Un nuevo informe de Nielsen Music confirma lo que los fanáticos de la música ya sabían que era cierto. El hip-hop y el R & B han dominado la cultura yankee durante casi tres décadas, desde la manera en que los norteamericanos se visten y hablan, pasando por las formas en que piensan su historia y el futuro del país. Ahora, los números finalmente reflejan esa influencia.

De acuerdo con el reporte de Nielsen Music de esta semana, los dos géneros representan algo más de un cuarto de toda la música consumida en Estados Unidos. El segmento es aún más alto, 29.1 por ciento, cuando se trata de streaming de audio y video bajo demanda. La cuota de consumo de Hip-hop y R & B marca la primera vez que se ha demostrado por los datos que son los géneros más grandes de la música estadounidense. También marca la primera vez que el rock se ha deslizado de ese primer lugar, aunque sigue siendo dominante por algunas métricas, constituyendo un 42,7 por ciento de las ventas de álbumes físicos.

En general, el informe de Nielsen sólo confirma lo que los fanáticos de la música ya han sabido que es cierto: el R & B y el hip-hop son la columna vertebral de la música y la cultura estadounidenses. Pero a veces toma un tiempo para que los datos se pongan al día.

Por primera vez desde que la consultora Nielsen comenzó a medir el consumo de música en los Estados Unidos, el rock ya no es el principal género en términos de consumo general. En su lugar, el género combinado de R & B y hip-hop (que técnicamente se consideran dos géneros separados) le ha quitado la corona, y mientras los dos estilos están bastante cerca uno del otro cuando se trata de porcentajes, este último ha tomado la delantera, y parece que va a seguir distanciarse de la competencia en los próximos meses y años.

Aunque ya no es sorprendente decir que el streaming, en general, está alterando el negocio de la música, ciertos tipos de música ahora tienen el poder como nunca antes debido a este nuevo modelo. Mientras que el rock sigue siendo lejos el género más popular cuando se trata de la venta de álbumes, ganando más del 40 por ciento de todas las ventas en los EE.UU., las ventas de discos se han hundido poco a poco, año tras año durante un tiempo y ahora los servicios de streaming, que siguen creciendo a un ritmo constante, se convierten en su principal competencia.