Por @ludmila.guerzoni

La diseñadora Beate Karlsson nacida en Estocolmo, es una de las mentes mas creativas y sin límites, en el calzado hiperrealista.

Sus diseños para la marca ubicada en Florencia, Italia, llamada AVAVAV no deja de romper moldes antiguos en el fashion business.

Inspirada por la libertad de la virtualidad, se propuso empujar el mundo físico y su calzado viral de cuatro dedos que fue el punto de partida para exacerbar lo grotesco en la indumentaria.

Comenzó con zapatos y no se detuvo hasta lograr las botas monstruosas con tacones quilométricos anatómicamente incorrectos que rompen con la expresión tradicional del calzado. Hoy son las más cotizadas por las nuevas generaciones sumando prendas oversize desmedidas haciendo un combo perfecto con su imaginario visual, creando videos en los que sus zapatos cobran vida a través de animaciones con avatares digitales que actúan como modelos.

Las botas  están disponibles en los tonos verde vivo, rojo intenso, violeta metálico, negro y azul. Todas las piezas comparten el mismo espíritu: una producción consciente y sin frenos imaginarios.

 

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida por AVAVAV (@avavav)

La diseñadora afirma: “Ya no estamos en una era digital temprana. Las imágenes de hoy se aceleran entre personas, computadoras y plataformas a un ritmo sin precedentes. Lo que me emociona es ver cómo estas imágenes se manifiestan en la vida real”.

Pero el mundo de diseño 3D no para de dar sus frutos. Hoy Beate Karlsson ha subido un escalón más como era de esperarse y decidió introducirse de pleno en el metaverso a través de una colección de tres botas totalmente disruptivas.

Con respecto a la indumentaria, esta firma emergente y sostenible, con el lema “acá todo puede pasar” se materializa a través de lo que para otras marcas es basura. El resultado: colores brillantes, prints icónicos, una espectacular sastrería con silueta de reloj de arena y los famosos patchwork con telas de las marcas Fendi, Burberry y jacquemus. ¿Como sucede esto? Bastante fácil.

El equipo se dirigió directamente a los contenedores de basura y a los depósitos de material muerto de la ciudad italiana, donde se concentra parte de esas producciones. La creativa Karlsson aclaró: “Al ver esas telas, sentí la necesidad de incluirlas en nuestro lanzamiento. Tenía todos estos géneros de marca registrada de las casas más lujosas de la industria en juego”.

No hay demandas, solo con las etiquetas que describen el ADN de cada pieza: un saco, por ejemplo, es 33% Burberry, 33% Jacquemus y 100% Avavav.

Aplicar la creatividad en la búsqueda del diseño hace que la marca crezca cada día más y siga comprometida con la autenticidad y el diseño 3D, así, llegando al metaverso.