Banksy: “Obviamente la gente necesita que le paguen, porque de lo contrario solo conduciría al vandalismo pero es complicado. Parece que tan pronto como una imagen que pintás en la calle te reporta un beneficio, esa pieza se convierte por arte de magia en publicidad”. Cómo ves esto según tu experiencia?

Toda manifestación en la calle, de cualquier tipo, es publicidad. Como artistas, podemos proponer una imagen o una idea, pero la verdad quien le da carácter y título a este  hecho es la gente. Ellos le dan el carácter. Me hace acordar al día de la mujer que aparecieron publicados millones de homenajes todos muy bien intencionados pero muchos fueron reprobados por el público en general por esconder mensajes misóginos. Es por eso que hay una especie de dialogo entre el artista callejero y la gente que lo recibe.

Proyecto Duo- Buenos Aires

¿Empezaste pintando en la calle porque era el único espacio que te permitía exponer?

Hay millones de motivos para elegir la calle, eso es personal depende de cada pintor. Pintar en la calle tiene la particularidad de que estás conviviendo con todo lo que pasa allí, es impredecible porque cambia constantemente con soportes gigantes y tan expuestos lo que hace a esta actividad ni mejor ni peor sino completamente diferente a pintar en una galería.  La calle también es un espacio de investigación y aprendizaje, muchos sin experiencia se van metiendo de lleno en la pintura luego de pasar por esta experiencia. Acá vale todo, también aprender y no depender de la decisión de otro para que eso exista. En ese sentido para mí no se compara la galería con el arte urbano. Por otra parte, no conozco a ningún colega que pinte en la calle porque le negaron la galería, empezamos pintando en la calle, y si con el tiempo te convoca una galería, buenísimo, es un level up! en tu carrera de pintor.

Barracas- Buenos Aires

En una entrevista hablás de que los murales te ayudaban a escaparte. ¿Lo seguís tomando como una fuga?

No sé si tanto como una fuga pero si una sensación plena de libertad, así me siento cuando pinto en la calle. Una sensación de gozar de la libertad de hacer lo que quieras en esa pared, pero con el compromiso que lo hacés para muchísima gente y que estás recuperando algo perdido. La calle le ganó mucho terreno al ciudadano que quedó confinado en pocos espacios donde realmente tiene validez su opinión, también  hay  muy pocos lugares de encuentro, las paredes son privadas o llenas de mensajes publicitarios. Pintar en la calle le da voz a un simple ciudadano y se hace eco en todos los que ven un mural.  Un mural es una pausa, un encuentro, un momento de reflexión entre tanto ruido comercial que te dice quién tenés que ser.

¿La calle actual no te da terror?

Terror me dan las oficinas y los nenes que hablan neutro

En relación a tu vínculo con las alturas. ¿Cuándo les perdiste el miedo, en alguna pesadilla o sueño recurrente aparecen sensaciones de estar muy arriba?

A las alturas no les perdí el miedo sino que lo aprendí a controlar cuando fui aumentando la escala de mis obras. El miedo siempre acompaña no me hago el valiente, pero es la cuota de adrenalina que también lo hace adictivo. El miedo es fundamental pero también le tengo miedo a la pintura, miedo y respeto sin esto  uno ya sabría todo y sería un embole salir a pintar.  Encarar un mural es un desafío. En cuanto a la dimensión y a la propuesta, si no le temes a eso estás en un lugar muuuy cómodo o repitiendo de manual lo que ya sabes.

¿Qué querías ser cuando eras chico?

Sinceramente no crecí con ese imaginario: “cuando sea grande voy a ser astronauta, doctor. etc.”, si sé que no quería ser policía, pero quizá lo que más me preocupaba era ver que los adultos dejan de  jugar. Ese tal vez era mi miedo “de grande esto ya no voy a poder hacerlo”, pero como jugaba gran parte del tiempo con lápices, marcadores y pintura me quedaba tranquilo. Tenía una colección de grandes maestros de la pintura que siempre veía y la mayoría de estos pintores eran viejos locos que seguían pintando hasta que le llegaba la hora,  quizá me preocupaba más que muchos morían en la ruina.

coghlan 01

El hecho de trabajar con grandes dimensiones te implica un tiempo importante, cómo es el proceso de la elección del espacio hasta que terminás la obra?

Trato que la obra no supere los 10 días, hablando de las obras más grandes, después de ese tiempo te empezás a aburrir. Lo más divertido de pintar en la calle es que siempre te desplazás, cada sitio es una nueva aventura y la elección del espacio puede ser por iniciativa propia o porque te están contratando a pintar determinado lugar. Si te gusta y tenés un pseudo enamoramiento con el lugar es muy probable que la obra sea buenísima. El lugar que voy a pintar, contexto como característica de la pared, es fundamental es un elemento mas de la obra, casi te diría que el primer contacto visual con el lugar es visualizar lo que voy a pintar. En general busco la diversidad, siempre un mismo formato y contexto aburre.

La constante de tu trabajo es ” hacerse ver”. Hay manera de prever la fermentación de un mural?, ¿o la respuesta del público es siempre imprevisible?

El éxito del mural no tiene que ver con que a la gente le guste o lo vean muchos,  acá es un poco más egoísta todo.  El éxito es si me voy contento con lo que pinté y nada más, es muy probable que si esto ocurre por decantación le guste a más gente. Pero el objetivo es pintar, proponer y por sobretodo experimentar e incluir nuevos abordajes. Éxito también es irte mal o que algo no te gustó y si esto pasa es porque te animaste a hacer algo que antes no hacías. Si el que pinta asocia EXITO a que la gente le guste caemos en la repetición o en el miedo a que ese público deje de gustarle y mire otras cosas.  Son boludeces.  Y créeme que hay muchos.

