«Abbey Road» cincuenta años después parece ser el Opus Final perfecto, para la banda que definió para siempre la cultura moderna musical de mediados del siglo XX hasta el presente.

Dentro de las millones de miradas alrededor del último álbum grabado por los Fab four, la más fuerte parecería ser como una especie de sensación de final de época, que es sobrellevada y superada con un arte atemporal, moderno y clásico a la vez.

Pero hay detalles claves y sumamente importantes a tener en cuenta, a la hora de comprender las condiciones de producción que lo hicieron posible.

1. El retorno de George Martin, figura clave en el diseño y concepto sonoro de la banda, luego de su partida por diferentes disputas durante las sesiones de Let it be.

La capacidad del quinto Beatle, para imponer su mirada a la par de los cuatro músicos, y también para abrazar la visión de obra que desde hacía casi un lustro motivaba Paul McCartney.

De esta manera entre Martin y McCartney, lograban que el talento de Harrison, la vanguardia artística de Lennon y la calidez y espontaneidad de Ringo Star, queden perfectamente unidas para lograr que, de ideas simples, surja un gran Leid Motiv conceptual.

Así trabajaron desde Rubber Soul en adelante, pasando por Revolver, Sgt. Pepper, Magical Mistery Tour o The Beatles (aka White Album).

2. La banda pudo grabar por primera vez en 8 pistas en el estudio, ya que el máximo de pistas para poder grabar hasta ese entonces que poseían era de apenas cuatro pistas.

3. Para comprender «Abbey Road» es clave comprender el presente musical de aquel entonces de George Harrison.

George ya estaba por ese entonces al mismo nivel compositivo de Lennon y McCartney, logrando el respeto de sus pares por primera vez, y la plena atención de George Martin, quién siempre ponía en duda algunas de sus composiciones.

El caso más paradigmático, es cuando en Revolver se le da la posibilidad de que una canción suya abra el disco, y cuando se le pide grabar el solo de Taxman, los nervios lo traicionaron y tuvo que ceder el solo a McCartney.

Paul en solo un par de horas, logró crear el primer solo de Acid rock de la banda, que Harrison no pudo plasmar. Incluso él afirmó en su momento: «Paul lo hizo genial, incluso le dió una suerte de atmósfera oriental que había intentado hacer y no pude«.

Harrison, venia acumulando numerosas canciones propias desde finales de 1967, que luego iba a editar en el para muchos mejor disco solista de un Beatle, que es el triple Lp, All things must pass, e incluso canciones como While My guitar Gently Weeps, Long, Long, Long y Savoy Truffle, en The White Album ya dan que hablar.

Something y Here Comes the Sun, llevan el respeto y reconocimiento por George a otro nivel, con las dos canciones más populares que tuvo “Abbey Road”

Incluso estos temas, hicieron que personajes famosos como Fran Sinatra, digan erradamente «que la mejor canción de Lennon/McCartney es Something».

Por otro lado, luego de su interés por la música oriental, Harrison tuvo un período donde experimentó con las nuevas tecnologías de ese entonces. Meses antes de Abbey Road, había editado su segundo disco solista Electronic Sound, en donde se pone al tanto de los sonidos de vanguardia que estaban surgiendo en Alemania, especialmente de artistas como Amonn Duhl o Floh de Cologne.

A la par de esto, introduce el sintetizador Moog para las grabaciones del disco, instrumento que tiene un papel central en muchos de los efectos y arreglos que atraviesan las canciones de Abbey Road.

4. El aparato de producción se complementa con el regreso de Geoff Emerick, quién también se había retirado de la producción de Let It Be por diferencias con la banda y era un hábil ingeniero de sonido.

Geoff trabajaba con la banda desde Revolver y había aportado numerosos recursos innovadores especialmente en lo que se refiere al tratamiento de las voces.

Cuando uno escucha Abbey Road, parece oír el cierre perfecto a toda la carrera musical de la banda. Es simplemente y no tanto el disco más conceptual, y moderno de toda historia de la década de los 60.

Es un homenaje al rythm and blues en parte, con ciertas dosis de vanguardia sonora por otra, y que será recordado popularmente por los himnos imbatibles de las canciones de Harrison y especialmente por como de un concepto tan simple como el medley llevan su música a un lugar original, épico, emotivo y futurista.

