La Villa como nunca la viste, desnuda, nocturna, vestida de neón, tan lejos y tan cerca de fede y laurita, nada que ver, un lago sí, una casa tipo Ibiza bordeando lago, una familia tipo nada también bordeando lo indescifrable del desborde permanente, los bordes quizá sean el tema de Fin de Semana, ópera prima donde los extremos se tocan se separan y se vuelven a trastocar, pero lo mas importante de todo siguen siendo las atmósferas, esas imágenes del lago donde se hunde la noche con un fondo borroso de luces calientes que atraviesan mi mente y la de un tal Moroco Colman, cordobés arquitecto realizador y atrevido en varios sentidos, en su sentido más literal por las escenas de electro shock triple x que se pueden ver desde el vamos, en un sentido visual por la apuesta a pantallas que se van agrandando degradando con tres directores de fotografía diferentes para cada dimensión para cada momento del film, happennigs en los barcos, jean pierre noher es un error en un contexto de exploración y experimentación pero por suerte hizo bien de jean pierre noher, la historia de una mujer que llega a la casa de su ¿hija?, se han guardado todos los cambios realizados sin conexión, Carla llegando a la casa de Martina, Martina puro martirio pura violencia de género pero algo muy encantador ahí en esos ojos luces calientes, por otro lado Carla una milf interpretando las novedades como puede, finalmente hundiéndose en los bordes del lago, atraviesan mi mente, extremismo abismo, por momentos la historia de una teenager por momentos la historia de hezbolá, mentira mentira mentira mentira adonde fuiste adonde fuiste, Eva Bianco (me mira mal) impresionante, no tan lejos de los teatros de revista, están pasando cosas serias.

 

Carlos Paz es como toda ciudad turística casi un no lugar muy estereotipada pero lograste mostrarla desde otro punto alejado. ¿Cómo pensaste este espacio de rodaje?

Tengo una casa que fue donde fui todos los veranos en mi infancia, la casa quedó abandonada por muchos años. En un momento me pareció interesante retirarme de la ciudad de Córdoba ya que siempre me gustó este lugar y me fui a vivir. Acá filmé la película, en mi casa y en los alrededores, pero siempre alejado del centro. La historia se centra en las dos protagonistas y su entorno más próximo.

¿Te pusiste a pensar cómo obtuviste el apoyo para este proyecto de un gobierno provincial más bien conservador?

El apoyo principal fue gracias a que ganamos un concurso que se llama Raymundo Gleyzer, eso nos permitió poder presentar el proyecto sin tener antecedentes al INCAA por segunda vía, luego un comité lo evaluó y lo declaró de interés general. De esa forma conseguimos el subsidio que nos permitió filmar la película. También tuvimos el apoyo de la Agencia Córdoba Cultura del Gobierno de la Provincia de Córdoba y de la Municipalidad de Villa Carlos Paz. Creo que es una historia muy local, pero a la vez universal, donde se tratan temas de la vida misma. No veo por qué no aprobar un proyecto así donde todo lo que pasa es contado de manera franca, frontal y real. Si la pregunta apunta a las escenas de sexo, lo que hice fue filmar esas escenas con la misma honestidad que filmé toda la película. En Argentina hay mucho prejuicio con eso, es una sociedad en general muy estructurada donde se horroriza al ver genitales, como si eso no fuera parte del ser humano. Pero al final de todo, eso no es lo principal, hay que leer más allá de esas escenas, y lo que la película cuenta es algo muy actual, así que nada se puede negar.

No creo que las relaciones se den de forma traumática, son mujeres libres ante el sexo. No entiendo por qué mucha gente lo ve de esa manera. En el caso de Martina, en la primer escena de sexo, creo que no es lo estándar para mucha gente, igual no sé con qué parámetros marcan el estándar o no. Aparte si hurgamos dentro de cada cabeza, hasta los que tienen por fuera una mirada convencional, no sé con qué nos encontramos realmente. Tampoco veo raro que una mujer le haga sexo oral a un hombre y viceversa. Obvio que hay muchas interpretaciones y me alegro por eso.

Todos hablan de tu ópera prima pero ¿es realmente tu primer proyecto o ya tuviste otras experiencias similares menos conocidas en cine o publicidad?

