En 2013 Uruguay se convirtió en el primer país en regular un mercado nacional de marihuana en un esfuerzo por combatir los crecientes índices de homicidios y delitos relacionados con el narcotráfico. La ley también permite a las personas con licencia cultivar plantas de marihuana y formar clubes.

El plan fue ampliamente estudiado a nivel mundial como un caso inédito y visto como un paso más en lo que ya se había logrado en Estados Unidos, con la legislación sobre marihuana en los estados de Colorado y Washington. Pero, al mismo tiempo, las encuestas mostraban que la mayoría de los uruguayos se oponían. La mayoría de las 1.200 farmacias del país también decidieron no registrarse para vender, alimentando un debate sobre cómo se distribuiría la droga. Los expertos atribuyeron los retrasos en la aplicación del plan pionero al hecho de que ningún otro país había intentado un esfuerzo tan ambicioso.

El Departamento de Maldonado es el segundo con más población en Uruguay, después de Montevideo. Una de las ciudades más celebres que alberga es Punta del Este, con su ya característico clima de negocios y cuna de los highlights de cada verano.

A 10 kilómetros de Punta, en una casa cerca de la laguna de La Barra, que forma parte del municipio de San Carlos, se encuentra Humos del Este, uno de los más de 60 clubes cannábicos organizados como asociaciones civiles sin fines de lucro y que lleva funcionando ya tres temporadas, con cupo completo, lista de espera y una producción de 21,600 kilos de marihuana al año en 12 variedades.

Carolina de los Santos es su presidenta en un club donde los socios pagan una cuota mensual de US$ 280 que les permiten retirar 40 gramos mensuales o 480 gramos anuales a cada socio, y donde las mujeres representan el 40% de la membresía.

 

 

Cómo es vivir en una ciudad como Punta del Este todo el año, cuando la temporada podríamos decir que termina a fines de enero? 

CAROLINA: Punta del Este tiene sus magias, la temporada es quizá la de mayor show appeal, pero cada estación tiene su encanto, hasta el invierno con sus reuniones de amigos alrededor de la estufa a leña. Me gusta una comparación que describe en parte la sensación de la bajada de temporada: es como cuando sos niño y de repente tus padres se van, dejándote la casa para vos sólo. El turismo manda, es el motor principal de la zona y se espera cada temporada con ansias, y a la vez cuando se termina se siente cierto alivio. Es pasar de la intensidad, las fiestas masivas, los atascos de tránsito y las colas interminables a la playa sólo para vos y tus perros o el buen día con cada vecino. Eso de pueblo chico que tiene fuera de temporada es lo que nos enamoró y hace unos siete años nos hizo dar el paso y venirnos de la capital a vivir por estos lados.

Al estar en PDE, es más caro para ustedes como productores mantenerlo y también para los socios ser parte?

C: La vida en Punta del Este tiene su sobreprecio. Nosotros elegimos emplazarnos en una zona hermosa de gran tranquilidad y muy privilegiada por sus vistas y entorno, eso es algo que nuestros socios valoran mucho, incluso algunos que residen en Montevideo disfrutan de la excusa de venir al club para hacerse alguna escapada de fin de semana. A su vez los distribuidores de varios productos para cultivo se han radicado en la zona, como es el caso de una firma de nutrientes canadienses que distribuye de Maldonado para toda América del Sur, o de algunas plantas de elaboración de sustratos y fertilizantes orgánicos que se localizan en la zona. El departamento tiene su historial de relación con la planta.

Cuando hablamos de cannabis lo hacemos desde su composición psicoactiva, su aporte a la medicina en la superación de enfermedades muy graves, su nobleza como fibra, su influencia en artistas, y también como determinante en ciertas religiones. Para ustedes qué representa esta planta?

C: Al poco tiempo de haber iniciado el club la planta para nosotros se transformó en un modo de ganarnos la vida, un trabajo sumamente gratificante. Los socios vienen felices a retirar sus flores y se van aún más felices con ellas en la mano, y las plantas responden casi con la misma sonrisa al buen trato que les damos. Las posibilidades del Cannabis y la industria que se va generando a su alrededor no paran de crecer, es algo muy lindo sentirse parte de ello e ir viviendo los cambios y avances de la manera en que lo estamos haciendo.

Nosotros en Argentina aún estamos en un proceso complejo en relación a la marihuana donde van presos muchos chicos por tener dos porros, o los enfermos que tienen que patear los pasillos de la Justicia y la política para poder usar una planta que les regala calidad de vida hasta hace un tiempo inesperada. 

