Por Sofia Mishukix — @mishukix

Mi viaje comienza en Madrid, busco la Triumph Bonneville en el concesionario, y casi sin escalas voy a descansar ya que al otro día me esperan 500 km hasta Biarritz, ciudad costera a orillas del Mar Cantábrico, en el sur de Francia.

Me acompañan amigos y pilotos españoles y los grandes fotógrafos Alberto Garcia-Alix y Luis de las Alas. Compañeros de ruta de lujo, con gran experiencia en estas bellísimas rutas de montañas, praderas, molinos y magia.

Llegamos a Biarritz, una ciudad de ensueño, perdiéndonos entre sus callecitas angostas, llenas de flores, que se van poblando de motos y motociclistas de todas partes de Europa, que vienen especialmente a vivir la intensidad y la pasión de esta gran familia que es Wheels and Waves.

El evento dura 4 días, de jueves a domingo y se realiza tanto en la ciudad, donde es la concentración de todas las motos como en otras ciudades cercanas. Así que cada día se disfruta la ruta, distintos paisajes, mar, ciudades y distintos eventos de motos, surf, arte, música y skate.

Este año Wheels and Waves cuenta con la presencia de dos estrellas, los increíbles y talentosos Shinya Kimura y Toshi “Cheetah” Osawa, representantes top de la cultura custom japonesa y también del gran piloto de Indian y fotógrafo Dimitri Coste.

La primer mañana, en un día que comienza gris, vamos trepando con las motos, desde Biarritz hasta el Monte Jaizkibel, en Hondarribia, España y nos recibe un escenario mágico: montañas, pinos, verdes praderas, ovejas y ponys, de fondo el mar Cantábrico, una pequeña ruta transformada en pista atravesando este entorno, y los caballos metálicos preparándose para correr.

Rugido de motores, ansiedad, nervios, decenas de idiomas que se entremezclan, la bella sonrisa de toda la gente, y el sol que va asomando como un buen augurio.

Punk´s Peak es una carrera de 400 metros de a dos motos cada vez. Todos esperan su turno, y al escuchar el disparo del revólver, las motos se lanzan a todo gas, compiten, dejan todo en esa pequeña e intensa pista y el público enloquece.

El segundo día está dedicado al enduro. Estamos en Saint Pee-sur Nivelle, Aquitaine, Francia y la carrera se denomina Deus Swank Rally, inspirada en las viejas carreras de motocross y auspiciada por Deus Ex Machina.

El circuito está totalmente embarrado y el día lluvioso, pero lo disfrutamos como si el mal clima no importase. Van pasando BMW, Husqvarna, Honda, Yamaha, KTM, y con alegría me encuentro con amigos argentinos, los únicos participantes de nuestro país.

Entre risas, deliciosa comida francesa, cervezas, camaradería y todos casi totalmente embarrados, disfruto, hago amigos, a veces sin entender los idiomas, pero siempre una sonrisa y compartir la misma pasión acerca a las personas.

Y llega el sábado y el evento final. El sol me recibe con calidez en el Hipódromo de San Sebastián, España, y la carrera de Flat Track “El Rollo” despliega todo su colorido. Ese mismo día también disfruté de “La Copita”, creada por David Borras de “El Solitario”, es una loca carrera para pequeñas cafe racer de 50 cc y con una temática divertida y excéntrica: la leyenda del Heavy Metal.

Cae la tarde y el sol acompaña hasta cerca de las 21, ya que estamos en verano, la gente no quiere irse, y se vive un clima de alegría y fiesta. Así despido a Wheels and Waves 2018.

Si hay ganadores o perdedores, eso no es importante, ya que el espíritu es la unión, la pasión, el sentirse parte de esta gran familia, y mi deseo es que vuelva junio para volar del frío invierno austral y volver a vivir la calidez y la magia de Wheels and Waves.

Previous articleVOY A LUCHAR PARA QUE MIS IMÁGENES PERMANEZCAN EN EL TIEMPO
Next articleA SPACEY ODYSSEY
REGIA MAG
REGIA está compuesta por secciones cuidadosamente confeccionadas, con contenidos nuevos, seleccionados con rigurosidad y agrupados de manera clara y sólida. La visión editorial, más sofisticada y vanguardista, convive con el criterio estético y la curaduría que ya nos caracteriza como un medio transgresor y de culto.