En el Amazonas hace rato que se respira sangre. La crisis ambiental con deforestación récord, los cárteles narcos, la búsqueda de oro y la vida cotidiana de las comunidades que la habitan, fueron el punto de inflexión para la investigación de Tommaso Protti sobre la vida social en la devastada Amazonía brasileña. 

El Amazonas dominó la portada de casi todos los medios de comunicación el mes pasado después de que cientos de incendios se comieran gran parte de la selva tropical más grande del mundo.

Las comparaciones son odiosas pero sirven para darle magnitud al desastre. En Brasil, que posee el 60% de selva, los incendios en el bioma amazónico aumentaron un 42% en los primeros nueve meses de 2019, en comparación con el mismo período del año pasado. Los incendios en los territorios indígenas superaron eso, más del doble en el período de enero a septiembre de este año en comparación con 2018.

El fotógrafo Tommaso Protti, acompañado por el periodista Sam Cowie, viajó a la Amazonía brasileña para cubrir la vida cotidiana de las personas que viven en la zona. Con el apoyo del Premio de Fotoperiodismo Carmignac al proyecto, Protti fue galardonado con la décima edición del Premio Carmignac dedicado a la Amazonía con el premio de 50.000 euros, que le permitió llevar a cabo su proyecto durante 6 meses.

Pero su trabajo le llevó cinco años y se mete con la intensa violencia que enfrentan las comunidades indígenas en la Amazonía, así como las festividades religiosas, la militarización tierra adentro y la urbanización progresiva.

El Premio al Fotoperiodismo Carmignac financia anualmente la producción de un documental fotográfico de investigación sobre violaciones de derechos humanos y cuestiones geoestratégicas en el mundo.

Desde que el presidente Jair Bolsonaro asumió el cargo, la violencia y el desprecio contra las comunidades indígenas fue en aumento. El oro continúa atrayendo a los empresarios a la selva amazónica.

«Todos los territorios indígenas que visité han sido invadidos de alguna manera por madereros ilegales y mineros salvajes, y la gente ha muerto», dijo.

“Las declaraciones de este nuevo gobierno han contribuido a crear un clima de odio hacia las comunidades indígenas, los activistas ambientales y los campesinos sin tierra. Se perciben cada vez más como barreras para el desarrollo. Desafortunadamente, en la gran mayoría de la población que vive en la región existe la idea de que la naturaleza no está en peligro, que hay mucho y, sobre todo, que tienen derecho a explotarla y modernizarla. Los mensajes de Bolsonaro sobre una Amazonia abierta al comercio han exacerbado esta visión que legitima a quienes actúan ilegalmente”.

El fotógrafo italiano visitó por primera vez el Amazonas en 2014 para cubrir los impactos ambientales de la represa de Belo Monte, un proyecto controvertido que amenazaba con desplazar a 20.000 personas e inundar grandes partes de las tierras indígenas de la selva tropical.

© Tommaso Protti para Fondation Carmignac
© Tommaso Protti para Fondation Carmignac
© Tommaso Protti para Fondation Carmignac
© Tommaso Protti para Fondation Carmignac
© Tommaso Protti para Fondation Carmignac
© Tommaso Protti para Fondation Carmignac

En el lapso de esos años, documentó la industria de la extracción de oro, un sector que contribuye a la deforestación, la contaminación y la invasión descontrolada de tierras indígenas, donde los trabajadores viven aislados, gastando todos sus ingresos en noches de placer con prostitutas, alcohol y drogas.

«Está todo conectado», dijo Protti, explicando cómo desde la disolución de las guerrillas de las FARC en Colombia, el río Amazonas se convirtió en una ruta importante para el narcotráfico, convirtiendo a estas regiones urbanas en «algunos de los lugares más violentos del mundo».

Pero, no todo se trata de tragedia. «El Amazonas es un lugar como cualquier otro», resume Protti, quien también fotografió la vida cotidiana de las personas habituales que viven y trabajan allí.

«Para mí, estas son imágenes emblemáticas, porque cuando comenzamos a pensar en la preservación del medio ambiente, tal vez deberíamos pensar en cómo podemos hacer que estas ciudades amazónicas sean más sostenibles», dice.

© Tommaso Protti para Fondation Carmignac
© Tommaso Protti para Fondation Carmignac
© Tommaso Protti para Fondation Carmignac
© Tommaso Protti para Fondation Carmignac
© Tommaso Protti para Fondation Carmignac
© Tommaso Protti para Fondation Carmignac
© Tommaso Protti para Fondation Carmignac
© Tommaso Protti para Fondation Carmignac

La exposición con todas las fotos seleccionadas para de «Amazônia por Tommaso Protti», se llevará a cabo en París en la Maison Européenne de la photographie del 4 de diciembre de 2019 al 16 de febrero de 2020.