Todos los caminos no conducen a los Estados Unidos. Los chinos, por ejemplo, han vivido en México desde comienzos del 1600, mucho antes de que el país se conociera oficialmente como México. Los grupos más grandes de inmigrantes chinos llegaron durante el final del siglo XIX y las primeras dos décadas del siglo XX. La ciudad fronteriza de Mexicali es el centro histórico de la población chino-mexicana. Cuando la Ley de Exclusión China de 1882 cerró Estados Unidos a los trabajadores chinos, miles de inmigrantes se vieron atraídos por trabajos en la árida capital de Baja California.

Hoy, mientras gran parte de la población china se ha dispersado y mezclado en el país, aún quedan cientos de restaurantes chinos en Mexicali. Los comentarios en los foros de restaurantes sobre la escena de la comida china en la ciudad, en general, expresan una especie de deleite atónito sobre el hecho de que hay tantos restaurantes chinos aquí. (“Estoy sentado en un restaurante al borde del desierto de Sonora, en Mexicali, al otro lado de la frontera entre Estados Unidos y México, y estoy a punto de comer la mejor comida china de mi vida”, dice Adam para Vice ).

De esta irrupción, nació una fusión entre las culturas de ambos países en este lugar mítico donde China y México conocieron y dieron a luz una nueva cocina.

Los restaurantes chinos de Mexicali están repartidos por toda esta ciudad de 700,000 habitantes. Hay carritos y buffets baratos, así como restaurantes de lujo con comedores amplios que atienden a grupos grandes. En general, la comida china en Mexicali será familiar para cualquiera que haya comido alguna vez en un restaurante chino americano: el pollo anaranjado, el chow mein, el arroz frito y la carne de brócoli aparecen en la mayoría de los menús. Pero también huevos y panqueques, y tarta de queso de postre. Casi todos toman café. El plato más popular parece ser la vaquita de res, un cruce entre salteados y fajitas servidos en una enorme fuente de hierro fundido con forma de vaca. En todo caso, hay una especie de parate del tiempo, como si la construcción del muro fronterizo a lo largo del borde de la ciudad conservara permanentemente una categoría de platos chinos occidentalizados que se han desvanecido en la memoria en el lado estadounidense de la línea.

En La Chinesca, en el Chinatown de Mexicali, se pueden ver los significados arquitectónicos típicos de Chinatown, lindando con la valla fronteriza. Pero todo el vecindario comprende solo unos pocos bloques escasamente ocupados, nada de lo que cabría esperar si su referencia son los barrios chinos de San Francisco o Nueva York. En años pasados, todas las señalizaciones en esta parte de la ciudad solían estar escritas en chino; había hasta un banco chino y mercados chinos, pero mejores oportunidades los han llevado a otro lado, tanto a lo profundo de México como a través de la frontera hacia los Estados Unidos. Pero eso no quiere decir que La Chinesca esté muerta.

Un visitante norteamericano de un restaurante chino en Mexicali sin duda identificará las limas sobre la mesa como un producto de influencia mexicana y el arroz frito en el menú como obviamente chino.

La presencia de la verdadera patrulla fronteriza armada también se encuentra sobre este lugar. La ciudad estadounidense de Calexico está al lado y es visible a través de los barrotes altos de la valla fronteriza. Pero la gente de Mexicali, no está definida por la frontera. Casi un millón de personas viven en el área metropolitana de Mexicali, y no pasan el día mirando la pared.

En una mezcla de español y mandarín deforme, Dragon es el restaurante más importante de la ciudad. Ha existido por más de cuatro décadas y ha sobrevivido mediante el intercambio de novedades transculturales. Al igual que muchos restaurantes, cuenta con fiestas de cumpleaños y tardes de fin de semana y clientes habituales para mantener sus mesas llenas. Porque, lo que parece fascinar a la gente acerca de la comida de Baja China, es el contraste, aparentemente entre la comida china y la mexicana. Pero sucedió todo lo contrario: hubo un proceso de hibridación único con una idiosincrasia construida a base de limas, aguacate y tortillas. El simple hecho que la comida china en México se parece mucho a la comida china en Estados Unidos, es la razón por la cual es tan fascinante sobre todo para los estadounidenses llegar a una parte del mundo que parte de sus actuales políticos  hacen creer que es fundamentalmente diferente y ver que el orange chicken es exactamente el mismo.

Photo courtesy of Mexicali Tourism Board.