¿Y si la luz nunca vuelve a ser como antes? A horas de que la oscuridad nos invada, cuando llegue el eclipse la naturaleza se ralentizará, un miedo irracional invadirá todo ante lo inusual de la experiencia. En esa penumbra, en esa reducción de la intensidad de luz progresiva en pleno día, la temperatura baja de forma abrupta, los ritmos se congelan ante un fenómeno que mantiene la dosis de incertidumbre.

Todo se verá interrumpido por una serie de acontecimientos anormales: los teléfonos inteligentes dejarán de funcionar, se apagará Internet, las cosas realmente se salen de los rieles.

Pero en el fondo lo que hay son eclipses personales, periódicos, sucesivos, intermitentes. Eclipses que tanto pueden derivarse del estado emocional puntual como del estado constante de insatisfacción. Según el Dr. en psiquiatría Carlos Faraday, «el sol que ilumina nuestra vida también es un astro que se oscurece y se eclipsa al ritmo de sus sensaciones. Toda la naturaleza psíquica del hombre entrará en su eclipse particular, parálisis de movimientos, teléfonos que no se atienden».

Pero, ¿por qué afecta los estados de ánimo, por qué un eclipse puede provocar alteraciones en los animales y transformaciones en las plantas? La respuesta a todo esto parece hallarse entre la mercancía y el amuleto.

Las interconexiones evocadas por el Dr Faraday sacan la lógica de la apofenia, un término psiquiátrico que describe la tendencia a percibir conexiones significativas entre cosas o patrones no relacionados en la información aleatoria. El ensamblaje resultante se basa eternamente en la suerte y responde a inmanencia de los otros elementos del espacio.

Un paisaje sonoro similar a un trance colgará en el aire este martes, los niveles de oxígeno se elevarán a medida que las luces se rompen ocasionalmente en patrones parpadeantes. En paralelo con el cosmos que está fuera del alcance de los seres humanos, por ejemplo, los agujeros negros que están a 53 millones de años luz de distancia, será latente y todo girará en torno a la relación que tenemos los habitantes de la tierra con las estrellas en momentos donde estamos tan pendientes de un like o de compartir lo que estamos haciendo con desconocidos.

Allí también estarán los medios de todo el mundo y la NASA haciendo del streaming la danza de la fortuna, copando la parada satelital y el cielo estrellado, aguardando hasta que la exposición esté sumergida en la penumbra. Un eclipse, uno de los fenómenos más simbólicos de nuestro universo, merece ser recordado.

Sandra Massoni es doctora en Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Rosario. «Un eclipse no es un espectáculo simple, ya que no se consigue apreciarlo si no es también reconociendo la particular relación que consiguen entablar la luz y la oscuridad por un fugaz momento. La cuestión requiere entonces atender a un cierto ritmo: se necesita oscuridad para ver la luz y luz para ver la oscuridad, tal como ocurre con todos los opuestos. Pero –y aquí está la figura que quiero enfatizar– es el movimiento, en este caso el de los astros, el que nos permite «ver» la existencia de otro registro: el del sistema solar. Esa relación inusual, ese vínculo especial de la luz y la oscuridad sobre la luna, lo trastoca todo, porque hace evidente a nuestra vista la existencia de dimensiones que no vemos habitualmente. Hay un planeta que hace sombra sobre la luna. Y al correrse la tiniebla en el eclipse, este movimiento nos ilumina, nos ayuda, nos acompaña, nos empuja a asomarnos a otro espacio. Lo hace porque a su manera ese movimiento logra hablarnos de algo más allá que no era evidente; esa acción pone en contacto planos distintos y nos plantea un misterio, un enigma. Una inteligibilidad, algo que resolver».

