Uno de los poderes de la tecnología reside en su capacidad para generar confusión.  Después de mantener su identidad en secreto durante más de un año, la creadora de Shudu, el fotógrafo y artista digital que pasa sus días en Londres, Cameron-James Wilson (28), reveló en estos días la verdad luego de que la gente cuestionara si era “demasiado perfecta para ser real”. Su biografía de Instagram, que antes decía “¿quién es ella?”, ahora se ha actualizado a “La primera supermodelo digital del mundo”.

El punto es que realmente estoy haciendo algo que amo. Me encanta la tecnología, las películas de ciencia ficción, juegos, películas de CGI como Final Fantasy, Shudu es simplemente todo lo que me apasiona. Ella personifica las mejores partes de las cosas que me inspiran. A pesar de que su propósito ha cambiado desde que la creé, lo que comenzó siendo la imagen personal de la mujer más bella que podía imaginar se ha convertido en algo poderoso para mucha gente. Mucho de lo que vemos en los medios está tratando de ser menos real, con filtros y maquillaje. Shudu viene de otro lado, es una fantasía que trata de abrirse paso en la realidad y tengo planes de ayudarla a hacerlo. Me encantaría verla interactuar más con la gente“.

En términos técnicos, Shudu es un producto de CGI (del inglés Computer-generated imagery), gráficos generados por computadora 3D utilizados para crear efectos especiales en películas y televisión. Inspirada en una mujer de una tribu africana y en una muñeca Barbie, llamada Princess of South Africa, junto con modelos como Duckie Thot, Shudu se ha convertido en la primera modelo virtual de la historia. Sin embargo, su figura en las redes y ahora en la moda plantea un polémico debate. La artista británica afirma que su proyecto tiene como objetivo difundir el mensaje de empoderamiento e inclusión. Pero parece estar generando todo lo contrario.

Con su piel negra impecable, extremidades largas y cuenta de Instagram finamente curada, ha estado generando turbulencias en línea durante meses, especialmente después de que Fenty Beauty (la línea cosmética de Rihanna) publicara una foto de su “modelo” con su lápiz de labios Saw-C, lo que provocó que su perfil se disparara.

Esto también disparó una ola de haters y comentarios adversos de gente que cree que Shudu representa mucho más que el proyecto de arte digital de una mujer. Primero, la noticia de su inexistencia y de que es una creación fake en 3D ha desencadenado una reacción con personas que señalan el hecho de ser una mujer negra creada por una mujer blanca occidental. También apuntan a los contratos generados por Shudo en lugar de un modelo negro real, un grupo demográfico que de por sí permanece subrepresentado en las industrias de la moda y la belleza.

Una fotógrafa blanca descubrió una forma de sacar provecho de las mujeres negras sin tener que pagar nada. Una prueba más de que nuestro sistema económico está construido sobre las bases del racismo y la misoginia. Esto es problemático, en lugar de contratar un modelo negro, el fotógrafo creó uno. ¿Es tan difícil pagarles a las mujeres negras? También muestra la cantidad de piel oscura que todavía está siendo exotizada por los medios“, resumía un usuario en Twitter.

Por mucho que aprecio el arte, detesto el hecho de que la piel oscura finalmente se vea glamorizada por los medios dominantes, una persona blanca encuentra una forma de comercializarla y capitalizarla. La piel negra no es una tendencia. La piel negra no es un juguete #Shudu #FreeShudu“, expresaba otro.

Además de Shudu, le dio forma a otro supermodelo negro en 3D llamado Nfon (con quien aparece en la imagen de portada de este post), pero cuya cuenta de Instagram parece haber sido desactivada.

Pero Wilson se defendió hablando con la prensa y hasta contestando los comentarios destacados en el Instagram de Shudu: “jw.photo @anyae_alia Nadie me pagó para hacer lo que hago, soy yo quien crea una imagen de la misma manera que lo haría un pintor o un ilustrador. Utilizo mi fotografía para trabajar con modelos negros, pero cuando no estoy filmando y tengo tiempo libre, también quiero poder expresar mi creatividad. Mi objetivo es tener mi propia novela gráfica de ciencia ficción y Shudu es lo que necesitiba“.

Aunque el futuro se ve más oscuro que la piel de sus modelos, Wilson piensa que ya tiene entre sus manos un personaje con la carga virtual necesaria para bancarse mucho tiempo más en Internet y fuera de ella. “Creo que hay muchas aplicaciones para 3D, pero no creo que 5 años sean suficientes para ver cambios reales, aunque habrá grandes avances. Queremos seguir esta historia y siento que solo porque se crea un personaje, no lo hace menos cautivador. Me encantaría imaginar dónde estará Shudu en 5 años, pero de alguna manera sigo a donde me lleva. Con cada imagen que publico nunca sé cómo puede ser la reacción, pero me encantaría verla como una obra de arte en muchas formas diferentes”.