Primavera cero cada vez que en las noticias aparece y reaparece con más fuerza, como en loop, algún crimen donde la víctima es una mujer. En la última semana al menos cuatro femicidios, dos de ellas menores de 20 años, llegaron a los medios masivos y las redes, en un momento de fuertes denuncias mediáticas contra hombres acusados de abusos de poder.

Raquel Vivanco, presidenta del Observatorio Ahora que sí nos ven, le dijo al diario P12 que los cuatro casos confirmados “se suman a los más de 223 que relevamos durante lo que va de 2019, cifras que son alarmantes porque observamos un recrudecimiento de la violencia”.

Otro dato: el 65 por ciento de las mujeres asesinadas por ser mujeres en el 2019 en la Argentina fueron asesinadas en su propia casa.

Navila Serena Garay, de 15 años y de Chascomús, estaba desaparecida desde el 10 de septiembre y su cuerpo fue hallado enterrado en una casa quinta. La autopsia determinó que tenía al menos 17 golpes en la cabeza, lo que indica una alta carga emotiva, aplicados al parecer con una maza. El detenido por el femicidio es un jardinero, conocido de la víctima y de su familia.

El jardinero le había pedido permiso a la dueña para entrar al lugar “para enterrar a un perro”, confirmó la fiscal del caso, Daniela Bertolettio. Débora, la madre de la Navila, afirmó que el detenido «la acosaba y la llamaba por teléfono continuamente». La mujer calificó a Garay de ser “un abusador, una basura y un pedófilo».

La historia de Vanesa Caro empezó en marzo cuando su ex marido llegó hasta su casa, la roció con alcohol y la prendió fuego delante de sus cuatro hijos. De ahí fue trasladada al hospital Posadas de Lomas de Zamora, con quemaduras en casi todo el cuerpo. Quedó internada grave y allí permaneció hasta este sábado, cuando finalmente falleció.

En Santa Fe, Cecilia Burgadt, de 42 años, enfermera del Hospital Provincial José María Cullen, no llegaba a su casa y una de sus hijas hizo la denuncia. Después de una serie de búsquedas, el cuerpo fue hallado golpeado y maniatado en una casa. La Policía de Santa Fe detuvo a su ex pareja, en cuyo poder fue encontrado un auto Volkswagen Gol que pertenecía a Cecilia.

Cielo López, de 18, de Plottier, en Neuquén, fue encontrada flotando en el río Limay, con las extremidades cortadas. “La muerte violenta de Laura “Cielo” López, de 18 años, borra todos los límites conocidos. No se trata de un femicidio perpetrado en el ámbito doméstico. El río Limay es el telón de fondo de un crimen de género que presenta, otras características. Quienes la lastimaron no sólo desplegaron una crueldad inusitada, sino que quisieron deshacerse de su cuerpo como si fuera un despojo, un objeto descartable, lo basurizaron”, escribió la periodista Laura Loncopan Berti, en el diario Rio Negro.

En los lugares donde ocurrieron la gente salió a las calles, hubo puebladas, fuego y bronca pidiendo justicia y en contra de la red de complicidades y desidia del Estado.

También este mes, el colectivo Actrices Argentinas que irrumpió en escena con el caso de abuso de Thelma Fardín y la denuncia penal contra Juan Darthés por abusarla sexualmente en un hotel de Nicaragua, ahora presentó el caso de la actriz Anahí de la Fuente que denunció por acoso sexual al por entonces director del Centro Cultural San Martín, Diego Pimentel, quien ya no está en ese puesto.

En verdad, se trató de un caso que se hizo público a mitad de este año cuando Anahí perdió su trabajo en el área de comunicación en el Centro Cultural San Martín. Según su testimonio, Pimentel la arrinconaba contra las paredes «como cualquier violento en una discoteca», la besaba en el cuello como si fuera un saludo normal, le hacía “masajes” sin permiso cuando ella estaba sentada en su escritorio. También le infringía dolor. “Me daba miedo, tenía algo medio sado, me retorcía los brazos para atrás como si fuera a esposarme; a mi compañera la agarró del cuello hasta que gritó que la estaba asfixiando, me apretaba la cintura hasta hacerme doler”, le dijo en una nota a Marta Dillon.

Al igual que en el caso de Fardín, los procesos para avanzar contra sus abusadores van para largo. Darthés se fue a vivir a Brasil, donde tiene familia, y la causa se dilató también porque sucedió en Nicaragua.

Frente a todo esto, y con el timing flotante que lo caracteriza, el hombre que en 1986 hizo saltar la banca del Casino de Mar del Plata, ganando cerca de US$ 3 millones, fue trendy en Twitter luego de haber dicho que quería crear «un colectivo de hombres».

Jacobo Winograd se sumó a los que cuestionan al colectivo de Actrices Argentinas que, cabe aclarar no son solo hombres sino que fue muy cuestionado por actrices y otra gente del ambiente artístico vernáculo por no salir a defenderlas frente a situaciones de abuso (Erica Rivas, Valeria Bertucelli y Flor de la V, entre otras).

Winograd arrancó diciendo que tiene respeto por la mujer y que quiere que se acaben los femicidios, pero luego dijo: “Quiero un colectivo de hombres, porque somos iguales que las mujeres; pedimos los mismos derechos que las mujeres, que no los tenemos”.

“Como está el colectivo de mujeres, me gustaría a que a todas las mujeres actrices cool, top, fashion, hablen de Navila, la criatura de 15 años que mataron en Chascomús”, dijo Jacobo. “Son tan mujeres como las actrices”.

Además, apuntó contra las mujeres que banalizan los femicidios por “diez minutos de cámara”.

Por otro lado, cuestionó las denuncias públicas que realiza la agrupación por la posibilidad de perjudicar a un posible inocente. “Estamos en democracia, estamos en libertad, tienen todo el derecho del mundo a denunciar. Ahora, quiero las pruebas contundentes y que se pudra en la cárcel el tipo que le pega a una mujer».