Como suele pasar con las islas del Caribe, las aguas cristalinas ocultan demasiada sangre derramada y pueblos anclados en el tiempo por gobiernos que están prendidos en toda clase de agachadas. En el caso de Puerto Rico estamos hablando de un territorio que sigue atado a las órdenes de Estados Unidos que, sabemos muy bien, no le interesa lo que pasa afuera de su casa salvo que tengas un pozo de petróleo en el patio.

La fuerza del engaño esta vez no pudo con la fuerza de la calle. Una en un millón pero demuestra que sigue siendo poderoso juntarse, sigue provocando escalofríos cuando los humanos dejan sus zonas de confort y deciden encarar para las plazas y rutas a agitar.

El malo de esta película de terror es un tal Ricardo «Ricky» Rosselló, gobernador de Puerto Rico, uno de los tantos personajes que parecen salidos de la CNN, un gringo racista y fundamentalmente misógino y homofóbico, denunciado además por corrupción hasta por el gobierno de Trump, que es el que le paga el sueldo.

A través de un hackeo masivo a mensajes privados de grupos que tenía Ricky en Telegram, se filtraron más de 900 hojas con mensajes de todo tipo que lo prendieron fuego en cuestión de horas.

Los mensajes filtrados revelaron que Rosselló participó en mensajes grupales que incluían comentarios sexistas y homofóbicos y frases burlándose hasta de las víctimas del huracán María, un desastre que mató a miles de personas y causó el apagón eléctrico más largo en la historia de Puerto Rico.

«¿No tenemos algún cadáver para alimentar a nuestros cuervos?», dijo en relación a las más de 3.000 víctimas del huracán.

«Ricky Martin es tan machista que se coge hombres porque las mujeres no dan su talla. Puro patriarcado».

Al conocer que lo nombraba, el artista, que nació en Puerto Rico, se convertiría en uno de los líderes de las protestas, llegando a formar parte de los camiones que llegaban con los activistas y se lo vio agitando la bandera LGBT.

Rosselló, que primero se resistió a renunciar, anoche grabó un video donde anunció que se iba y renunciaría el 2 de agosto.

Mientras los manifestantes habían estado pidiendo la renuncia de Rosselló durante dos semanas después de conocerse los mensajes sexistas de Ricky en Telegram, la presión aumentó esta semana cuando los principales miembros de su partido y los empresarios que lo apoyaban, lo abandonaron.

Pero fueron las protestas masivas de cientos de miles de puertorriqueños que obligaron a Rosselló a abandonar su cargo, incluidas unas 500.000 personas que cerraron una de las autopistas más grandes de la isla el lunes.

Los activistas, entre ellos muchos jóvenes de poco más de 20 años, dicen que la renuncia de Ricky es solo el comienzo, y muchos expresaron su descontento con los años de mala administración financiera y como se manejó mal el gobierno con el desastre del huracán María en 2017.

En el momento que el Ricky malo envió un video por Facebook Live y dijo que renunciaba, las calles se volvieron a llenar de puertorriqueños pero para festejar como si hubieran ganado un mundial, con bocinazos y fuegos artificiales explotando sobre sus cabezas.

La celebración fue un gran alivio después de casi dos semanas de protestas masivas por «Ricky Leaks», la filtración del 13 de julio de mensajes homofóbicos y sexistas entre Rosselló y 11 amigos de su gabinete. El escándalo también se conoce como «TelegramGate».

Además de Ricky Martin, estuvieron en las marchas Bad Bunny y Residente, todos nacidos en la isla.

A principios de este mes, el FBI también arrestó a la ex secretaria de educación de Puerto Rico y a otras cinco personas en una investigación de fraude. Fueron acusados ??de dirigir fondos de obras públicas a contratistas truchos y amigos. Te suena?

La oposición generalizada a Rosselló se hizo viral en las redes sociales con el hashtag #RickyRenuncia para exigir su renuncia. Y llegó a los políticos de EE.UU. como la activista de Nueva York Alexandria Ocasio-Cortez, que también se sumaron al pedido de que se vaya.

«Esto es más que un chat de texto«, le dijo Sharely Fred Torres, un estudiante de medicina puertorriqueño en Nueva York a VICE. “Nuestro dolor y trauma van mucho más allá de los comentarios misóginos, racistas e insensibles de Rosselló. Se trata del odio y la codicia que ahora representa: las mentiras, el abandono y los años de traición que nuestra isla ha soportado«.

Es tarde ya, pero da igual. La noche es fría, las manos ni las sentía. Quietos los dos, callándonos. Las horas que pasarían o puede que fueran días. No hay violines pero estas tu. No te preocupes porque nada es imposible si funden los fusibles del corazón. Nada que ver, que torpe proceder. Un charlatán de ayer, que diferente sentía. Estamos decorando este rincón, poniendo a la ciudad en situación. No te preocupes porque nada es imposible, podemos hacernos invisibles, con mi amor, si somos dos.