C: Argentina en este mes ya va a reglamentar la ley sancionada en cuanto al uso medicinal del cannabis, esperemos que esa reglamentación deje más claras las vías de acceso, ya es un gran paso el reconocimiento de algunos de sus usos terapéuticos y la posibilidad abierta a la investigación y formación.

Ese primer acercamiento a través de lo medicinal es lo más cauto y el camino que están transitando varios países a su manera. En Uruguay por el momento lo único implementado es el cannabis recreativo, oficialmente no hay aún posturas claras en cuanto al uso medicinal ni operadores destacables en ese ámbito, va a llevar otro tiempo.

Todavía nos estamos acomodando en la legalidad, hay gente que aún habiendo cumplido correctamente todos los pasos del registro se enfrenta a procesos penales, por desinformación de la policía y de los mismos jueces respecto al protocolo de acción que prevé la regulación. Es que el uruguayo promedio aún no sabe que la parte psicoactiva de la planta está en la flor y no en la hoja.

Igualmente hubo una demora importante de la puesta en marcha de la Ley, aprobada en 2013.

C: En algún momento las autoridades declararon que la demora venía dada por la falta de adhesión por parte de las farmacias, luego eran cuestiones de seguridad y la implementación de cámaras y software específicos o hasta un botón de pánico solicitado por los comerciantes. En este momento los rumores son que el Ministerio de Salud Pública aún tiene sus reticencias en cuanto a la salida del producto al mercado y se sigue haciendo ajustes de empaque o etiquetado, lo cierto es que la última fecha que habían anunciado para el inicio de esa venta era para mediados de este mes y se cumplió.

En relación a la Ley 19.172 que regula el mercado del cannabis en todo su territorio, creen que es una ley fácil de entender o tuvieron que recurrir a especialistas?

C: La ley y su decreto reglamentario son sumamente claros y específicos, de todas formas nunca está de más contar con asesoramiento profesional. En su momento recurrimos a quienes ya estaban atravesando el proceso de formación e incluso a distintos actores que participaron en la discusión de los términos de la ley. Nosotros venimos de otros rubros, tanto la parte legal como la del cultivo fueron nuevas para nosotros, es muy lindo poder adaptarnos y aprender como lo hicimos.

¿Cómo nace la idea de armar Humos del Este?

C: Nace por la falta de oferta de un servicio fiable y estable de cannabis de alta calidad. Nos dimos cuenta que los clubes que se estaban formando tenían una gran inestabilidad, calidad muy variable y stock imprevisible. Sin entrar en la falta de transparencia y responsabilidad que se veía en las personas que había detrás. Quisimos formar un club con otro standard, ofrecer seriedad para consumidores exigentes.

¿Cuáles son las limitaciones que tienen como Club cannábico?

C: Como club podemos contar con un mínimo de 15 y un máximo de 45 socios, un máximo de 99 plantas en estado de floración y una producción máxima anual de 21600 gramos, que son 480 gramos por cada socio. Cada retiro de cannabis de cada socio se respalda con su firma en la planilla que le corresponde, y esa información así como los datos de cada cosecha debe ser ingresada en un portal web del estado del que nos otorgaron una contraseña al habilitarnos, de esa manera toda la información queda declarada legalmente y es posible la fiscalización.

Las instalaciones son para uso de los socios, no pudiendo albergar actividades que no sean de acceso exclusivo para ellos, no se puede realizar ningún tipo de publicidad y el local no puede contar con cartelería ni nada que sea alegórico a su función. Además a la hora de formarse, los clubes deben constatar que no se encuentran a menos de 150 metros de ningún centro educativo o de rehabilitación de drogas.

El cannabis cultivado con insumos orgánicos y cuidados artesanales, sin aditivos químicos ni rellenos, es un gran avance.

C: La planta de cannabis es muy noble, además de los cannabinoides como THC y CBD que son los principales psicoactivos de la planta, sus aromas y sabores se deben a sus aceites esenciales. Estos están formados por al menos unas 100 variedades de terpenos, presentes en mayor o menor proporción de acuerdo a la genética que estemos degustando. Algunos de ellos son por ejemplo el Limoneno, también presente en los cítricos y que ayuda a dar un efecto energizante, el Mirceno también presente en el lúpulo que ayuda al efecto de relax corporal o el Linalool también presente en la Lavanda que ayuda al efecto ansiolítico.

