Sí a mencionar, nunca a copiar. No hay tanto Cristóbal, sino más Demna. “Esta colección es más mía”, comentaba. Acaba de desfilar Balenciaga en la que quizá ha sido la presentación más esperada de la semana de la Alta Costura que fue en los salones de la casa Georges V de París.

Aunque tanto antecesor como sucesor, se definan por sus enfoques rupturistas, que los primeros looks de la colección sean más propios de Demna, habla de ese carácter mucho más personal. De hecho, la sucesión de estilismos invierte la línea temporal para arrancar en el futuro y acabar con los inicios del propio Cristóbal Balenciaga. “Empieza en el futuro y luego se hunde en el pasado, en los vestidos Infanta que luego fueron origen de la casa”, explicaba.

 

Gvasalia ha hecho de la goma una de sus piedras angulares: desde la invitación al desfile a los looks, en monos de manga larga, vestidos listados con cuello altos, americanas y trenchs largos. Deformar el cuerpo es una constante en Balenciaga que el diseñador traduce a través de hombreras redondeadas y caderas picudas y un gran detalle como el reloj del vasco convertido en pendientes y collares.

Sigue apostando por el oversize como la mejor estrategia para separar cuerpo y prenda que hoy, define el ADN de la firma. Chaquetas oversize, pantalones anchos o piezas esculturales. Nos deleitó con tocados-casco, con el que se cubría el rostro de las modelos, una colaboración con Mercedes-Benz. Los bolsos, una suerte de altavoz que todos llevaron en la mano, si es que faltaba coronar como una de las mejores temporadas.

Otros diseños como las camisetas, los jerséis XXL y los conjuntos denim, han sido confeccionado con técnicas artesanales y materiales de calidad como los remaches de plata esterlina, elevándolos así a la categoría de haute Couture.

Cabe destacar los vestidos de gala bordados y otros detalles de mangas voluminosas, hombreras marcadas, colas de tul o sisas.

Por otra parte, los abrigos de proporciones descomunales se compensan mediante una lazada que marca cintura y la novedad es que están tejidos, no se usan pieles.

Demna ha llevado el “upcycling” a categoría de alta costura: más de un cuarto de la colección está hecha de materiales reciclados, del cual no se habló mucho, pero es la primera firma que lo hace en Alta Costura.

Varios vestidos de falda colosal han servido de anticipo a un vestido de novia que cierra el desfile un diseño velado que incluía 250 metros de tul con motivos de archivo. Se emplearon 25 tipos de lentejuelas y motivos, 70.000 cristales, 80.000 hojas de plata y 200.000 lentejuelas en un proceso de bordado que llevó más de 7.500 horas de trabajo.

Hubo una sorpresa de celebritys y lo ha hecho contando con un casting de lujo: Kim Kardashian, Nicole Kidman, Dua Lipa o Naomi Campbell han sido algunas de las que han mostrado sus diseños, junto a modelos icónicas como Danielle Slavik, uno de los rostros icónicos de la casa en los años 60.

No faltó nada, estuvo a la altura de una buena colección de Alta Costura.