Realicé varios cortos como estudiante, el último con el cual me recibí (fue mi tesis) lleva el mismo título que la película. Me sirvió como punto de partida, más allá que luego en el proceso de escritura no quedó casi nada. Después que me recibí, que fue a fines del 2010, no filmé nada entre medio, hasta Octubre del 2015 que fue el rodaje de la película. No me gusta otra cosa que no sea el cine. Así que ahora prefiero esperar hasta mi próxima película para filmar de nuevo.

¿Cómo llegaste al Festival de San Sebastián? 

La película filmada -pero no terminada- quedó seleccionada en el Work in Progress del BAL de BAFICI 2016, donde ganamos un premio que nos permitió viajar al Festival de Cannes para conseguir nuevos aliados. A pocos días del viaje a Cannes recibimos un mail del director artístico del festival de San Sebastián pidiendo ver la película para poder ser evaluada por su comité de selección, y a los pocos días nos llegó la invitación para la sección en competencia de Nuevos Directores. La verdad que nos tomó bastante de sorpresa porque estábamos por empezar a aplicar a los festivales ya que recién teníamos un primer corte, pero bueno, obvio que aceptamos y fuimos.

El BAFICI nos ha abierto las puertas, ya que el año pasado, como contaba antes, la película quedó en el WIP del BAL, y eso nos abrió las puertas al recorrido de festivales. Luego este año, ya como película terminada quedó seleccionada para competir en la competencia Argentina. También fue recomendada por uno de los programadores como una de las cinco rarezas y sorpresas del festival. Pasó algo parecido en el festival de la Habana, ya que fue considerada como una de las diez joyas del festival. Eso sirvió para que vaya más gente a ver la película durante ambos festivales. Luego de la Habana (que fue la premiere Latinoamericana) teníamos como meta poder hacer la premiere sudamericana en BAFICI y lo logramos, así que estamos muy felices de cómo se están dando las cosas ya que la película sigue recorriendo festivales, más allá del estreno comercial en Argentina.

¿Cómo llegaste a dar con las actrices que protagonizan Fin de semana, en que se basó el casting? Supe de audiciones que implican sentarse en una habitación y tener una conversación sin guión. Directores que sólo miran la forma cómo hablan y obtienen una sensación de eso.

El casting fue muy largo, necesitaba muchos requerimientos para los papeles protagónicos: para el de Martina (Sofía Lanaro) vi más de 300 chicas. Hicimos casting abiertos a cualquier público, otros fueron a dedo, reuniones, charlas, pruebas con líneas de textos. De todo. Quería mujeres con cierta belleza, no la típica. Miradas potentes, voz rasposa, con algo masculino en la manera de moverse, que se presten a las escenas de sexo y principalmente que sean buenas actrices. Un combo muy difícil de conseguir. Y luego de conseguirlas, me despertaron nuevas ideas para la historia. Escribí bastante para ellas y de esa manera uno lleva la historia a ellas y no al revés. Logrando mimetizarlas a los personajes de ficción. Tanto para las protagonistas o para los demás papeles tenía algo a favor y era que en Carlos Paz hay un 50% de porteños viviendo en esta ciudad. Así que se me habría el campo en la elección. De hecho me pasó que luego de escribir el personaje de Diego (Lisandro Rodríguez), al ir a hablar para conseguir el catamarán que maneja él, el operario real del barco también era porteño y de una edad y look similar al personaje. Hay mucha gente que se viene a vivir de Buenos Aires a Villa Carlos Paz, buscando aire puro, más tranquilidad, sierras o quizás escampándose de algo, quien sabe, al punto que la tonada es porteña o bastante aporteñada si viene de uno nacido en Carlos Paz, ya que al haber tantos porteños y rosarinos viviendo hace tantos años fueron cambiando la tonada local. También obvio hay muchos cordobeses como es mi caso, así que hay muchas tonadas. Y eso creo que se refleja en Fin de semana.

¿Trabajaste con no actores también?

No.

Es una historia prácticamente sin internet.

Creo que fue un logro contar algo actual y no tener celulares, notebooks, Whatsapp, Facebook, etc, en pantalla. Está en un total fuera de campo, algo imposible hoy en día y nunca nadie me lo preguntó o le molestó. Sos el primero que me lo pregunta. Pensé que alguien me lo preguntaría antes. Tenía mis dudas de cómo iba a quedar, porque fue algo buscado y complicado de realizar al momento de escribir y filmar. Se ve que uno puede prescindir de internet, en todas sus variables, para contar una historia actual más en una ciudad actualizada como es Villa Carlos Paz.

