Ni pasaron 24hs de las elecciones en Estados Unidos para dejar en claro que con Trump o sin Trump las pesadillas del american dream continúan dominando la cultura más que nunca. En la noche de Thousand Oaks, en las afueras de California, un hombre con una máscara vestido de negro entró a Borderline Bar and Grill, un bar de música country, disparó al menos 30 veces con una pistola calibre 45 semi-automática, soltó bombas de humo para confundir a la multitud aterrorizada y se suicidó después de matar a 12 personas, todos estudiantes universitarios y al sargento de un sheriff que entró a la escena.

Había alrededor de 100 personas dentro del bar, incluyendo algunos que tenían menos de 21 años, que estaban allí para bailar. El College Country Night es un evento regular y los jóvenes de las universidades cercanas pueden ir y poner X en sus manos para marcar que no beberán. Algunos de los que estaban dentro eran estudiantes de la Universidad Pepperdine y se cree que otros han ido a la Universidad Luterana de California; ambas son escuelas cristianas.

Mientras decenas corrían para salvar sus vidas, se escondían debajo de las mesas de billar y utilizaban taburetes para romper las ventanas y escapar, el tirador continuó disparando su pistola semiautomática negra y lanzando granadas de humo para confundirlos.

Cuando los primeros policías llegaron a la escena tres minutos después, el hombre armado disparó a uno de ellos varias veces antes de dispararse a sí mismo. Cuando llegaron los equipos SWAT, él estaba muerto. El sargento del sheriff que recibió un disparo más tarde murió en el hospital. Según KTLA, el autor de la masacre tenía 29 años y se supo que era un ex marine. La policía aún tiene que identificar su motivo o liberar su nombre.

Hablamos de un país con una sociedad radicalizada en el consumo de armas como si fuera parte del fast food originario. Cabe recordar que en las elecciones de esta semana, Ted Cruz fue elegido por segunda vez como gobernador de Texas.

Este tiroteo masivo lo convierte en el segundo más letal en los Estados Unidos desde que 17 compañeros y maestros fueron asesinados a tiros en una escuela de Parkland, Florida, hace nueve meses. También se produce dos semanas después de que un hombre armado mató a 11 personas en una sinagoga en Pittsburgh. A su vez, se da en un contexto de violencia extrema con envio de bombas por correo por parte de fanáticos de Trump a sus opositores que incluyó a demócratas como Bill Clinton o Robert De Niro y cartas bomba a la CNN.

En un contexto de extremas derechas tomando el poder político en todo el mundo incluído Latinoamérica con Brasil sumergido en un tropicalismo pentecostal donde la violencia y las fake news vuelven a estar por arriba de cualquier forma de diálogo, todo parece ir hacia un caos de carga virtual y odio, lugares comunes de James Cameron y Tarantino para sus obras maestras que dicen tanto sobre lo que nos pasa y seguirá pasando.