Varios de los que inventaron las principales redes sociales, como Facebook o Instagram, las abandonaron, las describen como grandes proyectos de comunidad que se convirtieron en monstruos por el factor comercial y recomiendan alejarse porque son adictivas y perjudiciales para la salud mental.

Una prueba de cómo afectan a la salud mental y de ese factor comercial, la dan día tras día las y los influencers en un nivel de derrape que está llegando lejos pero volando bajo.

Este año con el boom dela serie Chernobyl, miles de turistas la mayoría con cuentas en Instagram y un buen porcentaje influencers (por cantidad de seguidores), arribaron a la zona más peligrosa del Reactor que explotó para hacer producciones de fotos y selfies sexys en la zona de muerte nuclear de Chernobyl en una desesperada apuesta por acumular likes.

El caos en las calles de Cataluña de esta semana dejó como saldo más de 100 detenidos, 200 heridos y un tendal de fotos de turistas posando con el caos y fuego atrás.

El caso que se viralizó fue el de @fitness_mama, una influencer rusa que según podemos ver en su perfil de Instagram, está pasando unos días en Barcelona.

Elena Rybalchenko publicó una foto ante sus más de 700.000 seguidores que convierte los disturbios en Barcelona en un editorial de moda.

Rodeada de unas vallas de seguridad ardiendo, el título de la foto es «BARCELONA IS ON FIRE».

Además de la foto en sí, eligió hashtags para posicionarse. Etiquetas como #barcelonariots, #sentenciaproces, #llibertatpresospolitics, #libertatpresospolítics o #independenciacatalunya que nada tienen que ver con su actividad de turista y mujer de un Iron man, pero que le darán una gran visibilidad.

La mayoría de reacciones y comentarios que en su perfil y en redes no entienden este comportamiento.

Pero ella no está sola.

https://twitter.com/akatono9/status/1184389630663299072

Quizá un espíritu de época, o simplemente una banda de turistas, sin comparar los disturbios de Barcelona que ir a posar a lugares trágicos como Chernobyl o en un campo de concentración nazi, pero las formas y las fotos recuerdan a esas hechas por turistas cerca del reactor que causó la mayor desgracia nuclear de la historia de Europa o a las de influencers posando en Auschwitz y en el Monumento al Holocausto de Berlín.

Elena, que actualmente se encuentra de vacaciones en la capital catalana, agregó: «Delante de mí, detrás de mí, a mi izquierda y derecha, en todas partes hay explosiones, helicópteros, el ruido de las sirenas, es como una película de Hollywood».

La modelo a principios de semana publicó una foto menos controvertida de ella abrazando a su esposo en el Barrio Gótico de Barcelona, ??dijo en una nota que tiene «un gran respeto» por la ciudad.

«Me encanta Barcelona. Es por eso que vengo aquí regularmente y muestro muchos de sus hermosos lugares. Tengo un gran respeto por la ciudad y sus ciudadanos. Por favor, comprenda que esta imagen no fue una sesión de fotos o algo irrespetuoso. Fue solo una parte de mi vida real».