Por Marcela Mayorga @bymarcelamayorga

Entre el 23 de Noviembre y el 2 de Diciembre, Nicaragua y Arévalo fue la esquina que se apropió del espíritu de Paco Rabanne, un viaje a lo largo de la historia de la firma, donde los vestidos de la década del 60 se reúnen con los diseños de Julien Dossena, actual director creativo, desde 2013.

“Dare to be different” se ha montado como una exposición de moda y arte, donde se mezclan diseños que datan de 1966 a 1997, icónicas e imponentes fotografías de Jean Clemmer junto a unas actuales reinterpretaciones de la marca, a cargo de la joven fotógrafa que está conquistando el medio europeo, Coco Capitán.

Pero lo que prima en la sala central, es sin lugar a dudas una instalación de clásicos vestidos confeccionados a partir de materiales poco convencionales pero sumamente representativos de la etiqueta, piezas en rhodoid, cristal, cuero y plástico se fusionan dando origen a alucinantes piezas de arte.

Material audiovisual histórico y publicitario se reproduce en antiguos televisores ubicados al descender al piso inferior del pop-up, dejando ver hipnóticas intimidades como el proceso de armado de la icónica cartera de malla metálica que a finales de la década de los sesenta llevo Brigitte Bardot y que además se conoce por ser una pieza fetiche del guardarropas de Kate Moss; o fragmentos donde se lo ve a Rabanne en compañía de Salvador Dalí.

Objetos de uso diario cromados, diseños futuristas de la haute couture de los 90 y los perfumes XS, One Million y Lady Million invaden el Golden room del primer piso.

Una muestra sinestésica y atemporal que reúne exquisitos diseños táctiles, visuales y olfativos del universo de la firma parisina a lo largo de cinco décadas de historia.

Ph: Cielo Lavergne @cielavergne

Feat. txt: Delfina P. Preggo

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