El agregado de nutrientes debe hacerse con especial cuidado de no sumar elementos químicos que puedan interferir con ese balance tan delicado. Una de las maneras de notar si la planta recibió fertilizantes químicos en demasía, más allá del sabor y el aroma, es en el color de la ceniza al quemarla, esta debe ser lo más blanquecina posible para denotar la ausencia de químicos o restos de pesticidas.

Cómo es el proceso de siembra hasta la cosecha, qué cuidados implican tanta cantidad de plantas, es un trabajo de todos los días o se las puede dejar una semana sin revisarlas?

C: La escala de cultivo de 99 plantas en floración implica a lo sumo tener además otras 200 plantas en estado vegetativo o de crecimiento. Eso es una cantidad fácilmente manejable y de la cual uno se puede encargar de manera artesanal, con esas cantidades uno llega a conocerlas una a una en el lapso de dos a tres meses desde su primer transplante hasta su cosecha.

Si bien se tiende a domotizar todos los procedimientos como encendido y apagado de luces, ventiladores, extractores e intractores, deshumidificadores y aires acondicionados, o hasta automatizar el riego, la atención diaria es fundamental para prevenir cualquier tipo de inconveniente. Se requiere de un ojo experto que inspeccione las plantas para advertir hasta el síntoma más precoz de una posible peste, de una carencia o un exceso de nutriente, o de cualquier falla en el sistema. Es un trabajo de día a día, requiere pocas horas en general, o jornadas larguísimas y de mucho personal en temporadas grandes de cosecha o trasplante.

Todos los clubes deben contar con una sede que incluya un área para el cultivo y otra para el secado de las flores. Además, deben tener un lugar seguro de acopio, y un espacio para reuniones y para otras tareas como el empaquetado. Esto es así?

C: Es así. El club debe contar con una única sede para todas sus actividades, a la hora de solicitar la habilitación se debe presentar un plan de cultivo en el que consta en qué áreas se llevarán a cabo cada una de las etapas como cultivo, secado y almacenaje, así como un plan de seguridad que contemple medidas especialmente preventivas para las áreas de mayor riesgo. El de seguridad es un aspecto en el que el IRCCA pone especial hincapié.

Ustedes funcionan como cooperativa o tienen otro sistema para amortiguar los gastos?

C: En nuestro club todos los socios abonamos cada mes una cuota que nos da derecho a 40 gramos mensuales. El servicio de cultivo y todas las tareas que conlleva son contratados a una empresa, cuyo costo se suma a los demás como alquiler, electricidad, agua, etc. Preferimos que haya un único responsable y que sea una persona especializada. Cada uno se dedica a su profesión o a su negocio, haciendo lo que sabe hacer, y todos estamos tranquilos de que en el club gracias a la cuota que pagamos las cosas también se están haciendo como corresponde.

En relación a los pasos legales para inscribir un club, hay mucha burocracia para llegar a armarlo?

C: Primero se debe formar una Asociación Civil que como cualquier otra debe ser sin fines de lucro, contar con sus figuras responsables, y ser fundada con sus estatutos correspondientes ante un escribano. Mientras esa parte aguarda la aprobación del Ministerio de Educación y Cultura se presentan los planes de cultivo, distribución y seguridad ante el IRCCA junto con una carta de conocimiento del propietario del local y se registra a los socios fundadores y responsables técnicos. Luego se recibe una inspección de los fiscalizadores, pudiendo existir algunas inspecciones más hasta que se resuelvan todos los puntos que sean observados y recibir la autorización. Una vez habilitados se reciben todas las instrucciones para hacer uso del software de registro y se puede comenzar a operar. En nuestro caso las cosas recién empezaban y el proceso tomó unos 8 meses, hoy en día está todo mucho más aceitado y se resuelve muchísimo más rápido.

Tienen idea cuántos clubes hay ya autorizados por el IRCCA, tienen relación con algunos de ellos?

C: A la fecha somos 63 los clubes habilitados, por suerte tenemos muy buena relación con todos los que conocemos, y siempre es lindo conocer otros y aprender de sus experiencias. Al ser de los primeros en funcionar hemos asesorado a varios en distintas partes de sus etapas ya sea por la parte de papeleo, infraestructura o hasta proveedores. Está en el aire aún la idea de nuclearnos y empezar a operar en conjunto en algunos ámbitos, cuestión de tiempos.