En una entrevista decías que el diseño de la fotografía y demás detalles estéticos y técnicos no te preocupan si el espectador los entiende o no, si los percibe o no. 

Todas la herramientas cinematográficas que usé, que fueron muchas y las fui cambiando permanentemente, fueron para trasmitir de manera sensorial los estados anímicos de los personajes al espectador, y que mejor que no se den cuenta de cómo lo estaba realizando. La idea es que lo reciban de forma inconsciente o indirecta. Por eso no me preocupo, al contrario. Obvio que hay otros que están pendientes de la técnica y pueden darse cuenta en cierto momento que esas herramientas cambiaron. De una forma u otra, lo importante es poder llegar a trasmitir esos estados.

Para eso dividí una historia lineal que transcurre en un fin de semana en tres partes o bloques, y doté a cada bloque de una estética (trabaje con tres directores de fotografía), ratios, montaje y sonido muy diferentes entre sí. La trama no va al pasado ni al futuro, y no hay flashbacks. Todo transcurre en tres días linealmente, pero formalmente va cambiando mientras pasan los minutos. El riesgo era cómo hacer para que partes tan distintas tengan unidad y no quede un todo fraccionado en tres. También tenía que ser mostrado de manera sutil, no impostado. Una de las tantas herramientas que usé para lograr unidad visual fue trabajar con un solo lente para toda la película (el 50mm) y sin modificar el diafragma (F: 2.8), tratando de unificar las perspectivas y la relación de los personajes con los fondos. Los cambios de ratios de proyección en la pantalla los realice frame a frame para que el espectador no se diera cuenta. La primera transición de un bloque a otro es justamente la antítesis: del 4:3 (cuadrado y descolorido) al cinemascope 2.35:1 (máxima expansión de la pantalla) a dos luces saturadas (rojo y azul). Otro desafío fue mostrar escenas de sexo tal como son, sin evadirlas. En líneas generales, cuando uno muestra genitales la gente se horroriza, hay algo muy puritano en nuestra sociedad. Y a la hora del casting no fue nada fácil encontrar actrices y actores dispuestos a no tener esos pruritos. En el cine argentino (en la mayoría de los casos) las escenas de sexo se muestran de forma muy poco creíbles cuando en realidad uno no está mostrando nada raro; es lo que hacen las personas normalmente. También era una manera de definir a los personajes. Hay muchas maneras de hacerlo, y me pareció interesante hacerlo desde lo sexual.

Ya algunos medios hablan  del boom del cine cordobes. ¿Te parece?

Solo creo que se están haciendo más películas, no creo en ningún boom. Antes casi no había porque era muy difícil tener el soporte económico y técnico para filmar en fílmico y ahora esa barrera fue superada con las nuevas tecnologías. También desde el INCAA hay una propuesta más federal y esa política da más oportunidades. Tampoco creo en las etiquetas que usan diciendo que hay un Nuevo Cine Cordobés, creo que antes casi no había. No es que lo de ahora quebró al anterior, solo apareció más por lo que nombré anteriormente.

A David Lynch le dijeron: Pareces una persona tan soleada. ¿De dónde viene toda la oscuridad? «Ideas. Estás caminando por la calle y de repente – bingo! – ahí está. Se mete en la mente consciente y te enamoras de ella”. ¿Te pasa algo parecido

Creo en el trabajo sobre trabajo y la constancia. No hay nada mágico, hay que trabajar.

¿A dónde deberíamos ir en la Carlos Paz de Moroco Colman?

Vivo en las afueras de la ciudad, como vieron en la película, sobre el lago, al pie de la montaña. Lo mejor es tomar un kayak y salir a remar a las 6 de la mañana o al atardecer. A la mañana es una experiencia única estar solo en el medio de un lago planchado como un espejo, sin nadie alrededor, rodeado del silencio de esa hora y de las montañas.

En cuanto a la distribución, ¿crees que sigue muy complicada la situación para las películas más chicas que están siendo expulsadas de los cines por los tanques de taquilla?