Al natural proceso de rythm and blues (Come Together, Oh Darling, Polythene Pam), y canciones pop (Here comes the sun, Something), le suman vanguardia (con esa especie de doom rock que es (I Want you She´s so Heavy), y ópera rock con Because, Sun King. Canciones que sientan ideas bases de producción que van a ser muy usadas hasta mitad de los años 70’s.

El medley que en algún sentido, define esa capacidad que tenía la banda, para tomar movimientos de vanguardia y a partir de su talento hacerlos universales. Please, Please Me (pone al tanto al mundo del legado que había sembrando Buddy Holly. Rubber Soul (pone el foco en el Folk americano que venían desarrollando artistas como Bob Dylan y Joan Baez).

Ya con Revolver y Sgt. Pepper, hacen conocer mundialmente la movida de California y también el underground Londinense psicodélico de artistas como Pink Floyd, que recién se estaban desarrollando. Quizá “The White Älbum” sea el Lp mas rupturista y personal de los fab four, con canciones como Revolution N 9 o el primer heavy metal de la historia que resulta Helter Skelter.

En Abbey Road lo que intentan hacer los Beatles, es no tomar referencia alguna de anteriores procesos de grabación, sino todo lo contrario.

La referencia más importante son sus diez años de carrera, especialmente sus inicios, pero adecuándolos al contexto de 1969, con el plus de las nuevas tecnologías y la madurez de casi una década de estar tocando juntos. Orígenes (rock and roll, Rythm and blues) y Presente (inicios de la Ópera rock).

Estos dos universos de pasado y presente se manifiestan claramente en The End con los solos de guitarra de George, Paul y John en ese orden, y el único solo de batería en toda la carrera de Ringo, que en algún sentido anticipa el modus operandi en vivo de las bandas de Hard rock de los 70s, pero que en realidad solo responden acordes del más puro rock´n roll de los 50s. Así llegan al corte piano mediante, con arreglos armónicos vocales que a iban a definir la quintaesencia en la década venidera de bandas como Génesis o Queen.

Mención aparte para la caratula del álbum, que es la más homenajeada en la historia del rock, junto con la de Sgt Pepper e incluso por lo icónico del nombre y la estética, llevo a los estudios Emi a cambiar su nombre original por el de Abbey Road, que mantienen hasta el presente.

El concepto surgió de unos croquis de McCartney, luego de que la idea original de tomar una fotografía de los Paul, Jhon, George y Ringo en el Himalaya se descartará, ya que el disco inicialmente iba a titularse Everest.

Descartada la idea, las fotos para la portada se tomaron en apenas 10 minutos, e icónicamente cierra perfectamente, el desarrollo estético de la banda y de una era: La de los jóvenes entusiastas y fans del rock de los 50s, que transitaron los cambios sexuales, filosóficos, espirituales y culturales de los 60s y que en solo 7 años, eran ya demasiados adultos con menos de 30 año. El pelo largo, barba y pantalones acampanados definieron una estética que sigue estando de moda hasta el día de hoy. Todo en solo siete años y siempre intentando cambiar las cosas a través de su profundo amor por la música.

La portada enmarca y cierra para siempre esa atmósfera de postal de fin época dorada, (no por nada la foto se sacó el 8 de agosto de 1969), exactamente un día antes de los asesinatos del Clan Mason, que concluyen para siempre dentro del mundo cultural de ese entonces, con la era de Paz y Amor.

En síntesis, Abbey Road es el disco que encumbra a George Harrison como un compositor al nivel de la dupla McCartney/ Lennon, el que da las pautas iniciales de modus operandi al futuro rock progresivo y conceptual de los años 70’, el que a través del uso de nuevas tecnologías como el sintetizador Moog, iba a comenzar a delinear la relación jóvenes con la electrónica en el mundo de la música.

Es también el saludo final de una época cuyos cambios culturales tienen efecto hasta el dìía de hoy, pero por sobre todas las cosas, es el cierre de una de las historias más mágicas, emocionantes y profundamente artísticas de una banda de rock que intento cambiar al mundo para siempre, a través de su arte y un intenso amor por la pasiones encontradas que generan los seres humanos. “And in the end, the love you take is equal to the love you make” (The End)

Dedicado a mi abuelo Lolo, por todos esos viernes a la noche de adolescente, que pasamos juntos escuchando vinilos y hablando de los Beatles. Gracias para siempre.