En la era del ruído y del humo, parece obvio que sean Trump y Kim Jong-un los que están a punto de darnos 15 minutos para entrar a nuestros sótanos. En menos de una semana, dos potencias mundiales han iniciado procedimientos para advertir a sus ciudadanos que el fin del mundo está por llegar.

Una alerta aterradora enviada por sms masivo del gobierno el sábado 13 de enero a los celulares de los residentes de Hawái que advertía la llegada de un misil balístico: “Amenaza de misil balístico hacia Hawái. Busque un refugio inmediato. Esto no es un simulacro”, señalaba la advertencia enviada a través del sistema de alertas Amber, que es utilizado por las autoridades para advertir de situaciones de emergencia.

El apocalipsis en tiempo real, en realidad se trató luego de un accidente por parte de un empleado que apretó el botón equivocado, según las explicaciones que dieron desde el gobierno de Hawái.

Después de 40 minutos de pánico, en tuits separados, el gobernador de Hawái, David Ige, y la agencia local de situaciones de emergencia aseguraron que el archipiélago del océano Pacífico no estaba bajo amenaza de un misil balístico. El Servicio Meteorológico Nacional de Honolulú indicó en un comunicado que el mensaje habría sido una prueba, enviada por error. Lauren McGowan, de vacaciones en la isla de Maui -donde se encuentra Honolulú-, contó a la AFP que el personal de su hotel, el Montage Kapalua Bay, le pidió que se refugiara en el sótano de la cafetería de los empleados.

Al parecer, un empleado había seleccionado accidentalmente el botón incorrecto de un menú desplegable. Y lo hizo dos veces.

Tres días después, el 16 de enero, la cadena de televisión japonesa NHK Television emitió “accidentalmente” alertas de emergencia advirtiendo a los residentes de un inminente ataque nuclear desde Corea del Norte. “Corea del Norte parece haber disparado un misil”, dijo NHK, según Associated Press . “Busque refugio dentro de edificios y sótanos”.

Pero estas alertas de misiles accidentales no son en realidad accidentes. Se dan en un contexto inédito de guerra inminente con un presidente más tuitero que presidente diciendo por ahí que “con fuego y furia terminaría con Little Rocket Man” (como lo llama a Kim), con una Corea del Norte que realizó pruebas de misiles durante todo el 2017 y que incluso en diciembre disparó un misil balístico intercontinental que cayó en el Mar de Japón una semana después de que Trump colocara a Corea del Norte nuevamente en una lista de países que el gobierno dice apoyar el terrorismo o en un momento en que el ejército de los EE. UU. afirma que Norcorea tiene la tecnología de misiles necesaria para llegar a la parte continental de los Estados Unidos. Y no olvidemos el gabinete de Trump, repleto de reptiles pro nuclear weapon.

Cuesta no caer en teorías conspirativas cuando los guardianes pierden el honor, con tanto fraude a nuestro alrededor (comprenderás), con estos jugadores y con el nivel de pánico nuclear vía sms como un experimento social en el que si no tenés señal quizás nunca te enteres del fin del mundo, o creías que iba a ser distinto? Al ver verás.