Iris van Herpen nos pone a reflexionar sobre cómo el desarrollo de la tecnología puede alterar la definición de lo que se considera como haute couture.

Futurismo, digitalización, impresiones 3D. Sin dudas, el presente de esta diseñadora holandesa, integra el pasado, la artesanalidad y tradición, junto con el futuro, la tecnología de avanzada y experimental, en la creación de sus colecciones.

En asociación con arquitectos, ingenieros, científicos y artistas, el proceso de innovación y experimentación es constante en su trabajo.

Luego de su pasaje por el estudio de Alexander McQueen, a una muy temprana edad Iris decidió crear su propia marca. Su talento, osadía y argucia en la combinación de tecnología de punta para la producción de piezas de alta costura, la han posicionado en el mundo, en palabras de Suzy Menkes, como “la diseñadora de moda con la mayor visión de la sastrería como ciencia ficción”.

Hypnosis, su última colección presentada en el Elysee Montmartre durante la última Haute Couture Fashion Week de París, está compuesta de piezas confeccionadas en organza y seda en combinación con aluminio y acero inoxidable; a priori, materiales que parecieran ser totalmente incompatibles.

Sensual, elevado y disruptivo. Esta colección de Iris van Herpen está inspirada en el artista Anthony Howe y la armonía cíclica tridimensional de sus esculturas cinéticas, junto con la técnica del profesor Phillip Beesley, la cual permite que miles de mini retazos diseccionen continuamente los vestidos a través de cada movimiento del cuerpo, revelando la piel de quien lo porte.

Varias de las piezas fueron diseñadas y confeccionadas con miles de ondas interconectadas de tan sólo de 0.8 milímetros. Al caminar con estos vestidos, el movimiento de la tela es más rápido de lo que el ojo humano puede seguir, logrando tremendos catwalkings en la pasarela. Sin lugar a dudas, Iris nos dejó a todos literalmente hipnotizados.

TX. FACUNDO NADUR