La ciencia nos ha llevado a un lugar tan mágico, que es como decir: “Si existe el microondas, ¿por qué no utilizarlo? Si existe el aire acondicionado, ¿por qué no encenderlo?” Si el día de hoy existe la subrogación gestacional, ¿por qué no considerarla como una opción?. Decía Ricky Martin hace diez años, desde la suite en el piso 50 del hotel Mandarin Oriental en la Ciudad de Nueva York, cuando se convertía en padre de los mellizos Matteo y Valentino, subrogación de vientre mediante.

Para la filosofa de UBA, Esther Díaz, alguien que desde hace mucho tiempo estudia la sexualidad y el poder, todo se trata de tendencias. «Margaret Mills, a principio del siglo XX, descubrió sociedades en que la mujer termina de parir y se va al campo a trabajar, y ella viene de nuevo a amamantarlo, y vuelve a trabajar. Y se hace cargo el hombre. Son tendencias, pero no es imposible. Justamente se está dando ahora un documental que se llama “La marcha de los pingüinos”. Ahí en el reino animal, que a muchos moralistas les gusta ponerlo como ejemplo, se ve cómo tan pronto como pone el huevo la pingüina, tiene que irse al mar para alimentarse, y durante cuatro meses se hace cargo del huevo el macho, y cuando tienen se encuentran otra vez, el macho, de su propia boca, le da el alimento al pichoncito. Es decir que no solamente entre los humanos sino también en el reino animal se da el caso de que el macho se haga cargo del bebé desde el primer momento. Es una cuestión social. Incluso no estoy de acuerdo con que exista el instinto materno. Yo pienso que los seres humanos no tenemos instintos, los debemos haber tenido en alguna etapa, pero ahora son construcciones sociales. La prueba está en que hay madres que abandonan a sus hijos, o que los matan incluso. Es muy difícil que un animal haga algo así. Se ha construido un discurso muy coherente con una sociedad paternalista, porque a una sociedad así le conviene bajar la línea de que hay un instinto materno, porque es la mejor manera de tenerla atada en la casa. Hoy en día una mujer, si quisiera, podría tener hijos sin tener contacto con un hombre. Esto va poniendo en tela de juicio toda la familia tradicional, así como las familias ensambladas, las disgregadas. Incluso hay una intención militante de que la pareja homosexual que adopta o tiene un hijo, no tome los roles de madre o padre, sino que tome los roles que biológicamente tienen, es decir, dos madres o dos padres. También vemos los bebés que nacen de chicos que van al secundario. Y los padres que están criando adolescentes están criando a sus hijos, empiezan a criar a sus nietos al mismo tiempo«.

El bailarín y empresario creador de Stravaganza y Siddharta, Flavio Mendoza, y el broker de programas de viajes por TV y fanático de las raves, Alejandro Wiebe más conocido como Marley, fueron los últimos famosos que se dieron a conocer en tapas de revista y redes como padres a través del alquiler de vientres en el exterior. «Tenía que buscar un óvulo y lo primero que hice fue elegir a las mujeres que eran parecidas a mis hermanas. Pensé en amigas pero fui a directamente a ver las fotos y las que se veían parecidas las elegí«, dijo Mendoza sobre la primera etapa.

A su vez, habló sobre su vínculo con Giselle, la madre subrogada, a quien conoce y mostró en varias fotos. «Yo soy muy sensible con muchas cosas entonces quería saber quien iba a ser la que llevara a mi hijo (durante el embarazo). Cuando hablé con Giselle por primera vez me dijo que ella ya había nacido, crecido, estudiado y tenido hijos, pero sentía que no había hecho algo por el mundo, y que era una forma de devolverle al mundo algo de todo lo bueno que le dio. Ella es una persona luminosa, una persona que hace esto por otro, más allá de que haya algo económico, no hay plata que pague llevarlo 9 meses«.

Ambos empresarios, uno abiertamente gay y el otro aún sin mostrarse con parejas (la única relación para las fotos de Marley fue con Rocío Marengo), le crearon cuentas de instagram a sus hijos Dionisio y Mirko que ya tienen una explosión de seguidores y marcas que los auspician en cada foto y video que suben.

Aunque es más fuerte lo que vino haciendo Marley con Mirko, en un nivel de exposición sin antecedentes en el país para un recién nacido, y quizá en el mundo. Desde el día 1 lo mostró y lo metió en su agencia de viajes, lo incluyó en publicidades, y hasta se ganó el Martin Fierro de oro digital por su arrasadora presencia en las redes, sin ser consciente de nada, cabe aclarar, y en un contexto donde los pedófilos no necesitan irse a la deep web, tienen todo a su alcance con Instagram y Snapchat.

En el sitio Futurism, donde se puede ver muy bien cómo corren estos tiempos, un post publicado en estos días se mete con el sexo y el rol de la reproducción, camino a extinguirse. Hablaron con un investigador de Biociencias de la Universidad de Stanford, que ahora predice que los avances tecnológicos algún día harán del sexo para la reproducción algo del pasado.

Mi predicción más fuerte es que en el futuro las personas seguirán teniendo relaciones sexuales, pero no tan seguido y menos con el propósito de hacer bebés”, dijo Greely, quien publicó un libro titulado El fin del sexo y el futuro de la reproducción humana. «En 20 a 40 años, la mayoría de las personas en todo el mundo con una buena cobertura de salud elegirán concebir en un laboratorio«.

En las cuatro décadas transcurridas desde el nacimiento del primer “bebé de probeta”, más de 8 millones de personas nacieron a través de la fertilización in vitro. «Hoy en día, los padres que producen algunos de esos niños están eligiendo que sus embriones fertilizados se sometan a un diagnóstico genético preimplantacional (PGD) antes de transferirlos al útero. Esto implica que los médicos retiren las células de los embriones para ver si un niño heredaría algún gen problemático de los padres«.

En sintonía con la edición genética, PGD les da a los padres la opción de usar solo embriones libres de problemas para la FIV, y de acuerdo con Greely, una vez que sea más económico y disponible, muchos padres elegirán el PGD en lugar de reproducirlo a la manera antigua.

Luli Salazar es otro caso inquietante de tecnología usada para romper con lo natural, ser un photoshop andante y construir una simulación que la acerca más a una madre, pero de Black Mirror.

Hace poco más de un año, a meses de haber nacido Matilda su hija de viente subrogado en Sarasota, una ciudad ubicada a unos 370 kilómetros de Miami, donde Salazar se encontraba residiendo, armó un reality sobre ese momento que se llamó Luciana Mamá que tenía como masterplan registrar los días previos al nacimiento hasta sus primeros momentos junto a Matilda. Sin embargo, como no podría ser de otra forma, la gran protagonista fue ella, con su parque de obsesiones, karmas y golden boys.

En la misma ruta que lo anterior, se la pudo ver más plástica que nunca acondicionando cuartos en Nordelta, baby shower, ratos con los padrinos Polino y la abogada Ana Rosenfeld, el diseñador Santiago Artemis, entre otras.

Al igual que el creador de Stravaganza, ella misma se encargó de dejar en claro que su amor filial tuvo un gran peso a la hora de elegir al donante de esperma. Según explicó, buscó en los catálogos a alguien con rasgos parecidos a los de su familia «por una cuestión de identificación».

Antes de partir hacia Miami, Luli visitó a quien será el pediatra de Matilda en Buenos Aires. Y se sorprendió cuando el médico, entre sus indicaciones, le aclaró que no deberá usar perfume. «Nunca me lo hubiese imaginado», respondió entre incrédula y molesta.

Por supuesto, Matilda ya está en Instagram.