Cuando les dicen IRCCA se les aparece la DEA o la relación con ellos es políticamente correcta?

C: La relación con el IRCCA (Instituto de Regulación y Control del Cannabis) es correctísima, es un ente gubernamental que se creó a partir de la ley, por lo que va creciendo a medida que pasa el tiempo y se completan etapas, vamos aprendiendo juntos la mejor manera de llevar adelante las cosas. Las inspecciones siempre han sido serias, estrictas pero sin ningún tipo de abuso. Lo bueno es que siempre hay buena disposición, hay voluntad de que las cosas se implementen y funcionen, lo cual es fundamental.

¿Cómo es un día normal en el Club?

C: Arranca temprano a la mañana con el primer riego, que por lo general es a las 7am, y la mañana se va entre riegos y podas, eventualmente aparece algún socio madrugador con ganas de retirar algo de cannabis antes de ir a chequear las olas. Sobre el mediodía se define si hace falta algún insumo y en las tardes se realizan las compras para el día siguiente o se atiende a los socios que van viniendo a retirar. Mientras cada socio se mantenga en su cupo anual de 480 gramos pueden ir retirando a medida de sus posibilidades o voluntad, la idea es que nadie se sienta obligado a consumir si no lo desea.

Un par de veces al mes se dan jornadas más extensas de podas, transplantes, cosechas o manicura, esos días es mayor el horario y el despliegue, y a medida que se van recaudando fondos le hacemos alguna mejora al local o al jardín como para seguir creciendo y agregando valor.

Existen clubes con precios accesibles y otros que se focalizan en la calidad de la sustancia y que tienen costos más altos, como los que producen marihuana en cultivos de interior. Estos son los que tienen mayores gastos: realizan una gran inversión en tecnología –deben controlar la luz, la temperatura, la humedad–, lo que a su vez aumenta las cuotas. 

C: Creemos que todo es accesible, aunque no todo sea accesible para todos. En nuestro caso manejamos costos apenas diferenciales entre la opción de cannabis de cultivo de interior y de exterior, junto con un intermedio que es el invernadero. El interior permite cultivar todo el año independientemente del clima, con sus limitaciones de área y de cantidad de energía que las plantas disponen. Porque no importa si usás lámparas de 400 o de 1000 watts ni la marca que sean, el sol es el sol.

Cuando se exige una regulación del cultivo de cannabis, como medio para desfinanciar y combatir al narcotráfico, creen que realmente afecta el negocio de los narcos o igualmente se van a acomodar a las nuevas reglas de juego?

C: En 2016 se incautaron más de 4 toneladas de marihuana en Uruguay, el doble que en 2015. Solamente esa cantidad incautada iguala la cantidad que pueden haber producido ese año sumados los 60 clubes y los 6800 autocultivadores registrados al momento. Creo que si no se encuentra la manera de habilitar el acceso al consumo a los turistas la situación no va a cambiar, en 2016 recibimos más de 3 millones, la misma cantidad que nuestra propia población, y es increíble la cantidad de ellos que tienen interés por la sustancia. Son ellos y todos los uruguayos que no quieren participar del registro los que siguen alimentando al mercado negro.

Hablemos de las variedades que tienen!

C: Hay variedades con un efecto más energizante y eufórico, variedades que ayudan a aclarar la mente, relajantes o que te llevan a un viaje profundo de introspección. Con contenidos de THC desde el 5 al 23%, con muy bajo o muy alto CBD. Vamos variando la oferta, adaptándonos a los gustos de los socios y a lo que va surgiendo en cuanto a nuevos cruces. Tratamos de ver las tendencias tanto en Holanda como en California que son las zonas con las que sentimos más afinidad. Cada variedad tiene sus aromas y sabores que responden a lo que es el quimiotipo de la planta. Hace un tiempo se las dividía entre índicas y sativas, aludiendo a que las primeras “pegaban para abajo” y las segundas “para arriba” por decir que eran más relajantes o más energizantes. Hoy los diversos estudios apuntan a que esa clasificación simplemente denota la apariencia y estructura de crecimiento que presenta cada variedad y no permite adivinar nada sobre los efectos a que pueda inducir. Por eso es muy importante el estudio del perfil de terpenos y canabinoides de cada variedad, particularmente en Estados Unidos los bancos de semillas y los dispensarios hacen mucho hincapié en ello, por eso elegimos fiarnos de sus semillas.

¿Cuál es la variedad estrella de la casa?

