Mientras salía del aeropuerto en Ezeiza, se veía venir la tormenta perfecta que luego derivó en los vientos huracanados y lluvia ácida desde un living de TV y ante una Susana stand by 1993 hipnotizada por Tony Kamo, atónita ante la pirotecnia de grueso calibre.

Ahora, los móviles de TV se agolpan afuera del Hotel Alvear, donde permanece atrincherada Nannis después de usar la lengua para lo que más sabe hacer y que hoy es la quimera de la sociedad, el arte del escándalo.

Pero el árbol prendido fuego no debería taparnos esta vez el nivel de violencia de género que confesó sin escrúpulos con lujo de detalles durante la entrevista ante una Susana, insistimos, con la mente cada vez metida en Rodeo Drive, donde hasta se mostraron fotos de Nannis golpeada.

En ese living que hace las veces de Shock Room, reveló que el primer golpe lo recibió en el hotel Faena. Su marido de toda la vida, Claudio Paul Caniggia, se fue a cenar y no la dejó que lo acompañe. Al regresar, ella le recriminó por qué había llegado tan tarde lo que provocó la furia de él y comenzó, según contó Nannis, a pegarle: «Hija de puta, te voy a matar’, me decía, y le pegó una trompada a la revista. Me empezó a tirar trompadas a la cara. Me levanto como puedo, obviamente estaba toda golpeada. Le dije que iba a llamar a la policía y el me dijo: ‘Qué me van a a meter preso a mí, soy amigo del Presidente, de Angelici, de la policía, y cundo salga de la cárcel tu cabeza va a rodar«.

En relación a este tipo de momentos violentos, dijo que tiene más papeles que prueban que entró a un hospital público de Marbella, donde vivían juntos, “reventada a golpes”.

Por otro lado, y en una revelación que solo agrega morbo pochoclero, reveló que Caniggia estuvo internado dos veces en un centro de rehabilitación en Europa por drogadicción. Y, acto seguido, le mostró a Susana un documento que prueba que su actual marido estuvo en tratamiento en el Instituto Spiral desde el 15 de enero de 2018 hasta el 29 de febrero por consumo de cocaína.

La catarsis, que según algunos medios de espectáculos tuvo el precio de US$ 10.000, continuó barranca abajo. «No estoy divorciada, Claudio sigue siendo mi marido. Le guste a quien le guste y le pese a quien le pese. Vine a salvar a mi marido de prostitución y drogadicción. Una vez más en mi vida, lo he salvado muchas, muchas veces. Siempre trataba de protegerlo, sacar la mala gente de su entorno, pero llega un momento en que no podés«.

La mujer de uno de los socios míticos en la historia mística de Maradona (para los que quieran saber más de eso, clic acá), dijo con su carga de cinismo habitual que se «están aprovechando de él por el problema de adicción que padece. Por eso me tomé un avión, para ayudarlo. Creo que si es inteligente se va a dejar ayudar«.

Varias veces fue violento conmigo, no una sola. La hecatombe empezó hace 3 años por un nuevo socio que tiene como representante. Se iban de viaje solos, no me llevaba a ningún lado. ´Vos no venís porque me vas a molestar´, me decía. Si tenés un amigo que se va de joda con vos es normal que te moleste tu mujer”, remató.

Pero al rato avanzó con lo que verdaderamente importante en una relación de tantos años y tantos lingotes en el medio. Contó que además de venir a salvar su salud viene a defender su patrimonio familiar y que se enteró que tienen más inmuebles de lo que ella creía.

«Vengo a ver el patrimonio familiar que tenemos y no sabía: 4 departamentos en el Faena, 2 en Miami valuados en US$ 6 millones. Yo vi un solo departamento en el Faena, en el que viven mis hijos, el resto no tengo ni dónde están”.

Lo voy a rescatar. Hace negocios que yo no me entero y a mí no me manda plata ni par darle de comer a mis perros. Pienso que ni él se entiende. Fue el cumpleaños de sus hijos y no les regaló ni un perfume, y después tiene a un prostituta que cuelga todo lo que le compra en Instagram. Le compra a una prostituta y no a sus hijos. Se está caminando la plata de la familia, mi plata y la de mis hijos”, dijo.

 

Hace ya varios meses que se sabe que no están más juntos. De ahí las deudas de un alquiler de su casa en Marbella. De ahí él regresó al país. Desde ese momento, se lo vinculó con Sofía Bonelli, la que según Mariana llevó a su marido a la prostitución y drogadicción.

A un enfermo le gusta una puta drogadicta, no una que respete, que no tome alcohol, no tome drogas y no salga de noche. Estamos hablando de una prostituta drogadicta sino mi marido no estaría como está ahora” mencionó apuntando contra Bonelli.

Hacia el final de la entrevista, fue por más y contó sobre el momento más triste de su vida. «Me hizo perder un embarazo, me empujó contra un auto porque no lo dejé entrar en la casa porque estaba muy nervioso. Le dije ‘así no entrás, esta casa se respeta, si querés ir a drogarte te vas a un puticlub’. Entonces le digo: ‘Si no tenés nada en los bolsillos, entrás’. Me empujó contra el auto, estaba embarazada de dos meses y medio. Ahora tendría un hijo de 12 años«.

Y continuó: «Yo me fui a dormir, al otro día viene la masajista y de golpe me miró y estaba llena de sangre. Entré rápido, me puse una toalla, estaba desesperada porque tenía una hemorragia” y agregó que fue su hija Charlotte quien la acompaño a la Clinica, donde le hicieron una ecografia.

Me fui llorando a un bar, llamé a mi ginecólogo. Fui a una clínica en Málaga, me hicieron un aspirado sin anestesia, estuve 40 días tirada en una cama y Claudio no me vino a ver. ‘No te hagas la víctima, vos debés ser una de esas hijas de puta que les gusta hacerse las víctimas’ me dijo”.

Ni bien terminó la entrevista de Susana, por Twitter Alexander, quien junto a Charlotte la rompe en el reality de MTV, se metió en el divorcio apoyando con todo a una de las partes. «Mi padre es un HDP, una lacra humana. Para mí no existe. Amo a mi madre, quien me enseñó a respetar a las mujeres».

Según contó su madre esa noche, Alexander está distanciado hace tiempo de su padre por todo lo que le ha hecho sufrir. «No quiere hablar más con él». Sí mantiene relación con sus hermanos Charlotte y Axel.

Hoy reapareció él.

«Este es un momento doloroso para mí y mis hijos y quiero suponer que para su madre tampoco deber ser grato esta clase de exposición y vergüenza que ella promueve«, comenzó a decir Caniggia en su cuenta de Twitter.

«Mi vida ha sido siempre lo que es ahora. Absolutamente transparente. No tengo que ocultar ninguna conducta objetable. Lo mío ha sido siempre el trabajo, el ir de frente y el mismo perfil que voy a seguir manteniendo. Me duele el alma que un gran amor termine en este show grotesco del que no pienso formar parte«.

A su vez, dijo que Mariana «perdió su estabilidad psíquica». «Este un razonamiento que fluye del más elemental sentido común que por ello comparten las personas que me conocen y la conocen. Y es la conclusión a la que llegan las personas que desde afuera asisten a este espectáculo patético«.