Ph: Manuel Blanco

Sintiendo los lazos como un privilegio, bailamos con los brazos extendidos cuando podemos relajarnos y ahuyentando demonios. Tratamos de disfrutar de la energía de momentos que quizás no valoramos en el momento pero que cobran brillo cuando quedaron en el pasado. La angustia es un virus a combatir y con el amor fraternal lo vamos a curar. Es una lucha de toda la vida. Siempre fuimos jóvenes y viejos a la vez. Es una lucha de todos los días. Buscaremos lo que nos resulte puro como cada intención buena.

 

© Imágenes en 35mm del viaje de Manu Blanco por Tel Aviv, Jerusalem, Sevilla y Madrid.