En las mismas elecciones que consagraron presidente a Trump, también se legalizó la marihuana (recreativa) en California, Massachusetts (ese lugar imaginario del que solo tenemos noticias cuando lanzan alguna estadística insólita desde su famosa universidad), Maine y Nevada.

Se sumaron así a Alaska, Colorado, Oregón y Washington como estados que permiten la venta legal de marihuana. Por supuesto, la primera en despegar fue Nevada y mas precisamente su desierto lleno de maquinitas de Las Vegas.

La primera semana de Julio recién arrancó la venta con filas en todos los dispensarios que fueron autorizados. Mientras algunos regalaban muestras a sus primeros cien clientes, otros los recibieron con una fiesta, incluidos fuegos artificiales y foodtrucks en sus estacionamientos.

Pero bastaron unos días para que haya problemas con las reservas necesarias para afrontar la elevadísima demanda. Por eso, el gobernador del Estado, Brian Sandoval, ha respaldado una “declaración de emergencia” emitida por la Comisión Fiscal que busca crear una estructura para garantizar la distribución de marihuana a los minoristas, y permitir también la venta en las tiendas que venden alcohol, que están algo celosas. “Si el problema con las licencias de distribución no se resuelve rápido, la falta de producto en las tiendas va a derivar en pérdidas de empleo y convertirá un mercado naciente en una parálisis total. Eso supondría un agujero en los presupuestos estatales para la Educación”, afirmaba la Comisión Fiscal en un comunicado.

La marihuana es legal en Nevada pero sólo se puede fumar en ámbitos privados. Está prohibido en casinos, bares, restaurantes, parques, conciertos y en terrenos propiedad del gobierno de los Estados Unidos, desde bosques nacionales hasta viviendas subvencionadas por el gobierno federal.

Es una razón por la que estiman que la marihuana comestible será lo más popular entre los turistas, que pueden comer las “golosinas” casi en cualquier lugar sin atraer la atención, incluyendo casinos.

La potencia de la droga es mucho mayor que la que se vende en las calles hace un par de décadas. Por eso todos los comestibles envasados, desde gomitas hasta brownies, deben llevar etiquetas que adviertan que los efectos pueden ser retrasados por dos horas o más y que los usuarios deben comer inicialmente una pequeña cantidad.

Mientras que cualquier persona que tenga 21 años con una identificación válida puede comprar hasta 28 gramos. Fumar en estos lugares tendría una multa de 800 dólares y si hay una segunda vez, todo sería peor. Ni hablemos si sos latino.

Los expertos de la industria predicen que el mercado de Nevada será el más grande del país, al menos hasta que California comience con las ventas recreativas en enero.

Las ventas de Nevada eventualmente superarán a las de Colorado, Oregon y el estado de Washington debido a los más de 42 millones de turistas que anualmente visitan Las Vegas. Los reguladores anticipan que el 63 por ciento de los clientes serán turistas.

La legislación para establecer clubes de marihuana y otros espacios exclusivos para fumar marihuana falló esta primavera, pero será revisada por los legisladores en 2019.

En total, 29 estados, junto con el distrito de Columbia, donde se asienta la capital del país, tienen algún tipo de mercado legal de marihuana, incluida la medicinal.

Desde el año 2000, la marihuana medicinal es legal en el estado de Nevada, pero los legisladores tardaron 14 años en permitir hasta un máximo de 66 puntos de venta en todo el territorio. La recreativa tardó solo seis meses en ser regulada.

Los pronósticos del Gobierno estatal apuntan a que el nuevo negocio puede producir más de 60 millones de dólares en ingresos tributarios durante los próximos dos años, dinero que, según el senador estatal Tick Segerblom, responsable de la medida, ya ha sido adjudicado al presupuesto de Educación.

Mientras tanto, el lobby anti legalización por parte de los casinos sigue fuerte, en un profundo rechazo a la industria del cannabis. En estos días, los empresarios de juegos de azar concluyeron unánimemente que los concesionarios de Casinos deben ser desalentados para dar cabida a espectáculos o conferencias que promuevan el uso, la venta, el cultivo o la distribución de marihuana.

En la primera de una serie de discusiones de políticas, la Comisión de Juegos de Nevada reiteró que mientras el consumo de marihuana y la posesión sean vistos como un delito mayor por las autoridades federales, no tendrá lugar en los casinos de Nevada.

Uno de los máximos referentes es el magnate de Las Vegas Sands Corporation, Sheldon Adelson, responsable de aproximadamente un tercio de todo el gasto millonario en la lucha contra la legalización antes de las elecciones y ahora.

El gran tema para los casinos tiene que ver con el consumo en sus empleados. Para las operaciones de juego que involucran miles de empleados, hay cuestiones que se plantean en torno a los nuevos empleados y a los trabajadores ya en planta estable, muchos de los cuales por la tipología de trabajo que realizan, son sometidos a exámenes médicos para determinar si consumen o consumieron drogas.

Previous articleTEEN LOVERS #6
Next articleNUEVAS CARTAS DE AMOR & MAGIA EN CLUB REGIA
REGIA MAG
REGIA está compuesta por secciones cuidadosamente confeccionadas, con contenidos nuevos, seleccionados con rigurosidad y agrupados de manera clara y sólida. La visión editorial, más sofisticada y vanguardista, convive con el criterio estético y la curaduría que ya nos caracteriza como un medio transgresor y de culto.