Valeria Birch, consultora de sueño de la UNR, dice que «todo tiene que ver con tus ritmos circadianos. Cuando trabajamos con familias, hablamos extensamente sobre los ritmos circadianos y su importancia para establecer un sueño fácil, prolongado y reparador. Según el Instituto Nacional de Ciencias de la Medicina General, los ritmos circadianos son cambios físicos, mentales y de comportamiento que siguen un ciclo diario. Responden principalmente a la luz y la oscuridad en el entorno de un organismo. Dormir por la noche y estar despierto durante el día es un ejemplo de un ritmo circadiano relacionado con la luz. Los factores naturales dentro del cuerpo producen ritmos circadianos. Sin embargo, las señales del entorno también les afectan. La señal principal que influye en los ritmos circadianos es la luz del día. Cambiar los ciclos de luz-oscuridad puede acelerar, ralentizar o restablecer los relojes biológicos, así como los ritmos circadianos».

El sol situado en el abismo. Todos los meses transcurren noches de luna nueva pero sólo cada seis meses la órbita de la luna se alinea exactamente con el plano de la elíptica -inclinada unos 5 grados?-?y se ubica justo entre la Tierra y el Sol para generar estos fenómenos. Debido a la rotación de la Tierra, la sombra del eclipse se desplaza de oeste a este y forma franjas por donde se hará visible. La banda de oscurecimiento esta vez será en Argentina e irá desde el sur de San Juan, La Rioja, norte de San Luis, centro de Córdoba, sur de Santa Fe y norte de Buenos Aires. Comenzará alrededor de las 16.25 hs y durará hasta las 18.45 hs. El máximo se podrá ver entre las 17.30 hs y las 17.45 hs.

Durante estos días, debemos estar atentos a los acontecimientos que se sucedan, para revisar nuestras emocionales mas básicas y a trascender los sentimientos infantiles que creíamos superados o que habíamos ocultado, para alcanzar niveles de compromiso afectivo más maduros. Según la astróloga Beatriz Leveratto, «hay algunos signos que se verán más afectados por este eclipse y serán fundamentalmente los cuatro cardinales: Aries, Cáncer, Libra y Capricornio. Si observamos la carta natal de Argentina, el eclipse del 2 de julio se hará justo sobre el planeta Venus -regente del ascendente en Libra del mapa astral del país-. Venus se asocia al amor y a la seducción pero también a las alianzas, los vínculos y los acuerdos. Es posible que este eclipse active una particular tensión vincular que pondrá a prueba la fortaleza o voracidad de cada una de las alianzas conformadas en estos tiempos pre-electorales. Todo esto tendrá consecuencias durante los siguientes seis meses».

La tarotista Susana Palmer aconseja tener cuidados extremos durante ese día y la semana del eclipse. «La oscuridad se impone. Endovenoso. Pensemos en los Aztecas. En los ríos difíciles de Córdoba en los cuales durante el eclipse sus aguas se pondrán calmas. Pero puede interpretarse como la calma que antecede la tempestad. Tendremos que tener más cuidado, todo estará movilizado, es recomendable para los que pueden no salir de sus casas y evitar todo tipo de contacto».

Los eclipses son un privilegio a nivel galáctico. No sabemos de otro planeta que tenga un satélite del mismo tamaño visual que su estrella. Es una gran casualidad que la luna tape algo así como el 99% del sol. Como la luna se aleja de la tierra unos metros por año, va a llegar un día donde los eclipses no existan más.

La fotografía ha dependido del sol desde su inicio: los principios de la cámara oscura se descubrieron como resultado de los intentos de observar los eclipses solares, y la palabra fotografía en sí significa escribir con luz. Los primeros inventores y profesionales se referían a los procesos fotográficos como la heliografía (dibujo solar) y las imágenes solares. “El sol es una parte tan fundamental de la fotografía y de nuestra vida cotidiana, pero ha demostrado ser un tema muy difícil de capturar con una cámara”, dice Justina, fotógrafa freelancer que estará presente en el pequeño paraje Mascasín del Departamento Rosario Vera Peñaloza, ubicado a 277 kilómetros de La Rioja capital, que es uno de los 3 puntos de Sudamérica que será un escenario privilegiado para ver en su totalidad el eclipse de sol del 2 de julio próximo, fenómeno que se registrará entre las 16, 28 y las 17,43 de ese día.

