La vida es nueva y a la vez prosigue, en mi caso -en el año de la rata- trabajo con Lúdovica Squirru desde hace muchos años como productor y asistente, y estamos a full armando el libro 2021, el año del búfalo.

En los primeros días de la cuarentena -de lunes a viernes a las 7:30 pm- el Canal de la Ciudad comenzó a emitir los programas de la temporada anterior del Visionario, mi programa de rock. Por otro lado acordamos una selección de Visionarios con FWTV, para que se puedan ver en esta plataforma digital.

Tengo otro programa de rock parado que espero que el año que viene se haga, y estoy produciendo un par de ciclos de arquitectura y artes visuales, que espero que se puedan realizar en el segundo semestre. Y con Vulk sigo colaborando también.

Me llevo bien con la ciudad. En cuanto a la experiencia personal sospecho que el encierro, solo interrumpido para ir al market y dar algunas vueltas a la manzana, combinado con deuda emocional que provoca la distancia de los cuerpos, es difícil.

Sin embargo me ha dado cosas buenas, cocinar, pensar, escribir e imaginar posibles desarrollos de ideas, que el rush de los días siempre postergaba. En general me porto bien, me lavo las manos y limpio todo cuando vuelvo a casa..

Salgo al super casi todos los días. Sibarita soy porque vengo de una familia italiana, tradicional, entonces la comida tiene un valor especial desde mi crianza y lo mantengo. Si bien no soy un experto en la cocina, nunca me atrajo mucho, ahora en la cuarentena le estoy dando más importancia, obviamente me estoy cocinando cosas básicas y cada tanto me pido una hamburguesa rica, alguna comida árabe, algún delivery de esos. Si me tengo que hacer algo me hago cosas sencillas, mucho palta, algunas ensaladas, sandwich de salmón y ese tipo de cosas.

Yoga hice en el pasado, ahora no. Estoy con ejercicios casi todos los días, cuarenta minutos diarios. Me compré colchoneta y dos mancuernas. El profe del Gym me pasó una rutina para estirar. Terapia hago con mis amigos, chateo, hablo mucho también, y me contengo con mis hermanos y amigos, la verdad que estoy haciendo eso, mucho audio, se volvió a hablar por teléfono! Hay ciertas cosas que se retomaron.

Pero lo que más hago es escuchar música, escribir, y ver algunas pelis. Trato de evitar la noticias, que me parecen tóxicas y bastante yellow: no me gusta ver listas de muertos e infectados como si fueran los resultados de un campeonato mundial de algo.

Soy inquieto pero los años te van trayendo un poco de zen y me parece que la mejor manera de sobrellevar la cuarentena es con arte y afectos, y en eso estamos. Lo que más estoy curtiendo en esta cuarentena es arte y afectos. Y me la banco. Con arte zafo todo. Entonces eso hace que me calme de alguna manera. La música me calma mucho, me emociona y me pongo a cantar, a escuchar, a dibujar, escribir, siempre acompañado de buena música, y eso me estimula.

Leí dos libros. Una novela inédita de Carlos Alvarez Insua, Bahía de Guanabara, me encantó y se publicará a principios de 2022. Y otra de Mariana Henriquez, Los peligros de fumar en la cama, que es una notable selección de cuentos de miedo.

Fui noctámbulo mucho tiempo de mi vida, en la época de la Rock And Pop ni hablar, ahí ya era un modo de vida. Pero ahora estoy menos noctámbulo, entre la una y las tres de la mañana ya me voy a dormir, por suerte duermo relativamente bien, ocho horas.

Si hay desvelo, creo que lo mejor es bucear en YouTube con lo que uno es fan, o desea profundizar. En mi caso, a mi me gusta buscar rarezas musicales de los autores que sigo. Algo exótico de los Who, algo exótico de los Stones, versiones raras de Bob Dylan, ese tipo de cosas. Películas también, te metés en Netflix, Mubi, y hay un montón, eso va a gusto de cada uno sobre lo que quiere investigar. Pero si te desvelás, hay que investigar. Internet es un campo tan amplio que se puede hallar de todo.

Ema, 2019.

Para cine en la compu, muy interesante la última película chilena de Pablo Larraín, Ema, que emitió Mubi.

Y con la música, muchas cosas, pero elijo a la chilena Francisca Valenzuela, el último disco de Daniel Melingo, Oasis – deténganse en el poema del mítico Enrique Symns- y, por supuesto, todo Jack white.

 

Es hora de pensar como sera el mundo cuando salgamos…algo será diferente? o todo seguirá igual pero con barbijo?