A días de haberse estrenado la temporada 3 de la serie ‘Narcos’, la noticia del asesinato de uno de los productores de la serie, encargado de ver locaciones, en un barrio mexicano, pone por primera vez a Netflix a la altura de las circunstancias del personaje que desde 2015 se encarga de retratar.

El gerente de locaciones de la serie, Carlos Muñoz Portal, fue asesinado a tiros mientras buscaba lugares de rodaje para la próxima temporada. Según los últimos informes, un amigo de Portal dijo que había conducido a Temascalapa en el centro de México para tomar fotografías del lugar para Netflix. Su cuerpo fue encontrado en su coche en un camino rural. El explorador de locaciones había trabajado antes en peliculas y series para la industria de los Estados Unidos que habían filmado en México, incluyendo la franquicia Fast and Furious , Man on Fire y Apocalypto.

Por su parte, Netflix manifestó en un comunicado cierta distancia con los hechos. “Somos conscientes de la muerte de Carlos Muñoz Portal, un respetado director de locaciones, y ofrecemos nuestras condolencias a sus familiares. Los hechos siguen siendo desconocidos ya que las autoridades siguen investigando lo que sucedió”.

Narcos cuenta la carrera meteórica de Pablo Escobar, su familia y cómo fue armando su red social propia con el cártel de cocaína que supo ser el más grande del mundo en facturación y con más llegada a Estados Unidos, el país que lo terminó matando y el mismo que ahora lo homenajea sin parar.

La tercera temporada, ya disponible en Netflix a partir de septiembre, se lleva a cabo después de la caída de Escobar, y cobra un protagonismo especial la DEA con el Cártel de Cali. Los planes para la cuarta temporada eran mover la filmación de Colombia a México.

Un amigo de Portal, quien quiso permanecer anónimo, también dijo que su aparición en la pequeña zona rural, al noreste del estado mexicano, pudo haber sido motivo de alarma entre los habitantes locales. “Tal vez creyeron que estaba recogiendo información y empezaron a perseguirlo en un auto”. Las autoridades hasta el momento tienen pistas limitadas sobre testigos o información sobre los eventos que llevaron a ese final, aunque todo sucede en un país donde solo en mayo hubo 2,186 asesinatos registrados en un nuevo récord desde que comenzaron los registros hace 20 años. 

A Juan Pablo Escobar, el hijo de Pablo que antes se hacía llamar Sebastián Marroquín por cuestiones de seguridad, le preguntaron cuál era su visión sobre Narcos: “En mi página de Facebook publiqué un artículo que leyeron más de un millón de personas en todo el mundo. En el libro In Fraganti he dedicado un capítulo entero a describir no sólo sus 28 errores sino también sobre otras series que glorifican la actividad criminal de mi padre, que cultivan e instalan en los jóvenes el deseo de ser narcos, una especie de “súper héroes” del bajo mundo. Lo que allí se cuenta no es lo que allí vivimos. La versión de Netflix es la visión de los Estados Unidos. La de la serie de Caracol (El patrón del mal), responde mucho más a la versión local. Hay una innegable intencionalidad política en ambas. Menos mal quedan mis dos libros para desmentirlos. Pero sobre todo para que cuidemos el verdadero y legítimo mensaje que debemos heredar de esta historia, y en eso yo le agradezco a mi padre por habernos mostrado a todos el camino que no debemos recorrer. A mi hijo la historia de su abuelo se la cuento yo, no Netflix ni mucho menos Caracol TV”.

Luego de enterarse de la noticia del crimen del productor de la serie, también salió a hablar el hermano de Pablo, ex jefe de sicarios del Cártel de Medellín que además está en juicio con el servicio de streaming por los derechos de la serie, exigiéndole a Netflix un pago de mil millones de dólares por ser él dueño del nombre de su hermano Pablo para ser usado en producciones biográficas. “Si no recibimos el pago, cerraremos su pequeño show. Yo no juego con esta gente de Sillicon Valley (!). Ellos tienen sus teléfonos y sus productos bonitos, pero no saben de la vida y nunca se atreverían a sobrevivir en la selva de Medellín o Colombia. Yo he hecho eso. Sus madres deberían haberlos dejado en el vientre. Eso es lo que le decimos a gente como esta si viene a Colombia”.

En una entrevista con The Hollywood Reporter, Roberto De Jesus Escobar Gaviria, hoy con 71 años, se refirió al productor abatido en México: “Necesitas eliminar todas las amenazas. Si no tienes inteligencia, debes usar armas. En este caso, Netflix debió poner sicarios a su gente como seguridad”. En ese sentido, recordó una anécdota con su hermano cuando estaba siendo perseguido por la policía en plena selva. “Yo tenía una bolsa con USD 2 millones. El Ejército estaba buscándonos y, de repente, nos están disparando. Pablo y yo, junto con unos agentes de seguridad, empezamos a correr hacia un canal de agua y nadamos. Todo fue hecho sin armas”, contó, destacando la importancia de conocer el terreno.

La historia de Netflix parece corta pero comenzó el 29 de agosto de 1997, como una especie de Blockbuster de videos que se enviaban por correo, que apuntaban a los consumidores que estaban muy molestos por las multas que ponia esa empresa por los atrasos en la devolución. En 2007, Netflix había enviado más de mil millones de DVD; la empresa era rentable y crecía. Pero, como todos ya sabemos, el objetivo de Netflix, era convertirse en una empresa como HBO que transforme la industria del entretenimiento.

Ese objetivo vaya si se ha logrado. El momento decisivo fue posiblemente en 2013, cuando salió la primera producción original, House of Cards , que se convirtió en un éxito comercial y crítico. Luego vino Breaking Bad que en realidad no era producción propia sino su primer gran joya como distribuidor y que lo metía de lleno en las historias narcos con un altísimo nivel narrativo.

En abril de este año, Netflix, ya plantado como el nuevo santo traficante del streaming, reveló que sus usuarios habían pasado más de medio billón de horas viendo las películas de Adam Sandler.