Enormes fallas de seguridad en la aplicación de citas gay Grindr han dejado al descubierto la ubicación exacta de sus más de 3 millones de usuarios diarios. Cualquiera que tenga la aplicación instalada en su teléfono puede ser rastreado fácilmente, incluso los usuarios que han hecho que su ubicación sea privada, según un nuevo informe de NBC Out que también denuncia que además de la ubicación, comparte datos privados como el estado de HIV de sus usuarios.

Gracias a una laguna no muy diferente a la que permitía al investigador de Cambridge Analytica, Aleksandr Kogan, recopilar datos de millones de usuarios de Facebook, cualquier sitio o aplicación de terceros autorizado por un usuario de Grindr pudo obtener la información personal de todos los usuarios relacionados. De esta forma, Facebook no es la única plataforma que pone los datos a disposición de terceros irresponsables.

El problema fue descubierto por primera vez por Trever Faden, CEO de una empresa de administración de propiedades, Atlas Lane, que aprovechó las laxas configuraciones de seguridad para crear el sitio web con un marcado asterisco “C * ckblocked”. El único propósito de C * ckblocked era mostrar a los usuarios de Grindr que los bloquearon, sin embargo, el sitio tuvo el efecto secundario de dejar expuestos a millones de usuarios de Grindr para que prácticamente todos lo vieran.

“Se podría, sin demasiada dificultad o incluso sin ser hacker, identificar fácilmente la ubicación exacta de un usuario”, dijo el creador del sitio a NBC.

Esta semana BuzzFeed News informó que Grindr también ha estado compartiendo los estados de HIV de sus usuarios (incluida su última fecha de prueba) con dos compañías de optimización de aplicaciones, Apptimize y Localytics. Como esos datos se adjuntan a información como direcciones de correo electrónico, información de GPS e ID de teléfono, es posible que un intruso vincule a personas específicas (más allá de sus perfiles públicos) con su información de salud.

El CEO de Grindr Joel Simkhai (centro) junto a sus hermanos durante una entrevista reciente para The Huffington Post.

El problema, sin embargo, no es la confiabilidad de las compañías: es que Grindr está poniendo información confidencial en servidores que no controla. Los usuarios pueden estar dispuestos a hacer que sus estados de HIV sean públicos, pero eso no significa que quieran compartir esos estados con los socios corporativos de la empresa, sin importar lo interesados que estén esos socios.

Grindr lleva nueve años en funcionamiento y fue la primera aplicación en usar la tecnología de la geolocalización en los teléfonos inteligentes. Según datos de la compañía, cuenta con 3,6 millones de usuarios activos y ha sido calificada como la “mayor red mundial de encuentros para hombres gays”.

Aunque Grindr actualizó su política sobre el acceso de terceros a los datos después de que NBC señalara la vulnerabilidad, que provocó el cierre de C * ckblock, la aplicación no solucionó ninguno de los problemas de seguridad subyacentes que permitían acceder fácilmente a la ubicación exacta de sus usuarios, lo que probablemente planteará serios problemas para los usuarios de Grindr en países donde la homosexualidad es ilegal.

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