Pinamar by Regia

ee

Cómo filmar una historia de mar sin caer en las arenas movedizas de la narrativa redundante que ya hemos visto en el cine argentino y ni hablemos en Hollywood. En definitiva, cómo contar una historia sin caer en las olas y el viento, y todo ese sucundún del terror que en los 80s construyó un imaginario potente pero clavado en una estética violenta y muy local clase C.

Con este trasfondo un tanto insoportable para despegarse, llega Pinamar, una película que pone en lo alto el valor de contar una historia y de contarla bien. La historia de una retirada, las últimas horas de dos hermanos que además de hermanos son amigos o además de amigos son hermanos, con Juan Grandinetti entendiendo todo y marcando los tiempos con su mirada y fundamentalmente con sus silencios. Muy bien acompañado por Agustín Pardella, en contraste.

Silencios que no son tales porque siempre en todo momento el que grita es el mar de fondo.

Varias despedidas en simultáneo, en random, y también por sobre todas las cosas, defender lo nuestro, son los pilares de Pinamar, el segundo proyecto en cine de Federico Godfrid, con quien hablamos en este post, que pone el acento en las stories y en mostrar una ciudad que puede ser cualquier ciudad de las coast & beaches bonaerenses.

Por momentos la hermandad en la que se sustenta todo el relato parece caerse a pedazos cuando aparece Violeta Palukas, una chica nacida en el mar y amiga de uno de los dos hermanos. Se va formando un triángulo de amor para nada bizarro, armándose y desarmándose, rompiéndose, y por otro empieza a nadar solo el fantasma de lo turístico como expresión fatal del tardo capitalismo, del touch and go, del turista encarnando al sujeto que no logra construir nada firme. Y con esto, la desconfianza de los nativos, en este caso de Laura.

Lo importante es aprender a estar solo. Por la vereda rota te vas. Y qué ganás corriendo. Y vos cómo estás. Y vos qué onda. Te pido mil disculpas. Cuando estás borracho sos un poquitito ridículo. Unos besitos en la nuca. Laura es una sirena, te envuelve, te seduce y de repente te lleva hasta el fondo del mar y te deja.

14692066_326243431071747_1966382534014040648_o

regiamag.com: Entre los prejuicios antes de poder verla, pensé que se trataba de una película turística. Después de haberla visto, creo todo lo contrario.

Se llama Pinamar porque parte de esa ciudad. La película anterior que había hecho La Tigra Chaco también partió de un lugar en el mundo que era la Tigra en Chaco. Y todo lo que sucedía en esa película tenía que ver con una ficción no con un retrato turístico. Tampoco en este caso es un retrato turístico de Pinamar pero sí una ficción que se construye en ese espacio. Eso fue lo característico del proceso de producción, partir de un espacio.

Estoy muy vinculado a este espacio, a esta ciudad, entre otros secretos el departamento donde transcurre la película pertenecía a mis abuelos y hoy es de mis padres y pasé muchos veranos allá, creando una identidad desde eso. Sumado a otro disparador que es que Pinamar me empezó a resultar fascinante fuera del verano. En los momentos en los que una ciudad que está preparada para bancarse el turismo masivo, al menos en el centro, se llena de edificios con persianas bajas y ahí es donde está emplazado este departamento.

regiamag.com: Últimamente hablamos con directores de películas que trabajan prácticamente sin guión, que van resolviéndolo en plena filmación, cómo fue el proceso creativo para esta película y también para la producción?

Fueron dos años hasta el rodaje de puesta a punto del guión. Soy de los que tratan de llegar al rodaje con todo lo mayormente preparado como para después poder romperlo. Pero no apuesto a la improvisación. Desde la escritura de guión hasta que se rodó hubo muchas variaciones, también el hecho de haber conocido a los actores cambió bastante la trama.

A los actores los encontré por casting. Partí buscando a los actores en Pinamar, todo lo que es el elenco que rodea a los protagonistas, la escribana, el grupo de chicos, fui encontrándome con ellos. El primero que estuvo fue el personaje de Pablo por un casting en el que participaron alrededor de 300 chicos. Entre ellos estaba Juan Grandinetti, me pareció que era perfecto porque tiene, entre otras virtudes, una mirada muy profunda.

Pinamar_Back02

 

regiamag.com: En esta paradoja de lo turístico, a través de una historia de amor en algunos momentos hay como una desconfianza de la chica que es de Pinamar a generar vínculos fuertes con (al fin y al cabo) turistas.  En definitiva, tanto por lo que se plantea a través de esa historia como por las cenizas en el mar, es la historia de una despedida? (una despedida que termina en paradoja también)

Una de las hipótesis que estuvo dando vuelta desde un principio era cómo nos enfrentamos los hombres a los momentos sensibles y cómo dos hombres se vinculan cuando todavía ni siquiera tienen una identidad plenamente formada, si es que en algún momento la llegamos a tener.. Lo digo y me tacho a medida que lo pienso. Pero sí pensar esto, si se te mueren los viejos y tenés 40 años de alguna manera la vida la tenés más armada ahora si tenés un poco más de 20 y de repente te quedás solo con tu hermano eso nos generaba una pregunta que teníamos ganas de transitarla. Cómo es la hermandad cuando se está conformando y ya no hay nadie que te reúna para las fiestas o para los cumpleaños. Y después paralelamemte una mirada positiva sobre la vida, de ir hacia adelante en un momento difícil. Salir de ese lugar de la tragedia de la muerte. Salir de la puesta en escena, de escenificar lo triste.

regiamag.com: Cómo fue el trabajo con los actores, los conocías de trabajos anteriores?

Hubo mucho trabajo con los actores. La película está apoyada 100% en el laburo que ellos hicieron, me interesan los actores que no quieren demostrar nada sino que les interesa estar en la acción sin esa necesidad de hacer cosas.

