Nada mejor que conocerse a uno mismo y a los otros a través de un juego. O nada más inquietante. Cartas Salvajes llegó en la hora aciaga de la pandemia que nos mandó a guardarnos en casa, en el caso argentino, por mucho tiempo. Creado por el fundador de Casa Fight, Ezequiel Churba, junto con su compañera, la periodista especializada en política, Candela Ini, durante el confinamiento obligatorio por la cuarentena, con el objetivo de que, a través de distintos soportes, las parejas, los amigos e incluso las familias puedan darse la oportunidad de conversar y profundizar.

Hablamos con Candela y Ezequiel sobre el nuevo juego de mesa y también app, Cartas Salvajes.

EC: Los juegos de mesa para adultos fueron una de las últimas apuestas de mi empresa, Casa Fight. Ya desarrollamos otros que durante el año pasado se vendieron muy bien, y en la cuarentena quisimos incursionar en los juegos de preguntas para adultos, que aunque ya existen, acá en Argentina no habían sido tan explotados.

CI: Adaptamos el formato de un juego que ya existe en Estados Unidos pero con nuevas preguntas, más vinculadas a nuestro imaginario y a la idiosincrasia argentina. Nosotros habíamos probado algunos juegos de preguntas cuando nos conocimos y nos pareció que la pandemia era un buen momento para proponer eso, que implica abrirse, observarse y reflexionar, al público de acá. Dedicamos muchísimas horas a pensar y proponer preguntas que van al hueso, que son incisivas, divertidas y también picantes.

EC: La pandemia obligó al encierro y el encierro, en nuestro caso, motivó la creatividad y las ganas de proponer algo distinto a un público que, en general, en Argentina, conoce los juegos de mesa más tradicionales, de estrategia. En este juego de cartas no hay ganadores, no hay puntajes ni reglas. Solo hay una matriz de preguntas y respuestas pero sin límites de tiempo ni de contenido.

CI: La pandemia me sacudió como una montaña rusa. Al principio me frustró mucho la modalidad de trabajo remoto. Soy periodista y escribo de temas judiciales y de política, y la pandemia obligó a poner el foco en otro lado, en un fenómeno muy extraordinario. Pasé de trabajar todos los días entre la calle y la redacción de un diario a trabajar desde mi casa y mirar los hechos con distancia, e incluso cubrir hechos desencadenados por la propia pandemia. Además la incertidumbre sobre el rumbo del país (¡y del mundo!) y la salud fue muy angustiante. Suelo ser muy acelerada y la quietud, al principio, me costó. Pero los tiempos libres en casa me conectaron con otras cosas y una de ellas fue el ejercicio que hicimos con Ezequiel de pensar preguntas, leer cuestionarios, preguntarnos qué daba preguntarle a los otros y qué no. Llegamos a tener una lista de 500 preguntas de las que finalmente quedaron 180.

EC: En Casa Fight la cuarentena precipitó un cambio que buscábamos dar hace tiempo, que era migrar casi todas nuestras operaciones de venta a las plataformas online. Se presentaron un montón de adversidades porque en Fight tenemos una estructura de trabajo que demandó mucha planificación e implementación de protocolos, que obviamente trajeron preocupación y angustia. Pero también pude dedicarle tiempo a la creatividad y bajar cambios.

CI: La única función de las cartas es disparar temas de conversación. Pero la dinámica la dan los jugadores: son ellxs quienes completan el juego, abriéndose a contestar con honestidad, a jugársela. Hay preguntas que tal vez nunca le hiciste a la persona con la que convivís hace años, o a tu mejor amigo, o incluso a personas de tu familia. Por ejemplo: ¿cuál fue el día en que más lloraste? o, ¿qué cambiarías de tu forma de vivir si supieras que te vas a morir en un año? Pero así como se puede jugar entre parejas y personas con las que uno ya está vinculado, también se puede jugar en una primera cita, o entre desconocidos.

EC: Las preguntas están divididas en tres niveles. El primero está destinado a preguntas simples, introductorias, basadas en la percepción de un jugador sobre el otro. Por ejemplo, la persona que toma una carta le pregunta a la otra (o las otras): ¿pensás que alguna vez fui infiel? ¿parezco una puntual o impuntual?, y después de que los demás hayan respondido sus impresiones, puede dar su respuesta y aclarar. El segundo y el tercer nivel son más incisivos, con preguntas directas al otro jugador sobre sí mismo, que implican definiciones más fuertes. Hay preguntas picantes de religión o sexo, otras divertidas que buscan el relato de anécdotas, y otras más profundas.

EC: La app es un formato que funciona especialmente para jugar de manera remota con gente a la que no tenés cerca. Proponemos que los jugadores descarguen Cartas Salvajes (en iOS o Android) y se conecten en simultáneo vía Zoom o Facetime. Se pueden conectar a una partida con un código que se envía vía Whatsapp y pueden ver las preguntas en la app mientras se responden por videollamada.

@cartassalvajes