Más allá de la fragmentación actual y los antagonismos internos de este país, las discusiones se han centrado en si Luli Salazar tiene más data que los principales economistas y especialistas.

Mientras alguien considerada una vedetonga de plástico tuitea sobre nuestro futuro y deriva fatal, como daño colateral, sobrevuela la palabra devastación y nos acerca al sentimiento generalizado que vivimos entre aquellos que conocemos, nuestro entorno, ante la pregunta en el precipicio ¿Por qué no la vimos venir?

Del mismo modo que no deberíamos sorprendernos, incluso si estamos horrorizados, por el nivel de depresión y desesperación que se vive como climax de estos días, la forma de manejar estos problemas contra la negatividad tóxica del contexto social y en respuesta a la retórica paranoica de nuestros líderes democráticos de la posverdad, la respuesta sigue estando en moverse, en la praxis de componer alianzas, conexiones transversales y entablar conversaciones difíciles sobre lo que nos preocupa.

Mientras Tinelli agita por Twitter y habla de estar bailando en un Titanic, Cande hace dos meses anunciaba que había alquilado su departamento por la macrisis y que volvió a vivir con su padre.

En otra entrevista, hace dos semanas, uno de los economistas de Alberto Fernández, Emmanuel Alvarez Agis, decía que el problema es que la deuda es como la falopa: al principio es rica pero después te mata.

«Al principio vos te empezás a endeudar: vas a Rusia, te comprás el Iphone, cambiás zapatillas, el auto, vas a París y te tomás un champagne, porque de la deuda tomamos todos. Ahora ¿cómo pagamos esta deuda? No se puede pagar. Bueno devaluá. Y ahí es sálvese quien pueda”.

Mientras todo esto pasa, los Backstreet Boys salen de gira de nuevo y anuncian un show para marzo en un país que no se sabe qué va a pasar mañana con el precio de la merluza. La justicia poética parece decirnos que no aflojará un segundo con los 90s y que va por todo.

El 30 de agosto, Luciana Salazar a través de su cuenta en Twitter, decía: «Volvemos al cepo?? Pero lo podriamos definir a corde al Pro “el cepo cheto». Unos días después, se transformó en una profecía.

Después de ese tuit, en medio de un domingo donde el Gobierno había anunciado las medidas para limitar el acceso de dólares entre otras cosas, Luli siguió:»Disfrutemos de este superclasico como nos merecemos en paz y tranquilidad!!! Que para desgracias ya tenemos a quienes nos gobiernan. Vamos river!!!».

También, horas antes, había hablado de una situación de caos en la quinta presidencial de Olivos por algo que pasó en el programa de Mirtha Legrand, donde la conductora le dijo al presidente Mauricio Macri que era un fracasado.