Por Saskia Acuña Kunz (*)

Copenhague, la ciudad que lleva la vanguardia en el diseño. Capital de Dinamarca, con una población urbana de 1.230.728 habitantes, premiada como la capital verde europea.

Copenhague es diseño en todas sus escalas. Es una ciudad que no olvida ningún detalle, un transitar de impresiones y maravillas constantes. Es sumergirse en una obra maestra. La capital de Dinamarca está perfectamente diseñada.

El diseño va desde la trama urbana, incorporando fluidas ciclovías y circuitos para los canales que cruzan la ciudad, bicicletas con nombre y apellido, barcos y lanchas en verano con diseños peculiares que te dejan sin respiración.

El perfecto resultado genera una dinámica constante de estos medios de transporte a una escala muy cercana, lo cual te hace sentir parte del palpitar de la ciudad.

En cuanto a la arquitectura, existe un equilibrio y un contraste muy evidente, pero muy bien logrado, por ende, muy atractivo. En los últimos años hay una tendencia en la arquitectura danesa de diseñar y generar contrastes radicales entre la arquitectura contemporánea y la arquitectura existente. A través de juegos de geometría y materiales. A pesar de esto, la tendencia es conservar ciertas leyes generales para mantener la armonía y respeto con el entorno para lograr esta sintaxis perfecta. Es realmente espectacular, como en vez de contrastarse una a la otra generan lo contrario, se potencian mutuamente. Se revela la historia, el pasar de los años, la capacidad del ser humano de ir mutando sus necesidades y sensibilizando su sentido estético a través de la arquitectura.

Paralelo a lo estético y volviendo al valor que le dan los daneses a la ciudad, cada obra arquitectónica es compensada con espacios públicos de calidad muy potentes. Copenhague es el jardín de los daneses, aquí se hace mucha vida de ciudad en verano.

Un sinfín de detalles que la ciudad va revelando en el recorrido, lo cual te permite disfrutar como espectador y puedas sumergirte en la esencia del diseño nórdico, observando cómo es la vida cotidiana de los daneses.

Infinitas calles de tiendas de diseño. Cada tienda un submundo de arte y diseño, galerías y exposiciones, gente que va y viene que forma parte de esta puesta en escena sobre sus maravillosas bicicletas, otros con sus mascotas, de todas edades, cada persona lleva un look más atractivo que el otro.

Son tantos los estímulos que te van trasladando de una situación a otra situación. Copenhague no dejó de sorprenderme ni hasta el mas mínimo detalle, es realmente la capital para el amante de lo estético.

(*) Saskia es arquitecta. Nació en Chile y actualmente reside en Ibiza.