A través de una visión particular y colorida del mundo, el fotógrafo Clément Chapillon trabaja principalmente con paisajes y personas, tratando de descubrir las diversas relaciones entre las tierras que visita y sus habitantes, en una nueva perspectiva documental sobre los desiertos y playas de la Tierra Prometida en Israel, y el poder de los retratos.

Mi pasión por la fotografía comenzó muy temprano, desde que tenía alrededor de diez años. Pero era solo un hobby, una pasión, y nunca pensé que podría ser mi trabajo a tiempo completo. Siempre llevaba mi cámara durante los viajes, y algunos de ellos eran muy largos (casi un año). Me sentí cada vez más absorbido por mi cámara y las imágenes que creaba. Paso a paso, se convirtieron en pequeñas series con un ángulo único, y sentí que quería contar una historia con mis imágenes, como mi serie Los Passajeros., donde tomé fotos de autoestopistas en Cuba que viajaban en mi auto. Estas imágenes comenzaron a ser cada vez más la razón y los objetivos de mis viajes, así que acepté la idea de convertirme en fotógrafo. No era un deseo; era más una necesidad, o incluso un requisito. A fines de 2015, estaba listo para intentarlo y tomé un avión hacia Medio Oriente“.

En mi serie Promise Me a Land en Israel y Palestina, todos reclaman esta tierra, y yo quería conocer los paisajes que conforman la identidad colectiva de estas personas. Estaba buscando valles, montañas, pueblos y ciudades. Los habitantes también nos cuentan sobre el espacio y la forma en que está habitado. La posibilidad de los caminos me llevó a ellos. Ya sea en un kibbutz verde, bajo una tienda de campaña beduina, en un pequeño pueblo palestino, en un estacionamiento, en un invernadero o en la playa, etc. Estaba cada vez más interesado en las personas que viven en esta tierra. Me dieron la bienvenida y me abrieron la puerta porque no vine a hablarles sobre conflictos, guerras y odio. Les hice preguntas simples sobre su vida diaria, sus sueños, promesas o decepciones. Entonces me hablaron, con palabras muy espontáneas sobre los vínculos que los unen a este suelo. Los fotografié, los escuché y los grabé. Estos hombres son como los árboles de esta tierra, están profundamente enraizados; es imposible describir el paisaje sin encontrar su mirada. Ellos son el paisaje. Es difícil encontrar la verdadera unidad en esta identidad israelí-palestina. Todos tienen una relación, una historia y una visión diferente de su tierra. Pero todos son parte de la ecuación. Cada uno forma una pequeña parte del rompecabezas que colecciono pieza por pieza para mi proyecto”.

Previous articleBETA SUR PRESENTA MONO O STEREO X FLORENCIA MACRI
Next articleFUTURO ANTIGUO
REGIA MAG
REGIA está compuesta por secciones cuidadosamente confeccionadas, con contenidos nuevos, seleccionados con rigurosidad y agrupados de manera clara y sólida. La visión editorial, más sofisticada y vanguardista, convive con el criterio estético y la curaduría que ya nos caracteriza como un medio transgresor y de culto.