Una pasarela ubicada en Tokio hiperrealista, donde se presentó la colección de Diesel.

Para definirla en pocas palabras fue: ultra jeneria, alternativa y una porción artesanal.

Los cambios fueron variando de a poco, pero los jeans llegaron en forma: de pantalones, tapados, camperas, trenchs, polleras minis con el logo de la marca con gigantes cinturones y tops con cierres, y ahí comenzamos a ver los cargos que también estaban en cuero, algunos chupines, pero los rectos, gastados y casi rotos en la cintura con cortes también se presentaron. Los mamelucos no podían faltar, azul y amarillo, de esta manera, aumentando los colores en la pasarela a un tempo debido.

Los tejidos fueron bastante protagonistas, les brindó color a las pasarelas, en sweaters, buzos, muchas capuchas y uno de los outfits más destacados es el tapado en rosa súper overzide con medias pantis amarillas, mini de jean con el logo, zapatos bajos en punta como también unas zapatillas y texanas.

El pelo hacia atrás con un make-up presente como delineados en negro sutiles o sombras de colores metalizadas en los hombres. En otros cambios pudimos ver las raíces de las cabelleras teñidas de diferentes colores.

En la pasarela hubo variedad y no faltó tres outfits monocromáticos en azul, amarillo y fucsia, donde las modelos estaban todas pintadas con el mismo color y las mini bags estilo 2000.

Hubo conjuntos de cuero de pantalones y chaquetas abiertas con camisas de jean por debajo.
Glenn Martens, el director creativo de la marca, ofreció una apertura, para diferentes estilos y hace mucho no pasaba en su pasarela.