C: La verdad es que siendo tan pocos y teniendo límites de producción, todo lo que se planta se entrega, tal vez Blue Dream de Humboldt Seeds sea en este momento algo que está gustando mucho. Dentro de lo que se viene: algo como Strawberry Banana de Reserva Privada de DNA Genetics promete sorpresas sensoriales.

Hay clubes que usan a los socios como voluntarios. Cuál es la exigencia al socio de Humos?

C: La exigencia es cumplir con la cuota, acatar los estatutos, y en caso de no desear participar más del proyecto avisarnos, para así poder ceder su lugar a quienes lo estén esperando.

La marihuana ya llegó a las farmacias de Uruguay, desde el miércoles 19 de julio quienes se registren pueden comprar hasta diez gramos por semana. Solo 16 farmacias en todo Uruguay aceptaron vender cannabis. Cuesta aproximadamente 1.30 dólares el gramo y se puede optar por dos variedades, indica o sativa. De ese monto, 90 centavos irán para las dos empresas productoras y el resto se reparte entre las farmacias y el Gobierno, que utilizará su parte para financiar programas de prevención.

Unos 5.000 usuarios se habían registrado para comprarla en farmacias pero en una semana el número trepó a 7.343 personas . Solo pueden comprarla ciudadanos uruguayos o residentes legales en el país. El primer día, las cuatro farmacias que estaban habilitadas en Montevideo agotaron rápidamente el stock que había sido provisto por las dos empresas que fueron asignadas a la producción y comercialización de cannabis. Los usuarios lo pueden comprar con sus huellas dactilares los 40 gramos destinados mensualmente, en paquetes de 5 gramos, flores envasadas en estado natural, desecadas, sin moler ni prensar. Las empresas que están realizando la producción en los campos, aseguran que ya tienen en sus despachos más de 400 kilos para poder proveer a las farmacias y que no se agote.

 

Hay un tema en relación al robo de plantas, a mucha gente la está pasando y la mayoría de las entrevistas que leí con dueños de clubes no pueden decir el lugar entre otras cosas para evitar que les entren a robar… 

C: El mantener como privada la ubicación de los clubes responde a la seguridad y a mantenernos alejados de curiosos. Al momento de montar un club uno de los aspectos fundamentales es el plan de seguridad. En nuestro caso contamos con cerco perimetral, cámaras monitoreadas las 24 horas, rejas, puertas blindadas, alarma con respuesta. Consideramos que ninguna medida es excesiva, es parte de lo que estamos pagando todos con la cuota del club: seguridad y tranquilidad. Algunos de los socios del club tuvieron antes su experiencia de autocultivo, pero prefirieron acercarse al club por ese mismo motivo: no querían preocuparse más por la posibilidad de que les roben.

En el verano pasado hubo problemas con tours cannábicos allí enfocados a ciudadanos extranjeros, que fueron denunciados como ilegales y sancionados. Puntualmente con “Sasha” Hauptmann, que había instalado un club social cannábico en el balneario La Caracola, llamado “José Ignacio Social Club”. 

C: Un club como tal no tiene permitido tener ese tipo de actividades, ya que solamente puede recibir en sus instalaciones a sus socios. Tampoco se puede ofrecer ninguna actividad similar a lo que llamaban “catas” ya que eso sería apología al consumo y es algo que la ley prohíbe estrictamente.

Uno de nuestros socios participó de la formación de un tour ajeno al club ofrecido por una importante empresa de servicios turísticos de la zona, pero en ese caso era simplemente informativo, con la intención de contar a través de un recorrido la historia del Cannabis y su legalización en Uruguay, informar sobre la planta y la cultura cannábica en sí, los usos medicinales, industriales y recreativos y las últimas noticias del sector. Ese tipo de actividades deberían ser más y ser promovidas incluso, ya que la desinformación es muy grande a nivel de turistas y de uruguayos también.

Están viviendo un presente increíble, cómo ven toda esta euforia a futuro?

C: Ya estamos en una etapa en la que la escala de este cultivo nos queda chica, y la imposibilidad de seguir creciendo por el límite de plantas y de socios, junto con la prohibición de elaborar derivados o incursionar en algún subproducto hace que nos estemos planteando hacia dónde avanzar. Trabajar en un proyecto serio de producción para uso farmacéutico sería muy lindo, o tal vez se dé alguna reforma en el decreto y las reglas del juego tengan algún cambio considerable, nos seguimos “acomodando” a esta nueva Ley.

@humos_del_este