¿Cómo te ves dentro de diez años?

Seguro me veo pintando y aportando quizá desde otro lugar. La información que uno recibe del constante trato con la gente en todas partes te enseña mucho, entendés la calle desde otro lugar y ves  lo valioso que son esos pequeños aportes que contribuyen a cambiar el mundo.  Me veo más solidario en 10 años, complementando la pintura con proyectos relacionados con el territorio y mejora de los barrios.

La mirada sobre el territorio es inevitablemente ideológica y uno puede entender que existan muchas resistencias frente a proyectos de intervención urbana. ¿Cómo fue vincularse con un varón del conurbano como Hugo Curto con más de 24 años en el poder en Tres de Febrero?

Sin entrar en terreno político ni ideológico, y entendiendo que el Estado puede invertir en arte urbano, como lo hace con mil cosas que en definitiva no es más que encauzar los impuestos de la gente.. Enhorabuena,  ya era hora que los gobiernos inviertan en arte y el arte urbano es popular, llega a mucha gente al margen que es una buena herramienta política.  Los artistas tenemos posibilidad de realizar grandes obras a plena la luz del día, lo veo mucho más interesante trabajar con gobiernos que con empresas privadas que condicionan mucho tu trabajo no hacen nada sin que aparezca su marca, en cambio los gobiernos auspician la sola generación de arte y después estarás de acuerdo o no,  pero están allí por la voluntad popular y  tienen mis impuestos que me lo reintegran en pintura,  bienvenido.

Los muros dicen mucho. De Berlín al de Facebook, en las fronteras, en los barrios residenciales, todos coinciden en la separación. Cómo ves estas construcciones y si has intervenido alguno?

La pared es el símbolo de la propiedad privada. No tiene ninguna función más que separar y delimitar espacio que pertenecen a unos y otros. Obviamente no se puede atravesar para no violar derechos.  Si lo analizas es terrible y el mapa en el mundo de nuestra civilización son las paredes. Pintar es una forma de trazar puentes, de derribarlas, donde pintás una obra, nadie ve una pared pintada,  todos ven un mural que acerca a la gente,  la pone a reflexionar. Quizá sea una boludez pero es un pequeño aporte a unirnos mas

Penang - Malasia

“A días de cumplirse el quinto mes desde el fallecimiento de Ricardo Fort, el artista fue homenajeado por sus seguidores en la esquina de Fitz Roy y Castillo, en el barrio de Palermo, quienes pintaron un mural con su rostro y figuras del mundo Disney”. Pudiste verlo? Qué te pareció?

Lo vi por intenert. No tengo opinión formada.

“Academicamente siempre fue una búsqueda personal y autodidacta la pintura”. Es decir que en tu familia no había ningún abuelo dibujante etc, fue un acercamiento tuyo pleno?

En la escuela era “el que pintaba”, me la pasaba pintando. De hecho mis primeros murales fueron en la casa de amigos de la escuela. De ahí no paré más.

Cómo es para un artista de exteriores trabajar en galerías museos o espacios indoors? Te sentís encerrado?

Es otra dinámica. Preparar cuadros es algo más privado, tiene otro tipo de concentración y diálogo con la obra. Estás solo mucho más tranquilo, tiene otra velocidad. En cambio pintando en la calle, estás ahí con todo junto, el bocinazo, el vecino, la gente que te pregunta cosas. A mí es me encanta, poder hablar con la gente, que me cuenten historias. Pero cuando estoy en mi taller es distinto, estoy sólo pintando. En la muestra que estoy preparando “Menagerie” además de cuadros, voy a intervenir con murales la galería, dos músicos de La Bomba del Tiempo le van a venir a poner ritmo a la muestra. Voy a hacer algo dinámico.

En cuanto a la dimensión pública del arte contemporáneo, cuál es tu punto de vista en relación a las intervenciones efímeras como las de Ad Jammers, activistas que intervenian imágenes de anuncios publicitarios para cambiar su mensaje?

La calle tiene esos peligros y muchas voces se manifiestan. Pintar en la calle tiene como primera característica que puede ser algo efímero, eso lo sabemos todos.

A propósito, te llamaron de empresas para que les diseñes algún mural de campaña, vimos el mural de Tévez, una figura de Nike..

El mural de Tévez no lo bancó nadie, sólo los artistas que hacemos lo que nos gusta y queremos y podemos. No me llamaron de ninguna empresa.

¿Curto te pidió un mural para su casa, con su cara?

jajajajaja, ni a palos.

Shoreditch

En relación al 3D, tenes algún proyecto ya confirmado para este año?

Se viene la muestra, además de unas intervenciones en el festival Lollapaloza. En estos meses se vienen otros murales, pero por ahora tengo la cabeza en eso.

Muralismo y  vandalismo no se llevan muy bien. Cuál es tu posición en relación a los murales que son intervenidos con graffiti o directamente arruinados?

Y eso puede pasar o no, no me gusta pero sé que puede ocurrir.

Nicolás Bourriaud en Radicante dice ” la obra de arte contemporáneo ya no se define como el final de un proceso creativo sino como una interfaz, un generador de actividades. La época afirma la necesidad de un colectivismo cultural, de una puesta en común de los recursos que se manifiestan más allá del arte, en todas las prácticas procedentes de la cultura Internet”.

Y los tiempos cambian, ya no es lo mismo nada.

ENTREVISTA POR  JULIAN DOYLE 

 

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