En Argentina, situada en el mismísimo abismo del sur del planeta, hay sensaciones encontradas. Por un lado, todas las reservas hoteleras están agotadas en los pueblos de San Juan y Córdoba donde será el epicentro de total oscuridad. Por el otro, la vida ordinaria parece ganarle al universo cósmico. Así lo siente Juan Carlos Valencia, un vecino de Jáchal, en San Juan. «En otros países la gente viaja kilómetros para verlo, pero a todos los amigos y familiares a los que les pregunto les da igual. Que tienen quilombos en casa, que ni saben qué día es, que igual se asoman por la ventana. Son unas horas, un puto día, no es un mes de vacaciones».

Mariana, una instagramer que vive en Mendoza, está de ese lado. «A quien se le ocurre hacer un eclipse un dia de semana a la tarde? Asi no lo va a ver nadie.. que lo hagan un fin de semana de noche asi mas gente puede verlo. Que lo pongan en plataformas on demand».

También la presencia de los medios ayuda para muchos que no pueden ir, como es el caso de Paula, una surfer que vive a dos cuadras de la cárcel de Batán en Mar del Plata. «No hace falta, va a estar todo el dia en vivo en TN, C5N, Cronica, etc.. si con el eclipse yankee ‘el eclipse del siglo’ estuvieron transmitiendo todos en vivo, imagino que para este harán como mínimo algo similar».

A esta corriente se suman relatos más pesimistas aún. «Se va a nublar. Siempre se nubla para cualquier evento cósmico. No se, capaz que yo soy ciego, pero cada vez que dicen que va a haber eclipse, lluvia de estrellas, luna de arcoiris y todas esas cosas, nunca puedo ver un carajo. La única excepción fue la luna roja y no fue la gran cosa. Ya ni me gasto. No es por mala onda. Me gustan mucho las cosas así, eclipses, lluvia de meteoritos, la proximidad de marte, etc. Siempre se nubla», dice Axel, paseador de perros de Puerto Madero, en un mensaje que dejó en el programa del Negro Oro en Radio 10.

Otros comentarios durante el programa del Negro Oro también enfrentados por el eclipse, giraron en torno al sexo y a la mente. «No viajo 10 km para ponerla mira si voy a viajar 100 para ver un eclipse». «Cuando más quilombos tenés es cuando más necesitás despejar un poco la mente».

Durante el último eclipse solar total, las abejas dejaron de zumbar. Aproximadamente cada año y medio tiene lugar un eclipse solar en la Tierra, y su visibilidad suele darse solo en zonas remotas del planeta. La Nasa calcula que, por esta alineación, el tiro gravitatorio del combo Sol-Luna genera una reducción de peso de 48 gramos en una persona de 80 kilos.

Rihanna y Robert Downey Jr. ya están en un campamento en el desierto de Atacama, en Chile, para observarlo aún más de cerca.

El negocio de los anteojos para ver el eclipse es otro de los puntos oscuros. Trascendió que una empresa satélite del Corcho Rodriguez estuvo detrás de la compra de 5 millones de anteojos especiales para ver el evento cósmico.

«Tengo un ojo con un punto ciego por ver un eclipse parcial cuando era chico. Desinformado y mal equipado. Es muy jodido. En el momento no me di cuenta, pero me levanté a la mañana siguiente con el ojo rojo todo hinchado y no veía nada. Me lo hice ver, pero el daño era irreversible. Con el Paso de los días fue volviendo a la normalidad pero el punto ciego sigue ahí», dijo Rafaella, otra de las oyentes del programa del Negro Oro.

«Es una cantidad de energía increíble que, al ingresar por nuestra pupila quema la retina. Hay que tener muchísimo cuidado porque se puede volver muy peligroso. Ignorar estas recomendaciones, incluso, podría producir lesiones oculares muy graves e incluso ceguera», advierte Diego Bagú, astrónomo y director del Planetario de la Universidad Nacional de La Plata.

En los días previos, en Reddit, vienen denunciando como no podría ser de otra manera, una serie de estafas con la venta de anteojos en Mercado Libre.