Recorrer el mundo, emprender nuevas aventuras, y descubrir nuevos aromas alimenta nuestro espíritu y muchas veces nos ayuda a recordar.

A través de los aromas, también emprendemos viajes e imaginamos. Viajamos a través del tiempo, recordando épocas, sabores, sensaciones, momentos y ciudades.

La trilogía de fragancias dual Les Eaux de Chanel, nos invita a viajar por tres ciudades a través del olfato. Así descubrimos Deauville, Venecia y Biarritz. De la mano de su creador, el perfumista Olivier Polge, revivimos el pasado, los paseos de descanso de Coco Chanel, y volvemos a esos momentos de relajo de los que tanto disfrutaba. Porque Gabrielle no solo gozaba de la belleza de cada uno de estos tres sitios, ella disfrutaba de la magia del aroma de cada lugar.

Para poder revivir esta magia, nos embarcamos en este tren aromático que Les Eaux de Chanel nos ofrece.

Nuestra primera parada es Deauville. Al bajarnos del tren, sentimos el sonido de la costa de Normandía, que supo ser el primer destino donde Mademoiselle Chanel vendió sus primeras creaciones. En la campiña se huelen hojas de albaca y cascara de naranja, frescas notas de rosa y jazmín. Un dejo de madera cierra esta experiencia sensorial dándole personalidad y elegancia.

Nuestro segundo destino se aproxima. Una vez a bordo, recordamos el mítico Venice-Simplon de Orient Express, finalmente llegamos Venecia donde luego de un puente, la Estación Santa Lucía nos recibe. Aquí imaginamos los canales donde Gabrielle dejo sus lágrimas pensando en Boy Capel; su gran amor. Una góndola nos espera en el gran canal, y aromas cítricos con destellos de neroli, frutos rojos y madera de cedro nos llevan hasta la Plaza San Marco, donde de una manera atrevida nos envuelven aromas orientales que terminan cautivando nuestros sentidos.

Se aproxima nuestra última parada. La costa francesa nos espera. Biarritz nos recibe en Villa Larralde, la tercera boutique de Chanel. Un sabroso picnic en la playa nos aguarda y aromas frescos marinos se entremezclan con mandarina y pomelo, almizcles blancos y muguete. Perfume que nos envuelve es un éxtasis mágico, romántico y fresco como la brisa del mar.

Ph. Mauricio Duarte @mauricioduartearratia
Texto y arte: Bastian Marin @bastian_marin