Tierra de leyendas y mitos en donde las ruinas son la prueba del pasado glorioso que tuvo este imperio, la acrópolis edificada en la época de Pericles (499 a.c-429) es visitada por miles de turistas que vienen a ser testigos de esta arquitectura que está situada a 1656 metros sobre el nivel del mar, Grecia es un país lleno de romanticismo y mística, repleto de música, cultura, y conocimiento.

La primera universidad se creo en Atenas, es ahí donde nacieron los primeros pensantes y filósofos como Platón, Aristóteles, entre muchos otros.

Los turistas pasean de manera impersonal hasta que se sorprenden con el canto de una mujer griega de ojos azules, pelo negro azabache, y con joyas en plata, en cuyos costados la acompañan dos guitarristas en su live performing, muy relajados como si el tiempo no pasara, es otro el ritmo, se siente la energía que se esparce en los rincones de los caminos hacia acrópolis en El Barrio La Piaka.

Luego en un ferry que tomamos en el Pireo, navegamos siete horas por el Egeo hasta llegar a una isla llamada Naxos, a medianoche en la oscuridad al llegar al puerto se podía ver un marco de una puerta gigante de 5 metros.

Un señor mitad argentino mitad griego, nos empieza a hablar de una historia mitológica, una cueva en la que un minotauro tenia encerrada a la princesa Ariadna, nadie lograba derribar al toro hasta que el hijo de Egeo intentó y salió victorioso.

Al volver a Naxos en el barco con Ariadna, se les ha olvidado poner las banderas blancas de la victoria y su padre lo esperaba, Egeo avergonzado y triste de ver el barco que venía sin señales de triunfo se tira al mar y se muere y es así que se llama Mar Egeo. Y esta puerta quedó en representación de cuando Egeo se tira y del triunfo de su hijo. Así te recibe Naxos con este altar imponente.

Naxos es una isla bendecida, tiene todos los tipos de paisajes y ecosistemas, un mundo marino impresionante, playas esmeraldas con arena dorada junto con piedras todas texturizadas y matizadas volcánicamente.

La comida de los pueblos fue lo más rico, el restaurant Giorgio’s en el Pueblo de Melanes, donde el mismo Giorgio te recibe, te toma la orden, cocina para su familia y a los clientes que vienen a su restaurant todo hecho por él. La especialidad es la melanzana zaganaki (berenjenas asadas con salta de tomate casera, toques de canela y queso feta greco) además la ensalada griega, que él la hace más especial que nadie con un aceite de oliva que solo se siente en Grecia, más aún en Naxos.

En el centro verás callejones pintados blancos estrechos con carteles y mapas para que los turistas no se pierdan entre los caminitos, tienen un sentido estético bohemio, limpio y relajado, donde se mezclan decoraciones como; libros, piedras y flores.

Los valles son impresionantes, gigantescos caminos que tienen unos caminos estrechos difíciles para manejar. También se pueden ver muchas mansiones donde solo hicieron las estructuras y no avanzaron. Eso fue en el año 2001 donde comenzó la crisis financiera de Grecia, y la Bolsa de Atenas se vino en picada, así quedaron muchos rastros de esta crisis en construcciones inconclusas.

El exotismo se da a pleno en Grecia por muchos motivos, en la comida se nota mucho, incluso es mejor que la turca, gracias a la invasión del imperio otomano durante 400 años quedaron muchas costumbres mezcladas.

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