que buscaba crear una revuelta en la academia de filosofía. El grupo se autodenominó Tiqqun y estaba vinculado a una organización clandestina llamada “el comité invisible” vinculado a actos de sabotaje en el sistema ferroroviario francés.
Tiqqun fundó la revista con el mismo nombre en el 2000 y publicaron dos números, disolviéndose el grupo y la revista en 2001 tras los atentados a las torres gemelas el 11 de septiembre.

Agamben afirma sobre el grupo: “Lo que Tiqqun trae como novedad es la radicalización y el borroneo de estas dos estrategias: el análisis de las técnicas de gubernamentalidad y los procesos de subjetivación, que con Foucault nunca aparecen tener un punto de unión

Y reconoce que el gesto filosófico de Tiqqun es necesario para visualizar las lógicas que se han apoderado de la soberanía y gobiernan nuestras vidas: “Pues bien, desde la óptica del derecho, la ley y los principios de ley están, en nuestra sociedad, desprovistos de toda legitimidad. Así de simple. Culpamos al fascismo italiano y al nazismo alemán de haber instaurado tribunales especiales, pero los toleramos en la actualidad. Y por lo tanto pienso que es en ese sentido que lo que Tiqqun denomina “Guerra Civil” (en curso) debe ser entendido. Y es así cómo se hace comprensible la aplicación del control biométrico, concebido originalmente para criminales reincidentes, a todo el conjunto de la población. Estas medidas fueron inventadas para criminales y de esta manera cada ciudadano será tratado como un criminal o como un terrorista en potencia, y no será extraño que quienes se rehúsen a ser sometidos a este procedimiento sean tratados como terroristas

En el pensamiento de Agamben subyace esta crítica a la sociedad del control que suspende nuestra soberanía gestionando la vida al servicio de las lógicas de biopoder.

Agamben ofrece una lectura deleitante, aunque compleja y densa en la cantidad de información que transmite y sus sinuosos trayectos argumentales. El primer volúmen de “Homo Sacer” 1995 es tal vez uno de los textos de teoría política contemporánea más contundente de las últimas décadas. Textos mucho más cortos y accesibles de Agamben pueden ser “Lo abierto” (2002) y “La desnudez” (2009).

Agamben es un gran pensador que logra, recuperando la tradición de la filosofía, hacer algo completamente nuevo con ello, que de lugar a la potencia para crear una apertura hacia nuevas formas de comunidad humana.

Zizek, Negri, Chomsky y Agamben plantean ideas y propuestas diferentes sobre las alternativas y formas de resistencia a las lógicas de poder que buscan controlar la vida. Comparten una mirada crítica sobre nuestro tiempo pero trazan distintos caminos para la construcción de una sociedad mejor.

De manera muy resumida y simplificada intentamos presentar aspectos importantes de su obra, pensamiento y trayectorias políticas. La importancia de conocer a estos autores y sus ideas no permiten pensar nuestra realidad de manera que podamos desarrollar una subjetividad más rica que amplíe los horizontes de lo que podamos creer que es posible.

Ilustracion: German Bardo