Cada vez que un actor de Hollywood habla sobre la pérdida o ganancia extrema de peso con la que se comprometió para un papel, se convierte en un tema de tendencia. Justo esta semana, Joaquin Phoenix habló sobre la transformación extrema de su cuerpo por la que pasó para convertirse en el Joker y, por supuesto, los medios revelaron cuántos kilos perdió.

Lo mismo sucedió con Christian Bale a principios de este año, donde las noticias que inundaron las redes sociales se centraron en su aumento de peso para el papel de Dick Cheney en Vice, y los métodos por los cuales lo logró.

En 2006, Beyonce apareció en Dream Girls y reveló que usaba la dieta Master Cleanse (dieta a base de limonadas y hambre) para perder peso y los medios de comunicación centrados en las mujeres rápidamente compartieron cómo replicarla.

Trece años después, todavía hay sitios web que escriben historias al respecto y alientan a los lectores a probar el régimen de ayuno extremo, a pesar de las consecuencias negativas de morirse de hambre.

Los actores como en este caso Phoenix, por supuesto, no están revelando estos detalles de la dieta para inspirar a la gente a seguir su ejemplo, aunque pueden estar haciéndolo para atraer el reconocimiento de un Oscar.

A Hollywood le encanta la idea de un actor «sufriendo por su arte» y sin dudas valió la pena para Jared Leto y Matthew McConnaughy (Dallas Buyers Club), Charlize Theron (Monster), Natalie Portman (Cisne Negro) y Robert DeNiro (Toro Salvaje), entre otros premiados con un Oscar por hacer transformaciones extremas.

Incluso Bale obtuvo una nominación al Mejor Actor por Vice, así como con American Hustle (2013), por lo que ganó peso y ganó como Mejor Actor de Reparto por The Fighter (2010) que lo vio adelgazar al extremo.

A pesar de esta onda de Hollywood con sus actores y actrices, la cultura de la dieta y la pérdida de peso viene evolucionado a lo largo de los años a medida que la conversación sobre la imagen corporal, la salud y la belleza se ha vuelto más inclusiva en lugar de defender ciertos estandars.

Joaquin Phoenix pasó ocho meses explorando cómo un comediante llamado Arthur Fleck se convierte en el antagonista de Batman, el villano con una risa escalofriante y un amor por el caos. La preparación para el papel implicaba perder bastante peso, estudiar los trastornos de la personalidad y practicar la risa una y otra vez.

La pérdida de peso extrema, con 25 kilos menos, lo llevó a una especie de locura que lo ayudó según él a prepararse patológicamente para el papel.

«Resulta que afecta tu psicología no comer. Empezas a volverte loco», dijo Phoenix a The Hollywood Reporter , antes de admitir que también evitó ver las actuaciones pasadas de Jack Nicholson, Cesar Romero e incluso el trabajo ganador del Oscar de Heath Ledger, mientras construía la mente del personaje.

«No quería que un psicólogo pudiera identificar qué tipo de persona era», dijo. «(Yo) quería que allí siguiera siendo un misterio sobre el personaje». El personaje evolucionó constantemente, incluso en el rodaje. «Estábamos descubriendo nuevos aspectos sobre su personalidad hasta el último día», dijo Phoenix. A veces, los descubrimientos dieron lugar a debates sobre si volver o no volver a filmar la toma.

Ambientado a fines de la década del 70 y principios de los 80, con Nueva York de fondo como Gotham City, Joker es una desviación fuerte del modo actual de las películas de DC Comics de Warner Bros. No está vinculada por los cómics ni informada por representaciones pasadas. La idea era que esté más cerca de Taxi Driver que de Wonder Woman o Justice League.

En Joker , Phoenix interpreta a Arthur Fleck como un solitario mentalmente enfermo que vive con su madre en un decrépito departamento de Gotham City plagada de ratas gigantes, basura incontrolable y una profunda división entre ricos y pobres, causando una tensión constante que resulta en peleas callejeras diarias y palizas entre los menos afortunados de la ciudad.

El avance más reciente , lanzado en agosto, incluyó tomas adicionales que indican la drástica pérdida de peso. Anteriormente, la coprotagonista Zazie Beetz le dijo a MTV News que el guión de la película fue reescrito por completo mientras filmaban y que, debido al cambio de peso de Phoenix, no pudieron regresar más tarde y volver a filmar.

«Teníamos que hacer todo entonces porque Joaquín había perdido tanto peso que no pudimos hacer nuevos retoques más tarde, así que lo estábamos resolviendo», dijo Beetz.

 

Pero las dietas extremas basadas principalmente en no comer casi nada durante tiempos cortos, parecen ser una constante en la carrera del nuevo intérprete para el Guazón.

Phoenix sobrevivió con una dieta extrema de nueces para perder peso por su papel en The Master (2012). La película, escrita y dirigida por Paul Thomas Anderson y coprotagonizada por Philip Seymour Hoffman y Amy Adams, trata sobre la fundación de un culto religioso y se dice que fue inspirada por el fundador de Scientology, L Ron Hubbard.

Paul elogió a Joaquín por sufrir tanto por su arte. «No comió nada, solo algunas nueces, eso es una cantidad increíble de disciplina, no porque eso sea lo que debería ser haciendo para el papel, pero porque su apetito era tan grande antes de hacerlo».