Es complicado porque el Argentino no ve cine argentino, tampoco hay un Star System que atraiga público por sus estrellas, salvo uno o dos actores, y así y todo, no siempre convocan. Para colmo la invasión de cine americano copa las carteleras y van formateando al público desde muy niños, y ya esto pasa desde hace muchos años, hacia una forma de ver cine, un tipo de narración, etc, que luego es difícil hacerles ver otro tipo de cine. En el caso de Fin de semana, luego del primer pase de la película en el festival de BAFICI, hubo cierto estallido de la prensa y críticos. Muchos escribieron sobre la película y eso rebotó en los diarios, blogs, etc . De esa manera logramos la atención de las grandes cadenas de cines, que en un principio miraron medio de reojo, ya que es una película de autor, prohibida para 18 años, ya casi no hay. Todas como máximo son para 16 años, tratando de conseguir un público más amplio. Pero luego de tanto rebote mediático, la quisieron. De esa manera sirvió para conseguir más salas de exhibición en todo el país.

¿Cuál fue la última obra maestra que viste en el cine?

Elle, de Paul Verhoeven.

¿Sos de hacer streaming de películas en tu TV o tu TV no está conectado a una computadora ni celular?

Mi TV no está conectado a internet, pero yo sí. Estoy conectado a todo. Generalmente bajo las películas (ya que la cartelera hay poco y nada interesante para ver) y no veo series, así que no necesito tener tal conexión en la TV. De paso, ya que hablas de TV, no me gustan para nada las series. Y como nombras a Lynch, si estoy viendo Twins Peaks, que es una serie (la que se presentó en Cannes hace pocos días), pero es una total excepción.

¿La idea de que alguien está viendo tu película en un teléfono, eso es muy deprimente para vos?

Si, también es horrible ver en la tele o en la computadora una película que se pensó para el cine. Es otra la experiencia. Está bien que las series se vean en la tele porque están hechas para terminar ahí, y eso se nota. Pero si uno piensa de un primer momento para la sala de cine, con el sonido 5.1 (paneos y división de canales) y el tamaño de los personajes o elementos en los encuadres para ver en pantalla gigante. Lo más razonable es verla en una sala de cine porque está pensada para ese tamaño y esa caja torácica sonora.

¿Sos de escribir tus guiones a mano?

No, en la computadora! Que locura escribir a mano un guión. Cuantos tachones y reescrituras.

¿Qué opinas sobre el exceso reciente de películas de superhéroes?

Un espanto. Pero bueno, ellos hacen su negocio, el problema es la gente que lo consume.

¿Significan algo los críticos para vos o te resulta muy fácil ignorarlos, porque crees en lo que estás haciendo al 100 por ciento?

No sé si creo en lo que hago un 100 por ciento, pero sí sé que le pongo la pasión y el trabajo en un 100%. A los críticos los leo, me divierte leer las críticas, de hecho hemos tenido muchísimas y han sido muy positivas. Obvio que es una mirada subjetiva la de ellos. Nadie tiene la verdad. Son puntos de vistas y en el caso de mi película han sido muchos y eso me parece genial ya que la película deja muchas aristas abiertas y a la vez ambiguas. A libre interpretación. Desde que vínculos tiene las protagonistas (Hermanas, madre e hija, amigas, tía, madrastra, etc) Si hay o no violencia de género. Si están de más las escenas de sexo o están muy bien utilizadas y a su justa medida. Hay de todo y para todos los gustos. Los críticos muchas veces agregan elementos o formas de ver que uno mismo no vio y eso es muy nutritivo. Se dice que las películas son más inteligentes que sus creadores y eso creo que es verdad. Ahí es donde entra la mirada o análisis de los críticos, en descular esos elementos que uno plasma de manera consciente o inconsciente. Un buen crítico capta eso. También, en algunos casos, al ver tantas películas por año, puede hacer deformar cierta visión del cine.

 

Proyección en Buenos Aires: Viernes 16 de Junio a las 17:00 hs, función especial de «Fin de semana» en 4K en la recién inaugurada sala del D.A.C, Buenos Aires. La sala dispone de un nuevo proyector Digital Laser 4K, único de la región. Sonido surround 7.1. La función es privada y gratuita. Para reservar tu butaca escribí a: findesemanapelicula@gmail.com

En Córdoba, en el Cine Club Hugo del Carril del Jueves 8 al Miércoles 14 de junio.