El trabajo que hicimos durante el casting fue muy arduo y se transformó en una instancia de ensayo con ellos, fueron como cinco encuentros en donde tenían que tener varias páginas leídas. Y después hicimos un ensayo intensivo en Buenos Aires durante un mes y ahí nos fuimos un fin de semana a Pinamar con ellos dos y estuvimos en el departamento junto a un asistente de producción, cocinando, jugando, etc. No trabajando en la película sino vinculándonos. Luego fuimos otros quince días, con el mismo sistema hasta que empezó el rodaje de cuatro semanas, poco tiempo en donde tuvimos que estar muy concentrados.

regiamag.com: A Steven Spielberg le preguntaron ¿Está muy atento a los avances de la tecnología y a cómo aplicarlos en sus películas? No tanto. Colegas como George Lucas, Peter Jackson o James Cameron, sí. Los respeto y me parece bien sus búsquedas, pero no soy un fan de filmar a mayor velocidad, a más cuadros por segundo, porque hacen que las películas se parezcan demasiado a la vida real y yo voy al cine precisamente para escapar de la vida real. No quiero duplicar esa experiencia. Hemos perdido el look, la textura, la vida propia del fílmico frente a la dictadura del digital. Con cámaras digitales como la Red Cam o Alexa se trabaja bien, pero es como la diferencia entre el óleo y el pastel, entre impresionismo y la realidad fotográfica. A mi me gusta el impresionismo en el cine. Igual sigo buscando técnicas nuevas”. Cómo ves esto y cuál tu relación con las nuevas tecnologías en el cine?

Para mi son fundamentales las nuevas tecnologías, en estos viajes previos con los actores pude avanzar mucho, estuve en esos primeros ensayos en Pinamar con una cámara chica, una Canon con lentes intercambiables (una cámara superior a la que usé cuando filmé me primer película) y pude filmar escenas y editarlas en el momento de forma casera y esto me permitió cuando fui a filmar en serio dos semanas después, entender mucho mejor cómo funcionaba y qué no funcionaba. Si no hubiera podido tener esa cosa instantánea e inmediata de la tecnología hubiera sido muy difícil.

regiamag.com: Considerás que las películas del nuevo cine argentino comparten algo en su manera de narrar?

No creo demasiado en la etiqueta del nuevo cine argentino. Este es un momento en donde los formatos se están reformulando, donde la distancia entre cine y producciones audiovisuales es menor o es distinta. También relacionado con lo tecnológico se da una convivencia entre producciones de muchos recursos y aquellas como la nuestra que tienen un nivel de inversión mucho menor.

Más que enmarcarme en una categoría del cine argentino creo más en generar una identidad con el espectador, una nueva sensibilidad. Igual hay dentro del cine de este país directores que me encantan, como Ana Katz que me parece brillante, Diego Lerman, Benjamín Ávila, con los que me siento identificados.

Sin título

regiamag.com: Cuál fue el trayecto de festivales que tuvo Pinamar hasta ahora?

Se estrenó en San Sebastián en la sección Nuevos Directores, también participó en el Festival Latinoamericano de Biarritz en Francia, en el Festival de Mar del Plata en la competencia argentina donde obtuvo el premio al mejor montaje,en el de Punta del Este donde Juan Grandinetti obtuvo el premio al mejor actor y finalmente estos días en Pantalla Pinamar donde queríamos que la vieran todos en la ciudad.

Pero lo más importante ahora es el estreno nacional en Buenos Aires que será el 4 de mayo, aun estamos definiendo las salas.

regiamag.com: En tu anterior proyecto y opera prima compartiste la dirección. Pasaron algunos años, cuánto cambió tu relación con el cine y con tu rol y mirada como director, esta vez solo?

Es una pregunta compleja. En el caso anterior habíamos dos responsables que eramos Juan (Sasiaín) y yo, que no nos dividíamos las tareas sino que entre los dos discutíamos todo, y terminábamos definiéndolo juntos. Ahora esa co-dirección en vez de reducirse se amplió mucho más porque hay un equipo de asistentes que está siempre ahí para aportar. Creo mucho en el trabajo en equipo y en el aporte de cada una de las áreas a la creación, no creo en la mirada unidireccional en la dirección mas allá que después uno es el que termina filmando. Creo que uno como director tiene que estar muy abierto a eso, a estar receptivo.

 

Pinamar se exhibirá el jueves 16 de marzo en el festival Pantalla Pinamar.

 

TEXTO  Julián Doyle

FOTOS  Sudestada Cine

ARTÍCULOS RELACIONADOS
  • e

    Hermosa Gravedad

    Hermosa Gravedad es una instalación que combina cine, teatro, rock y nuevas plataformas digitales. Este lunes 13 de marzo a…

  • Sin título

    REVIEWS: Jackie / Manchester Junto Al Mar

    Por Oscar Mainieri El duelo es uno de los procesos emocionales más duros que debe atravesar un ser humano, más…

  • t

    Tickled

    Internet otra vez. Pero esta vez lejos de la visión positivista de un espacio para la new age, compartir cosas,…

  • Sin título

    Gastón Solnicki

    Por Julián Doyle Las nuevas olas, el frenesí chocando y tragando, el cielo siempre nublado del cine argentino, el espejo…

  • banner_spoileralert-gif

    Aquarius | Toni Erdmann | Invasión Zombie

        Por Oscar Mainieri ¿Qué tienen en común estas tres películas de naciones tan disímiles? Un villano  llamado economía…

  • banner_spoileralert-gif

    La La Land

    Por Oscar Mainieri El musical estadounidense es un género que tuvo su apogeo desde el nacimiento del cine sonoro en…